3 de febrero de 2012

Discriminación racial en los niños.




La discriminación racial es un problema real que afecta a muchos niños actualmente. Según un informe de Naciones Unidas, un niño puede recibir las consecuencias de la discriminación en la escuela bien por los actos de otros individuos (profesores, compañeros..), o bien por la propia política del colegio. Así, una educación basada en enaltecer la cultura, la historia y la lengua de la mayoría podría promover actos de discriminación racial. Pero, ¿cómo controlar esto?

Lo cierto es que es muy llamativo como, casi sin darnos cuenta, la discriminación o la diferenciación por raza o cultura es algo intrínseco en la sociedad, algo que perciben y asimilan los niños como natural. O esto por lo menos es lo que demuestra un experimento llevado a cabo en México por los psicólogos Phipps Clark y Kenneht B. Clark. De él nos habla el periodista Salvador Camarena, en una de las últimas entradas de su blog, Contando América. Un espacio dedicado a contar noticias y problemas sociales que se viven en países de Latinoamérica.

En dicho experimento, se enfrenta en un espacio cerrado y sin ningún tipo de influencia a su alcance, a varios niños con dos muñecos exactamente iguales, salvo por el color de su piel. Lo curioso de tal experimento es que, ante preguntas como ¿cuál es el muñeco bueno? o ¿cuál es el más guapo?, la respuesta casi por unanimidad es "el blanco".

Me ha parecido un caso bastante curioso, pues es muy interesante comprobar como los niños asimilan como algo normal un hecho que en principio no debería serlo.

Aquí os dejo el vídeo del experimento para que podáis echarle un vistazo.








1 de febrero de 2012

Violencia sexual.



La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia sexual como:

"todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo"



La violencia sexual es tanto una causa como una consecuencia de la desigualdad entre sexos y de la discriminación basada en género. Ésta se manifiesta de diversas formas, entre ellas: violación, acoso sexual, trata de personas, incesto, sexo transaccional, matrimonio forzado, esterilización forzada, aborto forzado y embarazo forzado.


A pesar de que la violencia sexual y la explotación existen en toda sociedad y en todos los sectores sociales, las personas pobres, jóvenes y de otro modo privadas del derecho de representación son particularmente vulnerables. El embarazo no protege a las mujeres de la violencia sexual. Asimismo, las mujeres son particularmente vulnerables durante y después de conflicto armado y después de desastres naturales, ya que las familias son separadas y se desata el caos en la comunidad. Los estudios documentan que es frecuente, ya que casi una de cada cuatro mujeres padecen violencia sexual perpetrada por una pareja íntima y hasta una tercera parte de las adolescentes manifiestan que su primera experiencia sexual fue forzada.


Reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos fundamentales, la violencia sexual también puede propiciar graves problemas de salud y hasta la muerte. Entre las consecuencias de salud que no son mortales se encuentran: afección de estrés postraumático, trauma y lesión físicos, como desgarres vaginales, infecciones de transmisión sexual, embarazo no deseado, aborto espontáneo y aborto inseguro.


A la vez que se hace un manejo de los factores políticos y jurídicos que contribuyen a la perpetuación de la violencia sexual, Unimédicos centra sus esfuerzos en las dimensiones de salud del problema. Los programas que busca apoyar Unimédicos van dirigidos hacia los prestadores de servicios de salud para que proporcionen servicios integrales a las víctimas/sobrevivientes, y trabaja para una fuerte implantación de políticas y directrices para brindar apoyo a estos servicios.


Una revisión sobre las intervenciones del sector salud muestra que los profesionales clínicos a menudo necesitan recibir capacitación en la prestación de servicios a víctimas/sobrevivientes de agresión sexual; y que los establecimientos de salud donde se proporciona tratamiento para la agresión sexual atraen más mujeres que los establecimientos forenses, es debido a esto que se considera un problema de salud pública el cual debe ser erradicado por completo de nuestra sociedad.

http://www.unimedicos.com/sitio/contenidos_mo.php?it=247

 

30 de enero de 2012

Feminicidio de Estado durante el franquismo.


