"las acciones son mucho mas sinceras que las palabras"..... ( Scuderi)
13 de febrero de 2013
Psicología del amor.
El amor es el núcleo de la vida, de las relaciones humanas, del sentir de los sentidos. Y siendo tantas cosas el amor sigue siendo a día de hoy un misterio para muchos, comprender el amor y los sentimientos que genera, su origen y su conducta.
El amor ese uno de los sentimientos más hermosos que podemos albergar, los más románticos hablan del destino como el origen del amor verdadero y del enamoramiento mientras que los científicos nos aseguran que siempre hay una razón por la cual nos enamoramos de una persona determinada y no de otra. ¿Podemos conjugar ambas teorías para no perder el romanticismo y a su vez encontrar una razón lógica al amor?
Este sentimiento tan universal ha generado curiosidad años y años, lo que ha supuesto que en estas últimas décadas se hayan realizado estudios sobre "La psicología del amor" para llegar a comprender cómo surge, las reacciones que provoca, los estados emocionales y físicos que genera, etc.
Una de las teorías psicológicas más conocidas es la "Teoría triangular del amor" descrita por Robert Sternberg
El amor según Sternberg está compuesto por tres variables, que en perfecto equilibrio componen la forma pura del amor:La Confianza: Es el compartir deseos, sueños, ilusiones, confidencias con otra persona y la satisfacción que encontramos en que esa persona nos escuche y atienda. La pasión: Hay un deseo de estar con la otra persona a nivel sexual, hay atracción y deseo. Compromiso: Existe la convicción de que la otra persona nos apoyará, nos prestará su ayuda y no nos olvidará.
En realidad nunca se da una combinación perfecta de las tres variables, el ciclo amoroso no es constante y hace que mientras el amor romántico comienza con altas dosis de pasión y una creciente intimidad, se vaya transformando en amor compañero dónde baja la pasión, se mantiene la intimidad y aumenta el compromiso. Hay incluso quien le pone fecha a este cambio, entorno a los cuatro años, pero obviamente es muy difícil aproximar una fecha, debido a todas las variables que intervienen.
Muchas parejas no aceptan el cambio de "amor romántico" a "amor compañero" y lo interpretan erróneamente como el fin del amor. El tono emocional del amor compañero es más moderado que el del pasional, las pasiones extremas se transforman en comunicación, ternura, afecto y satisfacción, las claves de una relación duradera.
Siete formas de amor
El amor vacío: Cuando es un amor donde solo hay compromiso, no existe pasión ni existe confianza, Podría ser una pareja que lleva años casada y no rompe su pareja por convencionalismos sociales. Viven en la misma casa, duermen en habitaciones separadas y hacen cada uno su propia vida.
El encaprichamiento: Cuando solo tenemos la pasión, el deseo sexual. Es el llamado amor a primera vista.
El amor fatuo o loco: Este tipo de amor conlleva pasión y compromiso. Es un amor poco realista ya que no se conoce a la otra persona no existe la confianza. Es un amor más fuerte que un mero encaprichamiento.
El amor romántico: Este amor tiene como componentes a la Pasión y a la confianza, pero no existe el compromiso.
El amor sociable: Existe la confianza y el compromiso pero ya no existe la Pasión. Es el amor de una pareja que a pesar de que se quiere y tiene confianza ha perdido la pasión.
El amor completo o consumado: Es el tipo de amor ideal, une compromiso, pasión, y confianza. Hay que destacar que según las investigaciones el estado de enamoramiento suele decaer entre 6 meses a dos años. Luego según la Psicología , el amor completo es difícil de mantener y suele derivar hacia los otros tipos de amor.
Cariño: Cuando hablamos de cariño no hacemos mención ni a la pasión ni al compromiso, pero sí a ese sentimiento que permite que haya un lazo fuerte, una buena una buena relación de amistad.
http://depsicologia.com/psicologia-del-amor/
12 de febrero de 2013
Mitos del amor romántico.
