"las acciones son mucho mas sinceras que las palabras"..... ( Scuderi)
7 de septiembre de 2016
Las mujeres españolas encabezan la desigualdad de género en el hogar.
Las mujeres españolas, junto a las italianas, son las que más tiempo extra dedican a labores domésticas respecto a los hombres, según un estudio sobre 19 países de la Universidad de Oxford. La investigación analizó el tiempo empleado en las tareas del hogar por hombres y mujeres que viven en 19 países desde la década de 1960 hasta la primera década del siglo 21.
Calcularon a lo largo de más de medio siglo en todos esos países que ser mujer puede estar vinculado con la realización de dos horas extra de trabajo de casa por día en comparación con un hombre. La buena noticia para las mujeres, sin embargo, es que la cuota global de los hombres ha aumentado. En la primera década de este siglo, los países más tradicionales en el sur de Europa han empezado a alcanzar a los países avanzados rápidamente en materia de igualdad de género, según el estudio.
El análisis de 66 estudios de uso de tiempo entre 1961 y 2011 revela que las mujeres italianas y españolas fueron las que han pasado mayor cantidad de tiempo en tareas domésticas durante todo el período. Hasta el final de la primera década del siglo 21, así fue en mucha mayor medida que el resto de mujeres estudiadas, con los hombres italianos a la cabeza de los que menos tareas domésticas realizan.
En 1980, las mujeres italianas dedicaban al día 243 minutos (más de 4 horas) más a tareas domésticas que los hombres, pero para el año 2008 este objetivo se había reducido en un cuarto, hasta un extra de 183 minutos (poco más de 3 horas). En España, se produjo un descenso notable: las mujeres realizaban un tiempo extra en labores domésticas de 174 minutos (casi 3 horas) respecto a los hombres en 2002, pero bajó a 139 minutos (2 horas 19 minutos) en 2009.
Junto a las mujeres en Italia y España, las féminas que más tiempo dedicaron a las tareas domésticas en la mayor parte o la totalidad del período de 50 años estaban en Polonia, Yugoslavia/Eslovenia, Francia y Alemania. A través de todos los países y períodos de tiempo, las mujeres casadas, hombres casados y los que tienen hijos que viven en el hogar compartido son los que más tiempo dedican a las tareas domésticas, informa la Universidad de Oxford.
El estudio muestra que las mujeres en el Reino Unido han disminuido la cantidad de tareas domésticas de modo paulatino, mientras que los hombres en el Reino Unido han aumentado constantemente su acción durante el período de 50 años, aunque no en la misma proporción. En 1961, las mujeres del Reino Unido dedicaban al hogar un tiempo extra de más de 195 minutos (casi 3,5 horas), este objetivo para el año 2000 se había reducido a 90 minutos con una caída superior a 74 minutos más antes de 2005, dice el estudio.
Los países nórdicos están a la vanguardia en la tendencia hacia la igualdad de género, según el documento. Sugiere que 'no hay límite absoluto' en la búsqueda de una mayor igualdad en lo referido al reparto de las tareas domésticas, pero esas políticas favorables a la familia perseguidas en los países nórdicos, como la disponibilidad de servicios de cuidado temprano de los niños, han significado que las mujeres estén mejor apoyadas. Las mujeres en Noruega, Finlandia y Dinamarca, dedican poco más de una hora más a tareas domésticas que los hombres, según las más recientes encuestas de uso del tiempo.
Durante décadas, los hombres en los Estados Unidos, Canadá, Australia, Finlandia y los Países Bajos han aumentado su protagonismo doméstico, pero el estudio revela que los avances en la igualdad de género se redujeron durante algunos períodos, sobre todo en la década de 1980, con más calado en los Estados Unidos en la década de 1990 . Aunque la investigación encuentra que los países continúan moviéndose en la gestión de la igualdad de género, puede haber límites si no se produce un cambio en la actual política social, las actitudes de los empresarios y directivos, y los entendimientos culturales acerca de los roles masculinos y femeninos en la sociedad.