              
El 24 de enero de este año se inició en Madrid el procesamiento judicial del juez Baltasar Garzón, acusado por la derecha española, afecta al franquismo, de prevaricación por investigar los crímenes y desapariciones (miles fueron mujeres) de la dictadura franquista. Según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de ese país, hasta hoy 113.000 hombres y mujeres, víctimas del franquismo permanecen en fosas comunes. Nuestra solidaridad con el juez Garzón ante la cacería que le han montado

Durante el franquismo (1939-1975) el aparato ideológico del Estado fomentó desde su inicio la idea de la inferioridad de la mujer .El régimen franquista ejercía censura a todo lo referente a la moral sexual, relacionado a su vez con el trato y la educación a las mujeres, en el marco de una ideología tradicionalista y conservadora que fomentaba el retorno de la mujer al hogar. En conjunto, el franquismo ejercía terrorismo de Estado contra las mujeres. El incipiente feminismo español quedó en la clandestinidad con la llegada de Franco al poder.

Más tarde nacerá en numerosas mujeres una necesidad de defensa contra la represión y la marginalidad; se organizan y luchan contra el poder para obtener una vida digna. Se crean las primeras Asociaciones de Vecinos. Dentro de ellas existían grupos de mujeres que se interesaron por la cultura como medio de defensa y de independencia frente a la subordinación a los maridos. Ellas pasaron de ser totalmente analfabetas a saber leer y escribir gracias a las nuevas instituciones llamadas Escuelas para Adultos. En ellas se culturizaban y podían defenderse mejor del control, la represión y la marginación.

Las llamadas "derrotadas" por el franquismo, que fueron ajusticiadas por haberse mostrado partidarias de la República, las que pertenecían a la clase obrera, que vivían en la miseria fuertemente influidas por la Iglesia o las que participaron en la resistencia, continuaron luchando en la clandestinidad por la libertad de las mujeres, en las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas, en el Partido Comunista, en Juventudes Socialistas Unidas. El sentimiento general entre estas mujeres, algunas de ellas hoy día sobrevivientes, adultas mayores, es que lucharon "como cualquier hombre, así lo dice la poetisa Ángeles García-Madrid, una de las republicanas. "Una labor de la mujer republicana fue educar a sus hijas para que no aguantasen la potestad del hombre", recalca.
En 1960 cuando ya el mundo se había planteado la necesidad de planificar y controlar los nacimientos; en España se seguía premiando a las familias numerosas y la Iglesia Católica continuaba adoctrinando sobre "criar y tener a todos los hijos que Dios te mande". Además de fomentar la procreación, el Estado castigaba a las parejas que utilizaran algún método anticonceptivo. Así se origina un mercado negro de anovulatorios, se roban talonarios de recetas en las consultas médicas y de hospitales, se encargan a amigos que salen al extranjero, se intentan conseguir en farmacias sin receta médica.

Represores de Estado

Gonzalo Queipo de Llano (1875-1951, teniente general) uno de los más crueles represores arengaba a los falangistas por radio para que violasen a las mujeres marxistas y republicanas, al tiempo que les concedía inmunidad para sus crímenes: "Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y, de paso, también a las mujeres. Después de todo, estas comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen".

Por otra parte, el comandante y médico psiquiatra Antonio Vallejo Nágera (1889-1960) fue una de las figuras clave de la represión franquista en la posguerra porque la revistió de un manto seudocientífico. Jefe de los servicios psiquiátricos del ejército de la dictadura franquista, le fue encargado un estudio que demostrase la inferioridad mental de las personas de ideología marxista.
Una de sus conclusiones fue: "A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella". Pidió en otro de sus estudios la creación del Cuerpo General de Inquisidores.

Toda la bibliografía de Vallejo Nágera estuvo encaminada a demostrar que el marxismo es una enfermedad mental, que existe un gen rojo que hace enfermar a las personas y que lo mejor es que los rojos no tengan hijos/hijas o, si los tienen, se les separe de sus padres.

El 23 de agosto de 1938 Franco autorizó la creación del Gabinete de Investigaciones Psicológicas, cuya finalidad era «investigar las raíces biopsíquicas del marxismo», tal y como le había demandado Vallejo Nágera. Para las investigaciones actuales del genocidio del franquismo ha resultado decisivo para desvelar el drama de las y los niños perdidos acceder a la documentación del gabinete de Vallejo Nágera.

Este represor publicó los resultados en Biopsiquismo del Fanatismo Marxista, que según él demostrarían la inferioridad mental de los partidarios de la igualdad, social y política, la brutalidad de su fanatismo e incluso su fealdad. Intentaba probar que el adversario era un infrahumano malvado y, a partir de ahí, todo está permitido contra él/ella.