Dentro de este modelo hay una serie de pautas ideales acerca de la persona de la que hay que enamorarse, como debe ser la relación, qué conductas se pueden tener y cuales no, etc. Pautas éstas que llevan implícitos los estereotipos tradicionales y una serie de mitos y creencias vinculados a los mismos.
Mitos romanticos
* Mito de la “media naranja”
o creencia de que elegimos a la pareja que teníamos predestinada. La aceptación de este mito podría llevar a un nivel de exigencia excesivamente elevado en la relación con el consiguiente riesgo de decepción, o a una tolerancia excesiva, al considerar que siendo la pareja ideal hay que permitirle más o esforzarse más para que las cosas vayan bien.
* Mito del emparejamiento
es la creencia de que la pareja (heterosexual) es algo natural y universal y que la monogamia está presente en todas las épocas y culturas. Este mito fue introducido por el Cristianismo. La aceptación de esta creencia dará lugar a conflictos internos en quienes se desvíen de algún modo de ella.
* Mito de la exclusividad
o creencia en que es imposible estar enamorado/a de dos personas a la vez. La aceptación de esta creencia puede suponer conflictos internos y conflictos relacionales.
* Mito de la fidelidad
o creencia de que los deseos románticos y eróticos deben satisfacerse exclusivamente con una única persona, la propia pareja, si es que se la ama de verdad. De acuerdo con la perspectiva sociobiológica, las relaciones fuera de la pareja son un universal humano, por lo que resultará problemático llevar esta creencia a la práctica y no hacerlo causará sanciones sociales. Estos tres mitos (de la exclusividad, de la fidelidad y del emparejamiento) fueron introducidos por el Cristianismo.
* Mito de los celos
o creencia de que los celos son un signo de amor, e incluso el requisito indispensable de un verdadero amor. Este mito es también introducido por el Cristianismo y constituye un garante de la exclusividad y la fidelidad. Este mito suele usarse habitualmente para justificar comportamientos egoístas, injustos, represivos y, en ocasiones, violentos.
* Mito de la equivalencia
Creencia en que el “amor” (sentimiento) y el “enamoramiento” (estado más o menos duradero) son equivalentes y, por tanto, si una persona deja de estar enamorada es que ya no ama a su pareja y, por ello, lo mejor es abandonar la relación. Las fases de enamoramiento intenso van modificándose con el tiempo, dando lugar a procesos de otro tipo. Aceptar este mito supone no aceptar la diferencia entre una cuestión y otra y no reconocer como natural esa transformación, lo que puede llevar a vivirla de modo traumático.
* Mito de la omnipotencia
Creencia de que “el amor lo puede todo” y por tanto si hay verdadero amor no deben influir los obstáculos externos o internos sobre la pareja, y es suficiente con el amor para solucionar todos los problemas. La aceptación de este mito puede generar dificultades ya que puede ser usado como una excusa para no modificar determinados comportamientos o actitudes o puede llevar a una valoración negativa de los conflictos de pareja dificultando su afrontamiento.
* Mito del libre albedrío
Creencia de que nuestros sentimientos amorosos son absolutamente íntimos y no están influidos por factores socio-biológico-culturales ajenos a nuestra voluntad y conciencia. Aceptar este mito supone no reconocer las presiones biológicas, sociales y culturales a las que las personas estamos sometidas, lo cual puede llevar a consecuencias negativas (exceso de confianza, culpa).
* Mito del matrimonio o de la convivencia
Creencia de que el amor romántico y pasional debe conducir a la unión estable de la pareja y constituirse en la base de la convivencia. Este mito establece una relación entre dos elementos que se contraponen, uno que se pretende duradero como es el matrimonio, y un estado emocional transitorio como es la pasión, lo que no sólo resulta difícil si no que puede llevar fácilmente a la decepción.
