"las acciones son mucho mas sinceras que las palabras"..... ( Scuderi)
15 de abril de 2013
Mujeres mineras rompen barreras y prejuicios en Chile.
Las chilenas ocupan un lugar cada vez más importante en la minería, un sector básico de la economía nacional en el que hasta hace poco más de una década les era negada su sola presencia por prejuicios y supersticiones.
La cantidad de mujeres que trabajan en la minería llega hoy a 18.000, equivalente a 7,2 por ciento del personal, y se proyecta que para 2015 alcancen a 10 por ciento.
Pero la estatal Corporación del Cobre (Codelco), la mayor productora mundial de este metal, tiene sus propios objetivos: que este año uno de cada cinco contratos laborales corresponda a una mujer. Para ello se incluirán medidas como programas de conciliación familia y trabajo, adecuación de instalaciones y capacitación laboral.
"Hace poco más de 10 años, a las mujeres no se les permitía siquiera entrar a una "mina. Y no es que fuera una posibilidad, simplemente no se las dejaba porque estaba asociado a la mala suerte", en un trabajo que conlleva muchos riesgos, explicó Andrés León, gerente de recursos humanos de la división El Teniente
Pero los tiempos han cambiado. "Tenemos un proyecto ambicioso por el cual pretendemos llegar a 20 por ciento de mujeres en nuestra fuerza laboral, ya sea en la operativa, jefaturas de secciones y en cargos directivos y de soporte del negocio", señaló León a IPS.
Algunas divisiones de Codelco están muy cerca de lograrlo. En la mina Gabriela Mistral, ubicada 1.350 kilómetros al norte de Santiago, trabajan 104 mujeres, que representan 18,2 por ciento de la plantilla.
"Hay divisiones que van más atrás, como nosotros en El Teniente, donde tenemos aún solo seis por ciento. Pero queremos llegar al menos a 20 por ciento", afirmó León.
"Estamos convencidos del aporte que significan las mujeres al trabajo, específicamente en el caso de la minería. Más allá del ámbito profesional, ellas aportan al clima laboral, al trato y a la formación de un equipo multidisciplinario", sostuvo.
La minería es uno de los sectores fundamentales de la economía chilena. Aportó 17,6 por ciento del producto interno bruto en 2012, cuando las exportaciones totalizaron 46.986 millones de dólares. Hoy ocupa de modo directo e indirecto a casi un millón de los 7,1 millones de trabajadores y trabajadoras del país.
El cobre es el líder del sector y ha colocado al país como el mayor exportador mundial de ese mineral, con 42.722 millones de dólares el año pasado. En este marco, Codelco alcanzó en el mismo periodo el tercer excedente más alto de su historia y aportó al Estado 7.518 millones de dólares.
El impulso de Codelco por integrar a más mujeres permitió que, de apenas cinco en cargos ejecutivos y 121 profesionales en 1998, este año pasara a contar con 26 y 690 respectivamente.
De modo correlativo, también se observa un avance femenino en cargos de dirección en los sindicatos.
Millaray Farías, jefa de proceso de la planta de chancado (triturado) de la mina Pipa Norte, uno de los ocho yacimientos que componen El Teniente, admitió a IPS que no es fácil"trabajar dentro de la mina subterránea más grande del mundo.
"Es un desafío por las condiciones en las que se trabaja, por el polvo, el ruido", precisó.
En un recorrido por la planta de chancado, IPS pudo constatar el abundante polvo en suspensión que emite el proceso de reducción del material extraído y los fuertes ruidos de la máquina trituradora.
A esto se suma el peso del equipo que cada minero debe portar: casco, lámpara, cinturón con diferentes artículos de seguridad y emergencia, y zapatones de protección con punta de hierro.
Farías, quien llegó a la mina hace cuatro años, se desplaza por los túneles ubicados a un kilómetro y medio de la superficie. "Si bien hay dificultades, tenemos mucho apoyo de la gente y de los mismos ‘viejos’", señaló a IPS, utilizando la expresión de la jerga minera para quienes trabajan dentro de los yacimientos.
Sin embargo, al ser el ambiente dominado por hombres, "es muy machista", y a veces "les cuesta tener una jefa mujer", admitió. "Pero también nos cuidan y somos bastante regalonas (mimadas)", aseveró.