La dramática conclusión de sus teorías la expuso en: La locura y la guerra: psicopatología de la guerra española, en el que abogaba por la separación de los hijos/hijas de los padres marxistas, pues "la segregación de estos sujetos desde la infancia podría liberar a la sociedad de una plaga tan temible".

Los antes mencionados, son algunos de los marcos legitimadores de la represión que se desarrolló durante y después de la guerra civil española de manera sistemática por parte del régimen franquista: a quien no se le podía matar, se le humillaba y represaliaba.

Violencia femenicida


El caso de las mujeres y la violencia que se ejerció contra ellas es especialmente significativo, porque ellas eran una de las partes más débiles de la sociedad española y porque eran consideradas seres inferiores: "El fin esencial de la mujer, es servir de complemento al hombre, formando con él, individual o colectivamente, una perfecta unidad social" (Sección Femenina, constituida en 1934 como la rama femenina del partido político Falange Española, adoptó las figuras de Isabel la Católica y Santa Teresa de Jesús como modelos de conducta y símbolos de su acción. Se disolvió en 1977, tras la muerte del Franco)

O como señala más claramente Vallejo-Nájera: "Si la mujer es habitualmente de carácter apacible, dulce y bondadosa débese a los frenos que obran sobre ella; pero como el psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y el animal, cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer y se liberan las inhibiciones fregatrices de las impulsiones instintivas, entonces despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas. Suele observarse que las mujeres lanzadas a la política no lo hacen arrastradas por sus ideas, sino por sus sentimientos, que alcanzan proporciones inmoderadas o incluso patológicas debido a la irritabilidad propia de la personalidad femenina".

Especial fue la dedicación del régimen franquista a la represión de la mujer del bando vencido. Se las obligaba a barrer las iglesias y las casas de los señoritos. Las familias de los condenados rojos debían saber cargar con el estigma de los vencidos. Rojas y mujeres de rojos eran lo mismo.

Aniquilar a las "derrotadas"


Se las podía violar, confiscar sus bienes. Había que vigilarlas, reeducarlas y purificarlas, con aceite de ricino si era necesario, para que arrojaran los demonios de su cuerpo. Como portadoras de culpa que eran, se les rapaba la cabeza, una imagen cotidiana de los años cuarenta, para que los vencedores señalaran todavía más a la «pelona»
 
escrito por Teresa Sosa    

28 de enero de 2012

La igualdad entre nosotras: Marcela Lagarde.


Llevamos tres siglos construyendo la igualdad entre mujeres y hombres. Magnífico. Nos esforzamos además para lograr para todas un puñado de derechos humanos y libertades. Esos derechos tan preciados son un piso para nuestro despliegue y sólo son vigentes de manera parcial para unos cuantos millones de mujeres en el mundo, por estamentos, clases, castas, grupos, naciones. La desigualdad en el desarrollo y la prevalencia de formas aberrantes de opresión vital de las mujeres son enormes. Constatarlo hace ineludible priorizar también la construcción de la igualdad entre mujeres. No me refiero a eliminar las diferencias como signos positivos de identidad cultural, sino a las que son marca de discriminación, explotación y violencia.

Entre las contemporáneas hay quienes sobreviven en la línea del hambre y quienes tienen una historia de buena alimentación por generaciones, quienes no saben escribir su nombre y quienes acumulan títulos y obras, quienes nunca han tenido voz en su comunidad y quienes, aún excepcionalmente, gobiernan pequeñas comunidades y naciones. Aún en los países de más alto desarrollo perviven desigualdades entre mujeres y hombres, y hay mujeres que no acceden a las condiciones que otras ejercen como derechos.

Al lado de los indicadores de desarrollo se encuentran intocadas formas de opresión de género no contabilizadas. No hay índices, habría que hacerlos, que relacionen indicadores de calidad de vida en países de alto y medio desarrollo con la prevalencia de la prostitución, el tráfico y la servidumbre de mujeres, la explotación pornográfica de niñas y mujeres o el consumo social de la pornografía y su relación con la violencia de género, por ejemplo. No hemos integrado como recurso diagnóstico y de evaluación de desarrollo y la democracia la violencia contra las mujeres dialécticamente articulada con la violencia masculina en todas sus modalidades. Sólo las padecemos, nos afanamos en reparar sus daños y secuelas y en crear normas, mecanismos y condiciones que la impidan, aún debemos convencer sobre su perversidad.