El coautor del estudio Oriel Sullivan, profesor de sociología del género y Co-Director del Centro para la Investigación del Uso del Tiempo de la Universidad de Oxford, comenta: "El panorama general es de un movimiento continuo hacia que los hombres y mujeres compartan las tareas del hogar de manera más equitativa. A pesar del progreso evidente en las últimas décadas, nuestra investigación sugiere que se está dando una ralentización de la igualdad de género en muchos países.
http://www.publico.es/sociedad/mujeres-espanolas-encabezan-desigualdad-genero.html
6 de septiembre de 2016
La mujer en la colonia.
Durante las primeras décadas del siglo xvi la corona española estimuló la emigración familiar para evitar que los conquistadores se mezclaran con las nativas, para mantener la pureza de sangre y la garantía de una continuidad cultural. A pesar de todo, el número de mujeres que llegó a América es escaso. Por tanto, las relaciones sexuales interétnicas fueron una constante durante la época colonial.
Según el historiador chileno Luis Vitale, las mujeres blancas que desembarcan en América, lo hacen con la intención de establecerse y vincularse a algún conquistador para alcanzar un futuro mejor. Aquellas que no lo consiguen desempeñan varios oficios, como cocineras, tejedoras, vendedoras, etc., y según Vitale, un importante número se convierte en prostitutas.
La mujer tiene la labor de preservar los valores como la castidad y el honor, íntimamente ligado a la preservación de la virginidad que «tenía un doble significado físico y espiritual en la tradición cristiana, pero también implicaba importantes connotaciones sociales. Al denotar una condición física, también simbolizaba la castidad y el respeto de los cánones morales de la iglesia. La virginidad era muy importante dentro de la política, de los intereses matrimoniales y familiares, en la medida en que una novia virgen representaba una línea segura de sucesión libre de indeseables manchas o intrusiones. En tiempos de la Colonia, la doncella era distinta a la soltera. La primera era virgen, la última, no». Pero cuando los conquistadores llegan al Nuevo Mundo, ya existen comunidades matriarcales, por lo que ese criterio de virginidad en las mujeres indígenas difiere del de las españolas, para estupor de los cronistas recién llegados. Silvanus Morley en La civilización maya2 aduce que «a la mujer soltera con uno o más hijos ilegítimos no se le hace más difícil conseguir un compañero que a sus hermanas más virtuosas» en las culturas mesoamericanas. En el mismo sentido, el cronista Fernández de Oviedo, en su Historia general y natural de las Indias, dirá que: «En cierta fiesta muy señalada e de mucha gente [...] es costumbre que las mujeres tienen libertad, en tanto que dura la fiesta —que es de noche— de se juntar con quien se lo paga o a ellas les placen, por principales que sean ellas en sus maridos. E pasada aquella noche, no hay de por ahí adelante sospecha ni obra del tal cosa, ni se hace más de una vez en el año [...] ni se sigue castigo ni celo ni otra pena por ello».
Ante esta perspectiva, la administración colonial reserva para las mujeres un lugar de vasallaje, donde el recogimiento en el hogar, la fidelidad y el decoro son las virtudes que amparan la moralidad de una esposa y, puesto que uno de los pilares donde se asienta la sociedad colonial es la familia, la soltería en la mujer será deshonrosa. Según el artículo de Carolina A. Navarrete González La mujer tras el velo: Construcción de la vida cotidiana en el Reino de Chile y en el resto de América Latina durante la Colonia, las doncellas, que se casan tempranamente, son un negocio para los padres que eligen sus candidatos de acuerdo a los bienes que aportan a la sociedad conyugal, si bien «la soltería femenina en los primeros años de la conquista no existió. Todas las mujeres en edad de casarse, fueran mestizas o criollas, eran solicitadas de inmediato por los españoles para perpetuar su apellido en el Nuevo Mundo».3 Pero muchas de ellas optan por el retiro conventual para evitar el vínculo al que son sometidas. Tal es el caso de la chilena Úrsula Suárez, que prefiere ingresar en el Monasterio de las Clarisas a los 12 años (edad mínima para casarse con el solo consentimiento del padre), según testimonia en su Relación autobiográfica, ante la angustia que le provoca la perseverancia de su madre por casarla. Úrsula identifica el matrimonio con la muerte.