En el área de fundiciones, la situación es más difícil. El superintendente Juan Bobadilla indicó que en la división trabajan 17 mujeres y que, por las altas temperaturas, no se incorporan aún a los trabajos de la planta y hornos. "Las cuidamos mucho", dijo a IPS.
León opinó que "ese cuidado que hay con las mujeres es muy rico, genera un lazo muy fuerte y, al mismo tiempo, modera también los excesos masculinos, por ejemplo en el lenguaje".
Hoy "tenemos un número importante de mujeres que son operadoras de camiones o retroexcavadoras, o de maquinaria relacionada con las operaciones, sacando el cobre de la tierra y procesándolo en las plantas para convertirlo en los cátodos que nosotros vendemos y exportamos", aseguró.
En el afán de sumar a más mujeres, Codelco y el gobierno implementaron un sistema de preparación a través del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
El programa Mujer Minera ya capacitó en operaciones de equipos para procesos mineros a 14 trabajadoras de la región de Arica y Parinacota, en el extremo norte del país, limítrofe con Perú y Bolivia.
"Muchas de las mujeres que hoy son operadoras, además de sentir orgullo por llegar a la mayor productora de cobre del mundo, también logran generar un ingreso económico que para ellas llegó a ser cinco veces lo que ganaban en otro empleo", apuntó León.
"Tenemos a muchas mujeres que son jefas de hogar, con hijos que dependen de su único ingreso, y aquí en Codelco tienen posibilidades de llevar adelante a su familia con mayor facilidad", añadió.
Por ahora, en El Teniente y en las otras divisiones de la minera estatal, se trabaja para implementar medidas de apoyo a la labor de las mujeres y su rol multifuncional.
"Hemos partido desde lo más básico como temas de infraestructura, salas de baño, camarines, buzos para mujeres. Vamos de menos a más", sostuvo León.
Pero lo importante, destacó, es que haya mayor capacitación, para que se genere más oferta, ya que la contratación de mujeres significa "ganar por todos lados".
http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102659
12 de marzo de 2013
Elizabeth Cady Stanton, pionera de los derechos de la mujer.
Elizabeth Cady Stanton, nació en 1815 en Nueva York. Pionera del movimiento a favor de los derechos de la mujer y escritora de Estados Unidos. Recibió una educación superior, sabía idiomas, matemáticas, estudió lógica, fisiología y conocía las ideas filosóficas sobre los derechos naturales.Desde joven, viendo actuar a su padre, un destacado abogado y juez, observó cómo las mujeres eran víctimas de la discriminación legal. Tomó la decisión de comprometerse activamente en el reconocimiento de los derechos de las mujeres. En 1840 se casó con Henry Stanton, periodista y orador antiesclavista con quien tuvo siete hijos.
En 1848 en Seneca Falls, Nueva York, organizó junto a Lucrecia Mott, la Primera Convención sobre los Derechos de la Mujer, elaborando un manifiesto - la Declaración de Sentimientos - en el que proclamó las demandas de todas las mujeres, de igualdad social y política, entre ellas, el derecho al voto.
Cuando nació su séptimo hijo, en 1859, izó en su hogar una bandera, para demostrar la importancia de la maternidad y así defender los derechos de la mujer. Elizabeth y Susan B. Anthony, crearon en 1869 la Asociación Nacional para el Voto Femenino y fundaron un periódico Revolución, en el que denunciaban las injusticias que sufrían las mujeres.
Después de la muerte de su esposo, Elizabeth dictó conferencias en varios estados, para costear la educación de sus hijos; profundizó su análisis en la desigualdad entre los sexos: el derecho de la mujer casada a tener propiedades, como medida de seguridad, debían tener las mismas ventajas legales y financieras. Promulgó la ley de divorcio, los derechos de la mujer y la religión.
En 1895 publicó "La Biblia de las Mujeres" un estudio sobre el sexismo en el Antiguo Testamento y su autobiografía en 1898. Fue coautora de los tres primeros volúmenes de "Historia del sufragio femenino".