* Mito de la pasión eterna o de la perdurabilidad
Creencia de que el amor romántico y pasional de los primeros meses de una relación puede y debe perdurar tras años de convivencia. La pasión amorosa como tal se termina, con lo que esta creencia también es falsa, por lo que su aceptación tiene consecuencias negativas tanto sobre la estabilidad emocional de la persona como sobre la estabilidad emocional de la pareja.
* Mito de la abnegación o exceso de empatía.
El mito del sacrificio de las "buenas" mujeres en aras de su familia trae consecuencias nefastas. Este exceso de empatía supone conductas de la mujer víctima tales como la del cuidado y defensa de su agresor, justificarle, complacerle o llevarle a que busque ayuda. El exceso de empatía puede estar relacionado a la baja autoestima y a la depresión.
Es necesaria una resocialización del concepto de amor, de los modelos amorosos deseables y de los modelos masculinos y femeninos basados en el afecto y en la confianza, el compromiso emocional y la reciprocidad.
"El día en que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad sino con su fuerza, no para escapar de si misma sino para encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel día el amor llegará a ser para ella, como para el hombre, una fuente de vida y no de peligro mortal". (Simone de Beauvoir)
Efectos negativos
- la idealización,
- la evaluación negativa del conflicto que es interpretado como indiferencia,
- la atribución interna de los aspectos negativos, y
- la decepción con la relación
porque usar los mitos románticos como estandar genera expectativas que son dífíciles de conseguir y que conduce a conductas negativas que a su vez perjudica más la relación. En el caso particular de los celos las consecuencias son más graves, puesto que son considerados como predictores de violencia.
Es más probable que las mujeres que aceptan el modelo romántico de forma más rígida puedan ser víctimas de violencia y de que la permitan, puesto que el amor de pareja es lo que da sentido a sus vidas. En la creencia de que "el amor todo lo puede" tratan de "cambiar" al hombre que las agrede; esas agresiones, ataques de celos o conductas de control pueden ser interpretados como "muestras de amor", y la propia mujer sentirse culpable por no saber complacer a su pareja.
Bibliografia: E. Bosch, V. Ferrer)
Pintura: Marc Chagall
http://empoderarmujeres.blogspot.com/2009/08/mitos-del-amor-romantico-y-violencia.html
5 de febrero de 2013
¿Hasta qué punto es sano cuidar de tu pareja? Síndrome de Wendy.
Proteger a tu pareja es algo normal de cualquier relación. Pero cuando esto se va al extremo y te sientes imprescindible para el correcto funcionamiento de su día, estás viviendo el síndrome de Wendy. Sí, la niña de Peter Pan que cuida a sus hermanos menores y a todos los niños en el País de Nunca Jamás, cumpliendo el rol de madre.
Es un problema mucho más común de lo que se podría pensar, pero no por eso adecuado. Puedes perder el horizonte de tus propias responsabilidades, por ocuparte de que tu pareja cumpla con las suyas.
Aunque Wendy está presente también en hombres, es más frecuente verlo en mujeres. De la misma forma, una persona que tiene este síndrome, tiende a relacionarse con quien tiene el complejo de Peter Pan, y no quiere crecer ni asumir obligaciones.
Algunas de las características de las mujeres que padecen este síndrome son que su perfeccionismo la lleva a sentir gran culpa cuando un aspecto no resulta como lo esperaban. Sienten que todas las responsabilidades están en sus manos y que tienen la misión de hacerse cargo de todo. El psiquiatra de la Clínica Alemana, Alejandro Koppmann, señala que "es difícil poner el límite entre la preocupación normal y aquella patológica".
Además, la esposa Wendy aparta su propia felicidad si es necesario, por conseguir la de su pareja. Incluso la encuentra al hacerse cargo de los asuntos de su marido. El cansancio, el desgaste y la pérdida de tiempo son considerados como el sacrificio que hacen por su marido y como signo de amor.