Aunque no se ha encontrado suficiente información acerca de la representación femenina durante la Conquista, la interacción de la mujer indígena con la sociedad española le permitió servir de agente mediador entre ambas civilizaciones, logrando además vencer el anonimato histórico gracias a su actitud rebelde; se trata de mujeres que rompen con los convencionalismos de la época y adquieren notoriedad por actos relevantes, como es el caso de La Malinche, amante de Hernán Cortés, de Inés Suárez, compañera del conquistador Pedro de Valdivia, de la cacica Anacaona, que desafía a los colonizadores en La Española o de la aventurera donostiarra Catalina de Erauso, la monja Alférez.
Por M. Ángeles Vázquez
1 de septiembre de 2016
Nueva licencia maternal discrimina a muchas mujeres en India.
La reformada Ley de Beneficios para la Maternidad, de 1961, que aumentó de 12 a 26 semanas la licencia maternal paga en India, generó más malestar que aplausos por su carácter discriminatorio.
La enmienda también habilita a las madres que siguen amamantando a trabajar desde su casa cuando se le termina la licencia maternal y obliga a los establecimientos con más de 50 empleados a tener una guardería.
Incluso, la reforma colocó a este país en el tercer lugar entre los que otorgan mayor licencia maternal, detrás de Noruega, con 44 semanas, y de Canadá, con 50 semanas.
El aspecto más positivo de la norma es que por lo menos reconoce que las mujeres tienen derecho a gozar de beneficios maternales, fundamental en un país conocido por su arraigada discriminación contra la población femenina y que suele registrar los peores índices en materia de equidad de género.
Pero todavía no conforma porque solo beneficiará a una ínfima proporción de mujeres empleadas en el sector formal e ignorará a la vasta cantidad de las que trabajan por contrato, campesinas, jornaleras, independientes y trabajadoras del hogar.
Sudeshna Sengupta, de la Campaña por el Derecho a la Alimentación, señaló que 29,7 millones de mujeres quedan embarazadas cada año en India.
“Aun si se aplicara totalmente la ley, hay estudios que muestran que solo beneficiará a 1,8 millones de mujeres del sector formal y que dejará afuera a 99 por ciento de las que integran la fuerza laboral”, precisó la activista.
“Si eso no es discriminación, entonces qué es”, preguntó.
“En India, las asalariadas constituyen solo cinco por ciento de las 1,8 millones de trabajadoras. El resto se desempeña en el sector informal. ¿Qué justicia hay en dejar a ese grupo fuera de la nueva ley?”, insistió Sengupta.
Las trabajadoras pobres que trabajan como jornaleras en India no gozan de ningún beneficio por maternidad. Crédito
Por su parte, Kavita Krishnan, secretaria de la Asociación de Mujeres Progresistas de Toda India, opinó que los beneficios por maternidad deben ser universales y beneficiar a toda la población femenina.
“En India, la mayoría de las mujeres son jornaleras o trabajan por contrato en condiciones de explotación. Ni siquiera están contempladas en las leyes laborales. En cuanto queda embarazada, se la considera una carga. La nueva norma no contiene disposiciones para erradicar esa mentalidad”, subrayó Krishnan a IPS.
Muchas de las empleadas consultadas por IPS dijeron que el embarazo suele ser un elemento de quiebre en la relación con sus empleadores.
Sakshi Mehra, gerenta de una fábrica textil de exportación en Nueva Delhi, contó que sus empleadores estaban encantados con su trabajo y hasta le duplicaron su salario al año de ingresar. Sin embargo, “las cosas cambiaron de forma drástica cuando quedé embarazada. Mi jefe me pasaba insinuando que tenía que buscar un trabajo más ‘fácil’. Fue como que me hubiera vuelto discapacitada de un día para el otro”.
Esa mentalidad retrógrada es común en muchos ámbitos laborales de India. Si bien algunas mujeres se revelan, otras ceden a la presión y se retiran en silencio.