Incansable luchadora, abolicionista y activista de los derechos de la mujer, Elizabeth Stanton murió en plena actividad, en 1902 a los 86 años, en Nueva York.
http://semilladeigualdad.blogspot.com/search/label/Mujeres%20del%20S.XIX
23 de febrero de 2013
Sophie Scholl: “La Mano que Mueve la Cuna, Mueve el Mundo”
"La Mano que mueve la cuna, Mueve el Mundo", había escrito Sophie en la primavera de 1940 cuando finalizó sus estudios de secundaria. Ya en 1937, el arresto de sus hermanos y amigos por participar ilegalmente en el Movimiento católico de Juventudes Alemanas, la había marcado con fuerza y la hizo comprender el grado de violencia de la visión nacional socialista, empujándola – desde ese momento- a ser una férrea opositora a la tiranía de Hitler.
Luego de trabajar un tiempo en un jardín infantil como maestra y con la idea de entrar a la universidad, comenzó un periodo de seis meses en el servicio auxiliar de la guerra, como profesora de enfermería en Blumberg. El régimen de corte militar la llevó a pensar intensamente sobre la situación política y comenzó a practicar la resistencia pasiva.
Tras sus seis meses en el Servicio Nacional del Trabajo, en mayo de 1942 se inscribió en la Universidad de Múnich como estudiante de Biología y Filosofía.
En Munich, Sophie se reunió con un buen número de artistas, escritores y filósofos. La pregunta que más debatían era acerca de cómo debía actuar un individuo bajo una dictadura.
Empezaron a aparecer en Munich varias pintadas en las paredes y panfletos en la Universidad sobre un movimiento opuesto a la guerra, denominado "La Rosa Blanca". Sophie se sintió atraída de inmediato por este movimiento. Su hermano Hans Scholl y sus amigos eran los miembros de este grupo que había comenzado con cinco integrantes y se extendió rápidamente por toda Alemania. Se incorporó como encargada de trasladar a otras ciudades propaganda del movimiento y ayudar a conformar células a nivel nacional. Pronto la Gestapo, policía política Nazi orientó sus investigaciones contra el grupo aunque sin una pista.
Los miembros de La Rosa Blanca trabajaron día y noche en secreto, produciendo miles de panfletos que eran despachados a estudiosos y médicos desde sitios no detectables dentro de Alemania. Sophie compraba papel y estampillas de correo en sitios diferentes para que sus actividades no llamaran la atención. En la segunda mitad de julio de 1942, la Rosa Blanca tomó una postura más enérgica contra Hitler en febrero de 1943, repartiendo las dos últimas series de folletos y pintando eslóganes anti-Nazis a lo largo de Munich, principalmente en las puertas de la Universidad ("¡Fuera Hitler!").
La última distribución tuvo lugar en la Universidad, la mañana del 18 de febrero de 1943, a fin de coincidir con la salida de clase de los estudiantes. Con la mayoría de los folletos ya repartidos en lugares importantes, Sophie Scholl tomó la decisión de subir las escaleras hasta lo alto del atrio y lanzar los últimos folletos sobre los estudiantes. Fue vista por un conserje, quien era miembro del partido Nazi, y cerró las puertas del edificio de la universidad, encerrando a los hermanos Scholl mientras llamaba por teléfono a la Gestapo quienes los arrestaron. Los otros miembros activos cayeron pronto en redadas a los amigos de Hans y Sophie, y tanto el grupo como todo aquel asociado con ellos fueron interrogados.
Sophie Scroll fue acusada de traición y fue condenada a ejecución en la guillotina. Sus últimas palabras fueron: "Sus cabezas caerán también".
http://nasreenvrblog.wordpress.com/2013/02/23/sophie-scroll/
18 de febrero de 2013
Derechos humanos de las mujeres: luces, sombras y urgencias.