Igualmente, teme por la desaprobación, el rechazo y hasta el abandono de su marido. Tiene mucha fuerza interior, pero no la nota porque se preocupa de resolver todos los problemas de su esposo e hijos y descuida las preocupaciones personales.
Pero como todo tiene una razón de ser, hay ciertas explicaciones a la aparición del complejo de Wendy.
Si la mujer recibió una educación con una gran carga cultural donde la esposa está al servicio del hombre, el síndrome será agudo y difícil de evitarlo. Así también, la mezcla de una baja autoestima y de introversión, puede generar aspectos de Wendy.
Entre otros factores, la relación puede estar demasiado enmarcada en funciones determinadas que cada uno debe cumplir. Por esto, Koppmann comenta que "en las relaciones poco sanas estos roles suelen ser rígidos y la relación se construye con un proyecto único al que el resto se somete. En este caso no hay posibilidad de negociación, pues no hay contraparte".
El síndrome fue nombrado como la amiga de Peter Pan en 1983 por el psicólogo estadounidense, Dan Kiley, quien también acuñó el término para las personas que se rehúsan a ser crecer. Sin embargo, Wendy siempre ha existido, sólo que en las sociedades un poco más antiguas, era visto como lo correcto, la obligación de la esposa y no como una patología.
Los efectos del complejo, aunque puedan ser invisibles para algunos, abarcan depresiones, bajas autoestima, sometimiento, pérdida de independencia, inseguridad y obsesiones. También puede afectar en la manera en que la familia se construye tanto en la pareja como en los hijos. "El modelo educativo puede transmitir una dificultad importante para poner límites, construir autoestima y establecer relaciones saludables", explica el psiquiatra Koppmann.
Para superar la condición de salvadora de todas las situaciones, la mujer Wendy tiene que darse cuenta de que tiene el síndrome y estar dispuesta a realizar cambios para mejorar tanto su estado como el de la relación.
"Las relaciones humanas se construyen sobre la base de complementos y el ideal es que estos sean sanos: roles equilibrados e intercambiables, capacidad de desarrollo personal, proyecto común, respeto por las necesidades individuales y capacidad de sacrificio y renuncia compartidos en busca de dichos objetivos", sostiene Koppmann.
Las terapias se enfocan en que las mujeres pierdan el temor a la desaprobación y a liberarse de las obligaciones que no le incumben directamente. Delegar misiones y saber negarse a asumir nuevas funciones, es un paso para adquirir autonomía.
http://informe21.com/psicologia/%C2%BFhasta-que-punto-es-sano-cuidar-de-tu-pareja-sindrome-de-wendy
23 de enero de 2013
La Violencia Contra La Mujer en América Latina.
Dos de cada tres mujeres ha sufrido de violencia en el mundo en algún momento de su vida. En Centroamérica, dos mujeres de cada tres asesinadas, lo han sido por el simple hecho de ser mujeres. Alta incidencia e impunidad son dos de las características que predominan en la violencia contra las mujeres. Como afirma Ban Ki Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, los niveles de prevalencia de la violencia contra las mujeres son tan elevados que es uno de los derechos humanos más violentados en el mundo.
“Hasta el 70 por ciento de las mujeres sufren violencia física o sexual en algún momento de sus vidas y un porcentaje que se sitúa en una cuarta parte en lo que respecta a las mujeres embarazadas”, destacó el Secretario General en su Mensaje del 25 de noviembre. “Millones de mujeres y niñas de todo el mundo son atacadas, golpeadas, violadas, mutiladas e incluso asesinadas en lo que supone una violación horrorosa de sus derechos humanos”, añadió.
América Latina y el Caribe no se escapan a esta triste realidad. Un estudio por publicarse de la Organización Panamericana de la Salud sobre la situación de la violencia contra las mujeres en 12 países de América Latina y el Caribe muestra que entre un 13% en Haiti hasta más de la mitad de las mujeres en Bolivia han experimentado violencia física a lo largo de su vida.