Creemos vivir en democracia porque votamos y elegimos, aunque sigamos siendo minoría política, también porque hay instituciones independientemente de que no impulsen la ciudadanía de las mujeres, prevalezcan la exclusión de género, la pobreza y la violencia contra las mujeres y se impida el acceso a la justicia. Como sucede en México: Se define como una democracia constitucional, aunque más del 60% de las mujeres sobrevivan en pobreza y contemos día a día las víctimas de la violencia feminicida 9 . En 2004 fueron asesinadas 1205 niñas y mujeres, 4 cada día, una cada 6 horas. En la mayor parte de los casos no hay detenidos ni culpables, lo que no es sino la punta del iceberg de formas de violencia de género integradas a la convivencia, recreadas por la impunidad, hechos extremos de la opresión patriarcal.

Cómo se puede definir la democracia cuando en países considerados democracias ejemplares, las extranjeras, las indígenas, las mujeres de genealogías religiosas o culturales minorizadas no gozan de los derechos de ciudadanía o son colocadas en las márgenes del orden social en estamentos de cosificación, fuera de las instituciones del Estado. Las desigualdades son inadmisibles para nosotras. María de Jesús Izquierdo identifica un profundo malestar en la desigualdad y la considera contraria a la democracia.


La sororidad y las formas de affidamento no son una invención idealista, se basan en experiencias entre mujeres que es preciso internalizar y extender hasta convertirlas en el eje de una ética política entre nosotras. Millones de mujeres no habrían sobrevivido sin el soporte, el apoyo, el reconocimiento, la transmisión de descubrimientos y la autoridad de otras mujeres. Cada vez es más urgente que utilicemos estos recursos políticos para desmontar las dificultades vitales y ampliar la cultura democrática: se trata de construir la democracia genérica entre nosotras. Ya nos hemos convocado bajo el principio del reconocimiento de la diversidad entre nosotras ahora hace falta revindicar el principio de igualdad.


¿Cómo igualarnos si por clase, por nacionalidad, por etnicidad y origen, por situación de legalidad y territorialidad, por generación y edad, por educación, escolaridad y manejo de lenguajes y tecnologías, por nuestra situación en el desarrollo o en la democracia se producen entre nosotras distancias y brechas aberrantes? ¿Cómo igualarnos si lo que para algunas han sido derechos de tres generaciones para otras son la utopía inalcanzable, si unas tenemos condiciones de holganza, y hasta ocio y otras trabajan como esclavas? Cómo pactar par no ser siempre las incluidas, las que ya estaban. ¿Cómo desmontar entre nosotras la exclusión estructural objetiva aberrante que levanta un muro de siglos de desarrollo y progreso frente a una eterna precariedad? ¿Cómo ir a las raíces de la opresión sexual que incluye a millones de mujeres en círculos de perversidad esclavizante?




PONENCIA DE MARCELA LAGARDE Y DE LOS RIO

http://www.caladona.org/termomix/wp-content/uploads/2012/01/pacto_entre_mujeres_sororidad.pdf


http://mujerdelmediterraneo.blogspot.com/2012/01/sororidad-pacto-entre-mujeres-

21 de enero de 2012

El enigma en el suicidio.


“Lo que dio impulso a la investigación humana no fue el enigma intelectual ni tampoco cualquier muerte, sino el conflicto sentimental emergente a la muerte de seres amados y sin embargo también extraños y odiados.”
Sigmund Freud, Consideraciones sobre la guerra y la muerte