Los derechos humanos de las mujeres se han vuelto objeto de debate: hay quienes ya descartan el término por contradictorio o redundante. Otros sin embargo negocian con ellos, con lo cual nos obligan a seguir defendiendo lo que en última instancia es condición necesaria para la vida digna aunque hoy parezca utopía
América Latina vive hoy entre luces y sombras en cuanto a derechos humanos. Los contrastes son marcados, desoladores. En noviembre de 2012, por ejemplo, pudimos celebrar el inicio del tercer juicio por crímenes de lesa humanidad contra integrantes de la dictadura argentina de distintos sectores, con 68 imputados y 789 víctimas implicadas. Sin duda, éste es un hito en el largo recorrido en busca de justicia de los sobrevivientes, de las familias de víctimas y de las organizaciones. Más al norte, en Guatemala, se llevó a cabo el primer juicio colectivo por crímenes de violencia sexual, que documenta aquí Lily Muñoz. Se trata también de la cristalización de duras luchas por la justicia y, en este caso, de una ruptura sísmica del silencio secular en torno a la violación y la esclavitud sexual, semejante a las denuncias de Inés Fernández y Valentina Rosendo contra los militares mexicanos que las agredieron en 2002. En México mismo, sin embargo, y en países como Haití, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Venezuela, entre otros, no hay nada o casi nada que celebrar, ni en cuanto a avances de las mujeres ni en cuanto a la justicia. Pese a la fachada democrática, así sea craquelada, de estos y otros países, en la práctica no se respetan los derechos humanos, ni los derechos de las mujeres; por el contrario, se ha dado un pavoroso retroceso.
Uno de los movimientos regresivos más claros y generalizados no tiene que ver a primera vista con la justicia. No se da en dictadura, no se ha considerado en sí como una medida "antidemocrática". No obstante, es uno de los embates más feroces contra los derechos básicos de las mujeres y se extiende de norte a sur y allende los mares. La prohibición total o parcial del aborto, las restricciones crecientes a la interrupción legal del embarazo, son, sin lugar a dudas, un atentado contra la libertad y el bienestar de las mujeres. Prohibir el aborto, incluso en casos de violación, es una de las posturas más obviamente bárbaras de políticos y líderes religiosos. También, es intolerable prohibirlo cuando la mujer no quiere ser madre, por la razón que sea. La imposición de la maternidad que se busca, en última instancia, con penas de cárcel o al patologizar la decisión de abortar y orillar a las mujeres a poner en riesgo su vida y su salud, equivale al embarazo forzoso o a una forma de esclavitud sexual. No es exagerado plantear que en el control del cuerpo de la mujer es clave esa imposición de la maternidad como obligación, que algunos clérigos y gobiernos casi ven como castigo ¿merecido? por atreverse a tener relaciones sexuales (no hablemos de deseo).
Los recursos legales y retóricos que se han usado para justificar esta cruzada, impulsada desde el Vaticano, e imponer criterios religiosos y personales por encima de los preceptos más básicos de los derechos humanos, arrancan una vez más la careta a sistemas legales y políticos patriarcales e injustos. Contra ello, ha resultado complicado, y a veces cuesta arriba, unir al movimiento feminista de cada país (no se diga de América Latina o de esta región y España) para frenar y para revertir la oleada de reformas legales que nos van llevando a una situación insostenible, que contradice el derecho mismo a la libertad, la autonomía y la vida digna de las mujeres. Se dirá que hay otros temas urgentes y que todas sufrimos, además, las consecuencias de las crisis económicas. Cabría preguntarnos, sin embargo, si es viable el feminismo en la práctica y en los hechos si no se toma en serio este desafío, es decir, si más allá de la "institucionalización" y demás procesos de inclusión de la perspectiva de género en las políticas públicas, no se busca tumbar las reformas regresivas y re-afirmar el derecho a decidir, a acceder a anticonceptivos, el derecho a la información y educación sexual, el derecho al cuerpo, al placer, y simplemente la libertad.
Esta pregunta es tanto más urgente o pertinente, me parece, en cuanto quienes imponen la maternidad en nombre de la "defensa de la vida" (del no nacido), callan o se dan por no aludidos o, de plano, nos tachan de mitómanas cuando señalamos otra prueba de barbarie que arrasa con la libertad de las mujeres en América Latina y en España: el feminicidio y la saña creciente que se manifiesta hoy en la violencia misógina, ya sea de pareja, intrafamiliar o perpetrada por desconocidos.