Según los datos del Banco Mundial, el 69% de las mujeres de 15 países de la región que manifestaron haber sido abusadas físicamente lo fueron por parte de sus parejas. El 47% han sido víctimas de al menos un ataque sexual durante el trascurso de su vida
Datos también elevados se registran en cuanto a violencia sexual. Entre el 5% y el 11% de las mujeres encuestadas por la OPS, reportaron haber sufrido violencia sexual por parte de su pareja intima. Asimismo, entre el 10% y el 27% han padecido de violencia sexual infringida por cualquier perpetrador, inclusive su pareja.
Además los informes disponibles muestran que existe una relación directa entre acoso sexual y nivel socioeconómico. La misma encuesta indica que mientras que el 90% de las mujeres entre 22 y 35 años de nivel socioeconómico bajo o intermedio admitieron ser víctimas de acoso la cifra disminuye a 7% en las profesionales y 3% en las mujeres en niveles de dirección o gerencial.
En el mundo laboral los datos no son mucho más alentadores. Las encuestas realizadas en países industrializados y en países en desarrollo generalmente señalan que entre el 30% y el 50 % de las mujeres ha sufrido algún tipo de acoso sexual en el lugar de trabajo en alguna etapa de su vida. En la región, el 20% de empleadas chilenas sufrió acoso sexual. En Brasil, un estudio en 12 ciudades mostró que el 52% de las mujeres han sufrido algún tipo de acoso sexual en el trabajo. En el Salvador, el 16% de las trabajadoras domésticas han cambiado de trabajo debido al acoso o abuso sexual.
Esta violencia tiene también un claro impacto intergeneracional. Todas las encuestas muestran que la prevalencia de violencia física y/o sexual por parte de la pareja intima fue mas alta entre mujeres que reportaron que su madre o madrastra fue golpeada en comparación con mujeres que reportaron que su madre o madrastra no había sido golpeada.
Otra de las grandes lacras en la región es el feminicidio. En Guatemala y El Salvador 675 y 580 mujeres, respectivamente, fueron asesinadas en 2010 por el simple hecho de ser mujeres. En México, se contabilizaron 1,221 homicidios dolosos contra mujeres y niñas en 12 entidades del país entre 2007 y diciembre de 2008.
La violencia contras las mujeres en sus múltiples manifestaciones tiene un elevado costo para las personas que la padecen y para la sociedad. Aunque existen pocos estudios al respecto, los costos de la violencia contra las mujeres oscilan entre 1.6 y el 2% del PIB de los países de América Latina y el Caribe, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Fuente: América Latina Genera
http://nasreenvrblog.wordpress.com/2013/01/21/la-violencia-contra-la-mujer-en-america-latina/
15 de enero de 2013
Ada Lovelace.
http://www.wim-network.org/2013/01/ada-lovelace/
14 de enero de 2013
Igualdad laboral de género .
Andrea Paola Roca Pinzón
http://www.apasdigital.org/apas/nota_completa.php?idnota=5567
7 de diciembre de 2012
Estereotipos animados.
Hoy juntos y contentos limpiaremos el hogar" entona Blancanieves mientras Cenicienta se calza el zapatito que la conducirá hacia la felicidad y la Bella Durmiente espera tranquila la llegada de un príncipe apuesto capaz de librarla del sueño eterno. Así es como la pantalla se enciende a la orden del día, a través de historias fantásticas y personajes aparentemente inocentes, con los que fácilmente podremos encariñarnos y serán difíciles de olvidar, pero capaces de transmitir mensajes que refuerzan estereotipos y roles naturalizados en la sociedad.
Enmarcado en escenarios maravillosos, el mágico mundo de Disney, que acompañó a varias generaciones, y que todavía sigue teniendo historias para compartir, se encargó de fortalecer imágenes diferenciadoras, acentuando, en cada nueva animación, la debilidad en la mujer y la fortaleza en el hombre.