Otro gran problema de la reforma es que no menciona a la licencia por paternidad, cuestionan activistas, colocando toda la responsabilidad de la crianza de los hijos en la madre, un golpe para la igualdad de género.
Numerosos estudios muestran una menor mortalidad infantil y una mayor igualdad de género en sociedades donde ambos padres participan en la crianza de los hijos. La licencia por paternidad no solo contribuye a que los varones se vuelvan padres más sensibles, sino que ayuda a las madres a asumir su nuevo papel.
Según la ginecóloga y obstetra Mansi Bhattacharya, del hospital Fortis, en Noida, en el estado de Uttar Pradesh, no hay motivos por los cuales los padres no puedan desempeñar un papel relevante en la crianza de los hijos.
“La licencia por paternidad permite que los padres ayuden a sus esposas en un momento fundamental. También, el vínculo temprano entre el padre y su hijo garantiza una relación más sana y sensible. Además, colabora para que las nuevas madres no se sientan agobiadas por sus nuevas responsabilidades”, explicó.
Una investigación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que los hijos con padres “más involucrados” tienen un mejor desarrollo en sus primeros años de vida. La licencia por paternidad, sumada a políticas laborales flexibles, facilita la participación.
Además, la licencia paternal también es una poderosa herramienta para impulsar la diversidad de género en el ámbito laboral, en especial cuando se combina con flexibilidad horaria o la posibilidad de trabajar a distancia, precisan analistas.
“La licencia por paternidad no es una situación de uno u otro”, precisó Deepa Pallical, coordinadora nacional de la Campaña Nacional por los Derechos Humanos de los Dalits, en diálogo con IPS.
“Un niño o una niña necesitan de la participación de ambos padres para una crianza equilibrada. Toda política que ignore esa realidad fundamental es un fracaso”, subrayó.
Aumentar la licencia de ambos padres eleva las posibilidades de que las mujeres retornen al trabajo con más tranquilidad y con mejores perspectivas laborales, indicó. Es un beneficio especialmente importante en India, que tiene la menor participación femenina en el ámbito laboral en todo el mundo: solo 21,9 de las indias y 14,7 por ciento de las que trabajan en las ciudades.
Las mujeres en India representan solo 24 por ciento de la fuerza laboral asalariada, muy por debajo del promedio mundial de 40 por ciento, según el último informe del Instituto Global McKinsey.
India tiene una de las peores desigualdades de género en materia de participación laboral, según datos del Banco Mundial.
Las pérdidas que genera a la economía la falta de participación laboral femenina es descomunal. Lakshmi Puri, directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres, señaló en 2011 que el crecimiento de India podría mejorar 4,2 por ciento con mayores oportunidades de trabajo para la población femenina.
El estudio “Mujeres, empresas y derecho”, elaborado por el Banco Mundial este año, señala que unos 80 países otorgan licencia por paternidad, entre ellos Islandia, Finlandia y Suecia. El salario en ese lapso en los países nórdicos se cubre en parte y en general lo financia el Estado.
Entre los vecinos de India, Afganistán, China, Hong Kong y Singapur prevén unos pocos días de licencia para los padres.
Algunas compañías indias impulsan a sus empleados a tomarse unos pocos días por paternidad. Las empresas estatales y, en los últimos tiempos, los bancos públicos incluso los alientan a tomarse 15 días.
Pero en Estados Unidos, empresas como Netflix, Facebook y Microsoft otorgan generosas licencias por paternidad de varios meses y totalmente pagas.
Quizá India podría seguir el ejemplo de ellos para hacer frente a un asunto que no solo afecta a casi la mitad de sus 1.200 millones de habitantes, sino que también tendría un enorme impacto en la economía nacional.
La decisión correcta no solo ayudará a reducir la discriminación y a mejorar los resultados sociales, sino también a aumentar los dividendos demográficos, una situación en la que todos ganan.