En el campo propio del suicida, algo se nombra no nombrándose, algo se muestra como real, un vacío donde desertan las buenas intenciones. El cuerpo muerto del suicida “por su decisión” deviene cosa inenarrable para los afectados.
Tomamos el término “afectado” no en un sentido general, sino en el sentido de quien sufre una influencia exterior; es, según Aristóteles, una de las diez categorías del ser. Ciertamente, cualquier muerte nos afecta. Pero la irrupción del suicidio desborda toda comprensión.
Una decisión ciega alumbra pasiones extremas. Así, esa “máquina de influencia” hace circular en los afectados la figura siniestra (Umheimlich) del doble. Esta figura da pasión al borde de un vacío que llenan con una moral culposa, en silencio y espera. Tal como dice Novalis: “La acción moral es la gran tentativa en la cual se resuelven todos los enigmas de los innumerables fenómenos”.
Un silencio en espera, de cara a un duelo no resuelto. El eterno presente de un objeto que añoran no puede sostenerse en la palabra: de ahí el recurso del silencio. Y el pasado, como el futuro, serán salvaguardados por las prácticas respectivas de la memoria y la espera, no como recurso mnémico, aquélla, ni ésta como virtud anímica, sino como contemplación moral en tanto algo queda fijado.
Los afectados extienden el acto suicida en-el-tiempo, en su silencio, por su espera. ¿Qué elementos orientan a los afectados de forma tal que responden a un no-duelo? Nombramos estos elementos: el enigma, el legado y la participación.
Al tiempo de la muerte de su hija Sofía, el 27 de enero de 1920, Freud escribió, en una carta a Pfister: “Trabajo tanto como puedo y estoy muy agradecido a esta diversión. La perdida de un hijo parece ser una ofensa narcisista, es probable que lo que se denomina duelo no venga sino a continuación”. Este tiempo previo al duelo puede desembocar en la elaboración del duelo o bien encallar fijamente en la espera.
“¿Por qué lo hizo?” “Me aterra la idea que lo repita mi hijo.” “Siento que yo participé en esa muerte.” Estos dichos son partes del espacio de un suicidio, pero son partes extra, en tanto se inscriben en los afectados. Se despliegan, se entrecruzan, sin llegar a ser productos de una estructura. Son determinados por extensión al suicidio, inscribiéndolo, en los afectados, como fenómeno. Al no ser parte de una estructura, no son síntomas. Tienen intención, tiene un sentido pero no son productos de una estructura, por lo tanto no son síntomas.
Si bien tienen una intención, la múltiple significación de un suicidio hace que la intención desvaríe. Si bien tienen un sentido, el sentido que se den los afectados será un contrasentido en galería de espejos que reflejan ese eterno presente, ese tiempo desbocado por el enigma. Estos elementos se muestran como obstáculo al duelo.
¿Qué es el enigma en el suicidio?: el azar interrogado. Ya sea por esto o por aquello, no hay respuesta que estabilice.
En el suicidio la verdad es un enigma.
El enigma supone una presencia. Sea, en Edipo, la Esfinge. El enigma del suicidio se sostiene en una presencia que no merece ser olvidada. Si el suicidio es, según Jacques Lacan, “la libertad que enloquece”, a partir del universo de respuestas que desvarían con él encontrarán los afectados, más tarde, quizá, su propia construcción del acto en las verdades del síntoma.

* Coordinador del Servicio de Asistencia al Familiar del Suicida de la Universidad de Tres de Febrero. Fragmento de un trabajo presentado en las I Jornadas Conjuntas en la Universidad Nacional de Tres de Febrero “Suicidio: prevención, consecuencias y afectados”.
Por Roberto Urdinola
http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-15719-2003-01-29.html

19 de enero de 2012

El Virus del Papiloma Humano ya es una epidemia.



Hace pocos meses, luego que un amigo descubrió que tenía cáncer terminal en la base de la lengua y otro murió de la misma enfermedad, comprendí que era más que una triste coincidencia. Ninguno fumaba o consumía alcohol de manera regular, dos factores de riesgo asociados al carcinoma espinocelular de la boca y la garganta. Eso dejó otra posible causa, de la que se habla menos: una infección causada por el virus del papiloma humano o VPH...

Los investigadores han ido descubriendo que este virus, ampliamente vinculado al cáncer cervical y a las verrugas genitales, también parece incrementar enormemente el riesgo de cáncer orofaríngeo, malignidades de las amígdalas, paladar suave, garganta y base de la lengua.

Existe más del doble de probabilidades de que afecte a hombres que a mujeres y el número de casos está creciendo a tal punto que los expertos médicos han empezado a referirse al problema como una epidemia.

En la década de 1980, la presencia del VPH en tumores de la boca y de la garganta era de aproximadamente 16%; esta cifra pronto se multiplicó hasta llegar a 73% a partir del año 2000, de acuerdo a una extensa revisión de datos de 3 registros de cáncer en la edición del 10 de noviembre de 2011, del Journal of Clinical Oncology.

Los autores del estudio pronosticaron que para el año 2020, el número de casos de cáncer de boca y de garganta relacionados con el VPH sobrepasará el número de casos de cáncer cervical, que es actualmente la razón de la vacuna contra el VPH.