Indigna, en efecto, que el clero católico calle en México ante las miles de mujeres asesinadas o desaparecidas; indigna, que la jerarquía saque de su diócesis al obispo Solalinde que se ocupaba de migrantes de Centroamérica, hombres y mujeres; indigna, que curas y obispos lancen toda clase de invectivas y amenazas contra las mujeres que deciden abortar, que todavía descalifiquen a las mujeres violadas como fuente de tentación, y que no alcen la voz contra el odio feminicida que se ha desatado en México, en Centroamérica y en muchas ciudades y campos hispanoamericanos (y desde luego que no miren la viga de la pederastia en su propio ojo). El feminicidio, en efecto, no es sólo un fenómeno del norte de México en su vertiente anónima, ni español en su vertiente de pareja. El odio contra las mujeres, que se manifiesta en la destrucción cruel y degradante del cuerpo femenino, se ha extendido a lo largo y ancho de nuestros países. Se da en el norte de México contra migrantes y mexicanas que caen en manos de hombres armados, o de individuos o grupos mafiosos o de parejas traicioneras. Se da en Centroamérica y Brasil en ritos de pandillas o maras, en Argentina y Chile en barrios que se dirían respetables, etc.
En todas partes la pregunta es "¿por qué?". En mi opinión estamos todavía lejos de responderla plenamente. Podemos ponerle adjetivos y, sobre todo, podemos apuntar a la responsabilidad del Estado omiso -y por tanto cómplice- que deja impunes los crímenes más atroces o los más de ellos; pero nada parece suficiente para explicar tanta gratuidad de la violencia y tanta crueldad. Podemos empezar a exigir que esos estados vayan más allá de cumplir con la formalidad de tipificar el feminicidio, receta recomendada ahora por la CEDAW, como si en nuestro continente las leyes fueran palabra o varita mágica -como si ya hubieran pasado los tiempos del "obedézcase pero no se cumpla"-. Podemos incluso reconocer que es mejor tener una ley contra la violencia que no tenerla. El problema es que la barbarie se va acumulando y que, como en la tesis de Walter Benjamin, a ratos pareciera que ante la ángela de la historia sólo seguirán cayendo ruinas, desechos de leyes, retazos de promesas e ilusiones, cadáveres.
Ante este giro nefasto que se va dando en el campo de los derechos humanos de las mujeres, lejos de perder la esperanza debemos hablar, discutir y exigir. Decir lo que nos sucede, decir que no estamos de acuerdo, salir a las calles como lo han hecho las españolas y buscar acceso a los tribunales como lo han hecho las indígenas y las argentinas. Debemos también discutir nuestras diferencias y semejanzas, debilidades y fortalezas, si queremos construir alianzas. Es hora de que el feminismo institucional, que en muchos países se ha aliado con el poder político, académico o económico, haga una autocrítica, y que el feminismo radical busque darle materialidad a la utopía. Es hora de exigir el respeto al derecho más básico que es el mero derecho a la vida, a la vida digna, con igualdad y en libertad. Actuemos para que este 2013 sea el año de un renovado impulso por defender y ejercer plenamente nuestros derechos.
LUCÍA MELGAR.
http://revista.conlaa.com/index.php?option=com_content&view=article&id=567&Itemid=578
13 de febrero de 2013
Psicología del amor.
El amor es el núcleo de la vida, de las relaciones humanas, del sentir de los sentidos. Y siendo tantas cosas el amor sigue siendo a día de hoy un misterio para muchos, comprender el amor y los sentimientos que genera, su origen y su conducta.
El amor ese uno de los sentimientos más hermosos que podemos albergar, los más románticos hablan del destino como el origen del amor verdadero y del enamoramiento mientras que los científicos nos aseguran que siempre hay una razón por la cual nos enamoramos de una persona determinada y no de otra. ¿Podemos conjugar ambas teorías para no perder el romanticismo y a su vez encontrar una razón lógica al amor?
Este sentimiento tan universal ha generado curiosidad años y años, lo que ha supuesto que en estas últimas décadas se hayan realizado estudios sobre "La psicología del amor" para llegar a comprender cómo surge, las reacciones que provoca, los estados emocionales y físicos que genera, etc.
Una de las teorías psicológicas más conocidas es la "Teoría triangular del amor" descrita por Robert Sternberg
El amor según Sternberg está compuesto por tres variables, que en perfecto equilibrio componen la forma pura del amor:La Confianza: Es el compartir deseos, sueños, ilusiones, confidencias con otra persona y la satisfacción que encontramos en que esa persona nos escuche y atienda. La pasión: Hay un deseo de estar con la otra persona a nivel sexual, hay atracción y deseo. Compromiso: Existe la convicción de que la otra persona nos apoyará, nos prestará su ayuda y no nos olvidará.