Por Neeta Lal
http://www.ipsnoticias.net/2016/08/nueva-licencia-maternal-discrimina-a-muchas-mujeres-en-india/
Traducido por Verónica Firme
26 de agosto de 2016
26 de Agosto Dia de la Igualdad de la Mujer. Empoderamiento de la mujer rural.
Las mujeres rurales son agentes clave para conseguir los cambios económicos, ambientales y sociales necesarios para el desarrollo sostenible pero su acceso limitado al crédito, la asistencia sanitaria y la educación son algunos de los muchos retos a los que se enfrentan. Estos se ven agravados además por las crisis mundiales —económica y alimentaria— y el cambio climático. Garantizar su empoderamiento no sólo es fundamental para el bienestar de las personas, familias y comunidades rurales, sino también para la productividad económica general, dada la amplia presencia de mujeres en la mano de obra agrícola mundial.
http://www.unwomen.org/es/news/in-focus/rural-women-food-poverty
Día de la Igualdad de la Mujer se celebra el 26 de agosto .
En 1971 el Congreso de Estados Unidos designó el 26 de agosto como "Día de la Igualdad de la Mujer" para conmemorar la aprobación, en 1920, de la Decimonovena Enmienda a la Constitución, que otorgó a las mujeres de Estados Unidos el derecho al voto. Cada año, una Proclama Presidencial reconoce la labor ardua y la perseverancia de quienes han ayudado a garantizar el derecho de la mujer al voto.
La Decimonovena Enmienda, conocida como la Enmienda de Susan B. Anthony, en honor de la famosa sufragista, estipula: "El derecho de sufragio de los ciudadanos de los Estados Unidos no será denegado ni limitado por los Estados Unidos o por Estado alguno por razón de sexo". Esta enmienda marcó la culminación de casi dos siglos de lucha de la mujer por el derecho pleno de votar en Estados Unidos.
El movimiento de derechos de la mujer tuvo su origen en Séneca Falls, Nueva York, en julio de 1847, cuando Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott iniciaron una convención "para discutir la condición y los derechos sociales, civiles y religiosos de la mujer". La "Declaración de Sentimientos" de la convención, afirmó que las mujeres tienen derecho a los mismos derechos que los hombres. Una de las resoluciones pedía para la mujer el derecho universal al voto, y cien mujeres y hombres de toda condición social firmaron la declaración.
Hoy, las mujeres estadounidenses se destacan como líderes en empresas, en el gobierno, en el derecho, la ciencia, la medicina, las artes, la educación y muchos otros campos. Mujeres estadounidenses notables han aumentado las oportunidades para sí mismas y para las mujeres de todo el mundo. La observancia del Día de la Igualdad de la Mujer no sólo conmemora la aprobación de la Decimonovena Enmienda, sino que reconoce también los continuos esfuerzos de las mujeres hacia la igualdad plena.
Este año, el Proyecto de Historia de la Mujer, una organización educativa sin fines de lucro, que reconoce y celebra los logros diversos e históricos de la mujer, conmemora el 85mo. aniversario del logro del derecho al voto por parte de las mujeres estadounidenses, con una conferencia titulada "La mujer gana el voto: 85 años y más allá". La conferencia se realizará el 26 y 27 de agosto en el Centro Nacional de la Constitución, en Filadelfia, Pensilvana. El sitio web de la organización, que destaca el Día de la Igualdad, ofrece también materiales y recursos, en inglés, para que las comunidades y organizaciones cívicas planifiquen sus propias actividades en conmemoración del Día de la Igualdad de la Mujer en los lugares de trabajo, bibliotecas, escuelas y centros comunitarios.
http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/
22 de agosto de 2016
Parlamento Panafricano no quiere más mutilación genital femenina.
Tras años de discusiones y debates en África, el movimiento para poner fin a la mutilación genital femenina recobró impulso con un nuevo plan de acción, aprobado por el Parlamento Panafricano (PAP) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que también procurará terminar con el matrimonio precoz.
El UNFPA ya capacitó a unos 100.000 trabajadores y trabajadoras de la salud para atender específicamente a las mujeres que hayan sufrido ese tipo de intervención. Además, decenas de miles de líderes tradicionales también suscribieron llamados contra esta práctica.