Hombres en riesgo
Se considera que los hombres de mediana edad se encuentran particularmente en riesgo; el sorprendente aumento de casos de cáncer oral en los Estados Unidos durante los últimos años se ha visto principalmente en hombres de raza blanca de 50 años para abajo.

Es bien sabido que el VPH se propaga a través del contacto genital, incrementando el riesgo de las verrugas genitales y diversos tipos de cáncer, que incluyen el de cuello uterino, pene y ano. Lo que muchas personas tal vez no sepan es que el virus también se puede transmitir a través del sexo oral, el tipo de transmisión vinculada al cáncer oral.

Cuando se considera lo terriblemente común que es la infección de VPH (por lo menos el 50% de hombres y mujeres sexualmente activos la adquieren en algún momento de su vida y alrededor de 20 millones de estadounidenses se encuentran actualmente infectados) no es difícil entender por qué los profesionales de la salud han comenzado a hablar de una "epidemia" en relación al virus.

Vacuna controversial
Estas desalentadoras estadísticas fueron una de las razones por la que hace unos meses decidí aplicarles a mis 2 hijos adolescentes la vacuna VPH 4, Gardasil.

La vacuna fue aprobada en 2006 y destinada a niñas y mujeres de 9 a 26 años de edad; posteriormente, fue aprobada para hombres en el mismo rango de edad. En octubre de 2011, un comité de asesoramiento con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades tomó la valiente decisión de recomendar que los niños varones de 11 y 12 años de edad recibieran Gardasil como una vacuna de rutina.

El vínculo entre la vacuna y la prevención de los tipos de cáncer de la orofaringe está aún en estudio, pero la esperanza es que vacunando a los niños se les protegerá contra estos tipos de cáncer y otras condiciones relacionadas con el VPH y al reducir la transmisión del virus, también se ofrecerá protección indirecta a las mujeres.

La idea de vacunar a los menores contra una enfermedad que se transmite por contacto sexual es controversial, pero es la mejor arma que se tiene en este momento contra los tipos de cáncer relacionados con el VPH.


http://www.unimedicos.com/sitio/contenidos_mo.php?it=221

http://www.unimedicos.com/sitio/index.php

Quiebra del paradigma: corresponsabilidad y tiempo.


La organización social y económica en nuestras sociedades se basa en la división sexual del trabajo. El mundo de la reproducción social y biológica queda en manos de las mujeres y su trabajo, responsabilidades y tiempos, invisibilizados frente al trabajo productivo en el ámbito público, espacio de prestigio y de compensación económica. En la actualidad, y a pesar de la incorporación de las mujeres al mercado laboral, coincidiremos que subsisten las consecuencias de la mantención de este esquema de organización social y económica; discriminación en el acceso, en el tipo de trabajo, brecha salarial, y restricciones en las posibilidades de promoción y ascenso.


La invisibilidad y desvalorización del trabajo doméstico y de cuidado acompaña a las mujeres en su incorporación al mercado formal del trabajo. Ciertamente la situación ha mejorado en la última década pero no se trata de una solución al problema y ésta implica un cambio de paradigma en la forma de organización social que históricamente hemos reproducido. El ámbito público se democratiza con mayor rapidez que el ámbito privado, espacio en el que la inclusión y participación de los varones sigue siendo minoritaria.

Superar este paradigma es tarea de largo aliento y requiere de iniciativas que vayan dirigidas a, por una parte redistribuir de manera equitativa los costos de la reproducción biológica y por otro la redistribución de tiempos y responsabilidades derivadas de la reproducción social. Así, garantizar el acceso de las mujeres en igualdad de condiciones y de remuneraciones que los varones por el mismo valor de trabajo, es tan importante como asumir horas cuidado en relación a los hijos/as y en relación a las tareas domésticas.

Para ello se requiere, en primer lugar, visibilizar y cuantificar el aporte de las mujeres a la economía de los países, es decir valorizar económicamente el trabajo que realizan en sus hogares, incorporar dichos valores en las cuentas públicas y adoptar las medidas que permitan ir superando una división del trabajo que excluye la reproducción de la fuerza de trabajo como otro trabajo.


Autoras
PAULA SALVO DEL CANTO
MARIELA INFANTE ERAZ
http://www.2015ymas.org/IMG/pdf/MUJERES_INTERIOR_v4.pdf