En realidad nunca se da una combinación perfecta de las tres variables, el ciclo amoroso no es constante y hace que mientras el amor romántico comienza con altas dosis de pasión y una creciente intimidad, se vaya transformando en amor compañero dónde baja la pasión, se mantiene la intimidad y aumenta el compromiso. Hay incluso quien le pone fecha a este cambio, entorno a los cuatro años, pero obviamente es muy difícil aproximar una fecha, debido a todas las variables que intervienen.
Muchas parejas no aceptan el cambio de "amor romántico" a "amor compañero" y lo interpretan erróneamente como el fin del amor. El tono emocional del amor compañero es más moderado que el del pasional, las pasiones extremas se transforman en comunicación, ternura, afecto y satisfacción, las claves de una relación duradera.
Siete formas de amor
El amor vacío: Cuando es un amor donde solo hay compromiso, no existe pasión ni existe confianza, Podría ser una pareja que lleva años casada y no rompe su pareja por convencionalismos sociales. Viven en la misma casa, duermen en habitaciones separadas y hacen cada uno su propia vida.
El encaprichamiento: Cuando solo tenemos la pasión, el deseo sexual. Es el llamado amor a primera vista.
El amor fatuo o loco: Este tipo de amor conlleva pasión y compromiso. Es un amor poco realista ya que no se conoce a la otra persona no existe la confianza. Es un amor más fuerte que un mero encaprichamiento.
El amor romántico: Este amor tiene como componentes a la Pasión y a la confianza, pero no existe el compromiso.
El amor sociable: Existe la confianza y el compromiso pero ya no existe la Pasión. Es el amor de una pareja que a pesar de que se quiere y tiene confianza ha perdido la pasión.
El amor completo o consumado: Es el tipo de amor ideal, une compromiso, pasión, y confianza. Hay que destacar que según las investigaciones el estado de enamoramiento suele decaer entre 6 meses a dos años. Luego según la Psicología , el amor completo es difícil de mantener y suele derivar hacia los otros tipos de amor.
Cariño: Cuando hablamos de cariño no hacemos mención ni a la pasión ni al compromiso, pero sí a ese sentimiento que permite que haya un lazo fuerte, una buena una buena relación de amistad.
http://depsicologia.com/psicologia-del-amor/
12 de febrero de 2013
Mitos del amor romántico.
Dentro de este modelo hay una serie de pautas ideales acerca de la persona de la que hay que enamorarse, como debe ser la relación, qué conductas se pueden tener y cuales no, etc. Pautas éstas que llevan implícitos los estereotipos tradicionales y una serie de mitos y creencias vinculados a los mismos.
Mitos romanticos
* Mito de la “media naranja”
o creencia de que elegimos a la pareja que teníamos predestinada. La aceptación de este mito podría llevar a un nivel de exigencia excesivamente elevado en la relación con el consiguiente riesgo de decepción, o a una tolerancia excesiva, al considerar que siendo la pareja ideal hay que permitirle más o esforzarse más para que las cosas vayan bien.
* Mito del emparejamiento
es la creencia de que la pareja (heterosexual) es algo natural y universal y que la monogamia está presente en todas las épocas y culturas. Este mito fue introducido por el Cristianismo. La aceptación de esta creencia dará lugar a conflictos internos en quienes se desvíen de algún modo de ella.
* Mito de la exclusividad
o creencia en que es imposible estar enamorado/a de dos personas a la vez. La aceptación de esta creencia puede suponer conflictos internos y conflictos relacionales.
* Mito de la fidelidad
o creencia de que los deseos románticos y eróticos deben satisfacerse exclusivamente con una única persona, la propia pareja, si es que se la ama de verdad. De acuerdo con la perspectiva sociobiológica, las relaciones fuera de la pareja son un universal humano, por lo que resultará problemático llevar esta creencia a la práctica y no hacerlo causará sanciones sociales. Estos tres mitos (de la exclusividad, de la fidelidad y del emparejamiento) fueron introducidos por el Cristianismo.