El acuerdo, concretado en la primera semana de este mes, fue la culminación de una reunión que mantuvieran las representantes del PAP con funcionarios del UNFPA en Johannesburgo, del 29 al 30 de julio.
Al inicio del encuentro, el presidente del PAP, el camerunés Roger Dang, recordó: El “PAP está decidido a ayudar y a formar parte de los actores que encuentran soluciones a esta práctica. Esto concuerda con el mandato de defender y promover la igualdad de género y de las personas con discapacidades”.
El PAP es el órgano legislativo de la Unión Africana (UA), que cuenta con 250 representantes de los 50 países que la integran.
En algunos estados africanos, obligan a niñas de tan solo 11 o 12 años a casarse con hombres mayores, lo que incrementó los problemas de salud, como cáncer de útero, además de numerosas complicaciones sociales.
La subdirectora regional del UNFPA para África oriental y austral, Justine Coulson, dijo que de continuar la tendencia actual, el número de niñas menores de 15 años con hijos aumentará a un millón, pasando de dos a tres millones de madres adolescentes.
“Si no hacemos nada, en la próxima década habrán 14 millones de menores de 18 años casadas por año”, alertó.
Se estima que hay por lo menos siete millones de niñas casadas solo en África austral.
El matrimonio infantil y el parto en niñas genera grandes problemas de salud, pero el taller del PAP también se concentró en la mutilación genital femenina y en cómo esta expone a cada vez más mujeres y niñas a enfermedades de transmisión sexual, como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
El riesgo deriva de la utilización de instrumentos contaminados, de las hemorragias, que son comunes y que requieren transfusiones de sangre, y de relaciones sexuales dolorosas, que causan desgarramientos y lesiones vaginales.
A escala global, se estima que hay unas 200 millones de niñas y mujeres que sufrieron algún tipo de mutilación genital. En África, es una práctica común en por lo menos 26, de los 43 países del continente, con prevalencias del orden de 98 por ciento, en Somalia, a cinco por ciento, en República Democrática del Congo.
este último impulso tenga efecto, pues 140 millones de mujeres y niñas en África subsahariana fueron sometidas a la mutilación genital. El objetivo de esta iniciativa es llegar a toda la gente en el terreno, así como lograr una incidencia en materia de legislación y que se prohíba la ablación.
El procedimiento altera o lastima los órganos genitales de las mujeres o las niñas sin motivos médicos. Es una intervención que no trae beneficios para la salud y que puede causar varios problemas, como hemorragias, y con el tiempo, dificultades para orinar, quistes, infecciones y traer complicaciones en el parto.
Hay cuatro métodos de mutilación genital femenina. El tipo 1, clitoridectomía, que implica la extirpación total o parcial del clitoris. El tipo 2, o resección, cuando se remueve totalmente el clitoris y los labios menores de la vulva. El tipo 3, conocido como infibulación, consiste en el cierre vaginal mediante sutura. Y el tipo 4, incluye todas las otras intervenciones dañinas como perforación, cauterización, raspado y suturas en la vagina.
El PAP también acordó trabajar con el UNFPA para erradicar el matrimonio precoz de menores de 16 años.
En junio, el UNFPA trabajó con representantes del Foro Parlamentario de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), en una reunión realizada en Swazilandia, donde aprobaron una ley modelo para erradicar el matrimonio infantil.
Coulson observó que iniciativas como la de la SADC comienzan a arrojar resultados tangibles.
“Las niñas y las mujeres de África necesitan de su apoyo para poner fin a la mutilación genital femenina. Debemos actuar ahora. Todo lo que se requiere es nuestra participación, pasión y dedicación para salvaguardar sus derechos humanos”, remarcó Coulson en el taller realizado en la primera semana de este mes.
El PAP creó un grupo de trabajo que supervisará todas las iniciativas legislativas similares. Las prioridades se concentran en leyes y normas, en involucrar a la comunidad, en movilizar recursos, en generar conciencia y en implementar el plan a escala nacional y regional.