Mujeres hermosas, flacas, casi perfectas pero terriblemente frágiles son presentadas y admiradas por las pequeñas que juegan a ser como las princesas de la tele o el cine. Mientras los hombres salen a escena con personalidades poderosas, dominantes, inteligentes y capaces de solucionar la vida de esas bellas mujeres, vulnerables e incapaces. De esta manera los personajes masculinos logran destacarse, otorgándoles sentido a la vida de mujeres que muchas veces dan pena.
Ya lo decían acertadamente Ariel Dorfman y Armand Mattelart en el libro "Para leer al Pato Donald": "La literatura infantil es quizás el foco donde mejor se puede estudiar los disfraces y verdades del hombre contemporáneo, porque es donde menos se lo piensa encontrar".
Mediante la utilización de un lenguaje supuestamente inofensivo, en la voz cariñosa de personajes simpáticos y estéticamente bellos, es que se logra transmitir a niñas y niños de corta edad, valores y arraigos culturales sexistas, discriminatorios y crueles. A través de una excelente calidad estética y fuerte contenido ideológico, se exponen ciertos modelos a seguir que no hacen más que acentuar las diferencias de género e indefectiblemente inducen a que esos pequeños se sientan parte de un determinado grupo, bien diferenciado.
En cada una de estas historias con final feliz, se comunica un ideal de hombre y mujer capaz de influir en la personalidad y conciencia desde temprana edad, de la manera más sutil y con un discurso encantador por donde se lo mire.
De dominio y subordinación
En una sociedad marcada por la hegemonía masculina, resulta difícil escapar de los patrones de dominación por parte del hombre y subordinación femenina, por lo que no resulta extraño que esos patrones culturales se extiendan a la pantalla, mostrando mujeres pasivas, sin experiencia laboral, ocupando el rol de madres o de princesas hermosas, sin muchas actividades, en mundos donde poco se piensa y la belleza es considerada como atributo para alcanzar el éxito.
"No olvides que tu belleza es más que suficiente", le dicen a la Sirenita, mientras cantan "admirada tú serás, si callada siempre estás".
A la lista se suman los diálogos de la película Aladdin, encargados de seguir fortaleciendo "cualidades" que colocan, una vez más, a la mujer en un papel idiotizado: "Veo que os habéis quedado sin habla: una cualidad muy apreciada en la mujer".
Finalmente en "La Bella y la Bestia" los diálogos también siguen desprestigiando el rol femenino afirmando que "no está bien que una mujer empiece a tener ideas y a pensar".
La lista de canciones y diálogos sigue, enfatizando de manera negativa y hasta humillante, la forma de referirse a la mujer, ya que no sólo reafirman las desigualdades de género, sino que insisten en ridiculizar la imagen femenina. Mujeres frágiles, bellas, subordinadas y con la felicidad asegurada por un hombre, son sólo algunos de los rasgos que los dibujos animados han transmitido de generación en generación.
Alzar la voz para decir basta a producciones infantiles que observan con óptica masculina, donde la inteligencia, autenticidad y genuinidad de la mujer parecen quedar al margen del plano, debería hacer eco, y así la creatividad ser utilizada para cambiar el mensaje, mediante la utilización de palabras que construyan historias en donde la fuerza de un personaje no implique debilitar al otro.
Tal vez quitar los "disfraces" lleve tiempo y el cambio tampoco se de a la velocidad que queremos, pero fomentar el sexismo, por el cual cientos de mujeres vienen batallando desde hace años, no es el camino para superar las construcciones de género que actualmente rigen la sociedad. Por lo tanto, pensar en una comunicación equitativa, sin el sello del patriarcado, en donde la hegemonía y subordinación dejen de estar naturalizados, con hombres y mujeres semejantes y más reales, no debería ser, en el siglo XXI, una simple utopía.
Fuente - Autor/a: Revista Furias-Por Vanina Nielsen
http://www.wim-network.org/2012/05/estereotipos-animados/#more-6846
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