* Mito de los celos
o creencia de que los celos son un signo de amor, e incluso el requisito indispensable de un verdadero amor. Este mito es también introducido por el Cristianismo y constituye un garante de la exclusividad y la fidelidad. Este mito suele usarse habitualmente para justificar comportamientos egoístas, injustos, represivos y, en ocasiones, violentos.
* Mito de la equivalencia
Creencia en que el “amor” (sentimiento) y el “enamoramiento” (estado más o menos duradero) son equivalentes y, por tanto, si una persona deja de estar enamorada es que ya no ama a su pareja y, por ello, lo mejor es abandonar la relación. Las fases de enamoramiento intenso van modificándose con el tiempo, dando lugar a procesos de otro tipo. Aceptar este mito supone no aceptar la diferencia entre una cuestión y otra y no reconocer como natural esa transformación, lo que puede llevar a vivirla de modo traumático.
* Mito de la omnipotencia
Creencia de que “el amor lo puede todo” y por tanto si hay verdadero amor no deben influir los obstáculos externos o internos sobre la pareja, y es suficiente con el amor para solucionar todos los problemas. La aceptación de este mito puede generar dificultades ya que puede ser usado como una excusa para no modificar determinados comportamientos o actitudes o puede llevar a una valoración negativa de los conflictos de pareja dificultando su afrontamiento.
* Mito del libre albedrío
Creencia de que nuestros sentimientos amorosos son absolutamente íntimos y no están influidos por factores socio-biológico-culturales ajenos a nuestra voluntad y conciencia. Aceptar este mito supone no reconocer las presiones biológicas, sociales y culturales a las que las personas estamos sometidas, lo cual puede llevar a consecuencias negativas (exceso de confianza, culpa).
* Mito del matrimonio o de la convivencia
Creencia de que el amor romántico y pasional debe conducir a la unión estable de la pareja y constituirse en la base de la convivencia. Este mito establece una relación entre dos elementos que se contraponen, uno que se pretende duradero como es el matrimonio, y un estado emocional transitorio como es la pasión, lo que no sólo resulta difícil si no que puede llevar fácilmente a la decepción.
* Mito de la pasión eterna o de la perdurabilidad
Creencia de que el amor romántico y pasional de los primeros meses de una relación puede y debe perdurar tras años de convivencia. La pasión amorosa como tal se termina, con lo que esta creencia también es falsa, por lo que su aceptación tiene consecuencias negativas tanto sobre la estabilidad emocional de la persona como sobre la estabilidad emocional de la pareja.
* Mito de la abnegación o exceso de empatía.
El mito del sacrificio de las "buenas" mujeres en aras de su familia trae consecuencias nefastas. Este exceso de empatía supone conductas de la mujer víctima tales como la del cuidado y defensa de su agresor, justificarle, complacerle o llevarle a que busque ayuda. El exceso de empatía puede estar relacionado a la baja autoestima y a la depresión.
Es necesaria una resocialización del concepto de amor, de los modelos amorosos deseables y de los modelos masculinos y femeninos basados en el afecto y en la confianza, el compromiso emocional y la reciprocidad.
"El día en que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad sino con su fuerza, no para escapar de si misma sino para encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel día el amor llegará a ser para ella, como para el hombre, una fuente de vida y no de peligro mortal". (Simone de Beauvoir)
Efectos negativos
- la idealización,
- la evaluación negativa del conflicto que es interpretado como indiferencia,
- la atribución interna de los aspectos negativos, y
- la decepción con la relación
porque usar los mitos románticos como estandar genera expectativas que son dífíciles de conseguir y que conduce a conductas negativas que a su vez perjudica más la relación. En el caso particular de los celos las consecuencias son más graves, puesto que son considerados como predictores de violencia.
Es más probable que las mujeres que aceptan el modelo romántico de forma más rígida puedan ser víctimas de violencia y de que la permitan, puesto que el amor de pareja es lo que da sentido a sus vidas. En la creencia de que "el amor todo lo puede" tratan de "cambiar" al hombre que las agrede; esas agresiones, ataques de celos o conductas de control pueden ser interpretados como "muestras de amor", y la propia mujer sentirse culpable por no saber complacer a su pareja.
Bibliografia: E. Bosch, V. Ferrer)
Pintura: Marc Chagall
http://empoderarmujeres.blogspot.com/2009/08/mitos-del-amor-romantico-y-violencia.html
5 de febrero de 2013
¿Hasta qué punto es sano cuidar de tu pareja? Síndrome de Wendy.
Proteger a tu pareja es algo normal de cualquier relación. Pero cuando esto se va al extremo y te sientes imprescindible para el correcto funcionamiento de su día, estás viviendo el síndrome de Wendy. Sí, la niña de Peter Pan que cuida a sus hermanos menores y a todos los niños en el País de Nunca Jamás, cumpliendo el rol de madre.
Es un problema mucho más común de lo que se podría pensar, pero no por eso adecuado. Puedes perder el horizonte de tus propias responsabilidades, por ocuparte de que tu pareja cumpla con las suyas.
Aunque Wendy está presente también en hombres, es más frecuente verlo en mujeres. De la misma forma, una persona que tiene este síndrome, tiende a relacionarse con quien tiene el complejo de Peter Pan, y no quiere crecer ni asumir obligaciones.
Algunas de las características de las mujeres que padecen este síndrome son que su perfeccionismo la lleva a sentir gran culpa cuando un aspecto no resulta como lo esperaban. Sienten que todas las responsabilidades están en sus manos y que tienen la misión de hacerse cargo de todo. El psiquiatra de la Clínica Alemana, Alejandro Koppmann, señala que "es difícil poner el límite entre la preocupación normal y aquella patológica".
Además, la esposa Wendy aparta su propia felicidad si es necesario, por conseguir la de su pareja. Incluso la encuentra al hacerse cargo de los asuntos de su marido. El cansancio, el desgaste y la pérdida de tiempo son considerados como el sacrificio que hacen por su marido y como signo de amor.
Igualmente, teme por la desaprobación, el rechazo y hasta el abandono de su marido. Tiene mucha fuerza interior, pero no la nota porque se preocupa de resolver todos los problemas de su esposo e hijos y descuida las preocupaciones personales.
Pero como todo tiene una razón de ser, hay ciertas explicaciones a la aparición del complejo de Wendy.
Si la mujer recibió una educación con una gran carga cultural donde la esposa está al servicio del hombre, el síndrome será agudo y difícil de evitarlo. Así también, la mezcla de una baja autoestima y de introversión, puede generar aspectos de Wendy.
Entre otros factores, la relación puede estar demasiado enmarcada en funciones determinadas que cada uno debe cumplir. Por esto, Koppmann comenta que "en las relaciones poco sanas estos roles suelen ser rígidos y la relación se construye con un proyecto único al que el resto se somete. En este caso no hay posibilidad de negociación, pues no hay contraparte".
El síndrome fue nombrado como la amiga de Peter Pan en 1983 por el psicólogo estadounidense, Dan Kiley, quien también acuñó el término para las personas que se rehúsan a ser crecer. Sin embargo, Wendy siempre ha existido, sólo que en las sociedades un poco más antiguas, era visto como lo correcto, la obligación de la esposa y no como una patología.
Los efectos del complejo, aunque puedan ser invisibles para algunos, abarcan depresiones, bajas autoestima, sometimiento, pérdida de independencia, inseguridad y obsesiones. También puede afectar en la manera en que la familia se construye tanto en la pareja como en los hijos. "El modelo educativo puede transmitir una dificultad importante para poner límites, construir autoestima y establecer relaciones saludables", explica el psiquiatra Koppmann.
Para superar la condición de salvadora de todas las situaciones, la mujer Wendy tiene que darse cuenta de que tiene el síndrome y estar dispuesta a realizar cambios para mejorar tanto su estado como el de la relación.
"Las relaciones humanas se construyen sobre la base de complementos y el ideal es que estos sean sanos: roles equilibrados e intercambiables, capacidad de desarrollo personal, proyecto común, respeto por las necesidades individuales y capacidad de sacrificio y renuncia compartidos en busca de dichos objetivos", sostiene Koppmann.
Las terapias se enfocan en que las mujeres pierdan el temor a la desaprobación y a liberarse de las obligaciones que no le incumben directamente. Delegar misiones y saber negarse a asumir nuevas funciones, es un paso para adquirir autonomía.
http://informe21.com/psicologia/%C2%BFhasta-que-punto-es-sano-cuidar-de-tu-pareja-sindrome-de-wendy
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