El presidente del PAP, Dang, también invitó a los hombres a involucrarse en la lucha contra la mutilación genital femenina. “Tenemos la doble de responsabilidad de defender a las niñas contra esta violación de derechos humanos”, subrayó.
Por Desmond Latham
http://www.ipsnoticias.net/2016/08/parlamento-panafricano-no-quiere-mas-mutilacion-genital-femenina/
4 de agosto de 2016
La situación de las mujeres en Somalilandia.
En el centro de Hargeisa, la soleada capital de Somalilandia, mujeres vestidas de formas tradicionales islámicas conversan y bromean con hombres. Las mujeres de esta región del Cuerno de África no son sumisas ni dóciles.
La religión islámica ejerce una fuerte influencia en la cultura de Somalilandia – la ley islámica, la sharia, está incluida en su constitución -, aunque esa religiosidad coexiste con señales de una sociedad progresista de libre mercado, como los roles que ocupa la mujer en la economía y que no cuadran con ciertos estereotipos que equiparan la vestimenta femenina musulmana a la sumisión o la coacción.
Somalilandia es reconocida por la comunidad internacional como una región del norte de Somalia y no como un Estado autónomo, aunque opera de hecho como un país desde 1991, con su propia Constitución, sus elecciones y su democracia presidencial.
“Occidente tiene que dejar atrás su obsesión con la ropa de las mujeres. Debe concentrarse en lo que las mujeres contribuyen a la comunidad y al país”, opinó Zainab, de 29 años, en un café después de su jornada de trabajo como dentista en Hargeisa.
Desde que declaró su independencia de Somalia en 1991, Somalilandia desarrolló una sólida clase empresarial, a la que encargó la reconstrucción de su destrozada economía e infraestructura tras la guerra civil.
Hoy en día, muchas pequeñas empresas son dirigidas por mujeres, que además de criar a sus hijos a menudo son el sostén de familias cuyos maridos quedaron física o mentalmente marcados por la guerra.
“Aquí las mujeres son (hasta) carniceras, algo que no sucede en muchos lugares. Eso demuestra lo duras que son las mujeres de Somalilandia. Se trata de lo que está dentro de tu cabeza, no lo que está por encima” de ella, afirmó Zainab.
Aunque la cuestión de cómo el Corán, el principal texto religioso del Islam, indica que las mujeres deberían vestirse es fuente de continuo debate, en Somalilandia se adopta una postura tradicional, ya que todas se cubren al menos el cabello en público.
“Es lo que dice la religión islámica, que una mujer debe cubrir su cuerpo. Es una obligación, por lo que las mujeres no lo ven como una discriminación o una violación de sus derechos”, según Kaltun Hassan Abdi, funcionario de la Comisión Nacional Electoral.
Sin embargo, algunos expresan la preocupación de que Hargeisa se dirige cada vez más hacia el conservadurismo islámico. La música ya no resuena en los salones de té, las coloridas túnicas somalíes son reemplazadas por abayas negras, más mujeres llevan el niqab – el velo que cubre el rostro – que hace un año, y ninguna se traslada por la ciudad con la cabeza descubierta, como sucedía en la década de 1970.
“En los últimos 15-18 años se produjo un cambio dramático en el grado de influencia que tiene la religión en la vida diaria de la gente”, observó Rakiya Omaar, abogada y presidenta de la empresa consultora Horizon Institute. “Hay presión para que vivamos como musulmanes cabales, que puede ser sutil o abierta, puede venir de la familia o de la sociedad”, añadió.
Pero no es fácil hallar una mujer en Hargeisa que diga que se siente presionada por el Islam o la adhesión de la sociedad a la religión.
“Me pregunté por qué me pongo el hiyab, y decidí que es porque esa es la voluntad de Dios, y es parte de mi religión y mi identidad, y desde entonces ha sido una opción”, sostuvo Zainab.
La dictadura de inspiración comunista de Mohamed Siad Barre reprimió al Islam en Somalia durante las décadas de 1970 y 1980. Pero desde que Somalilandia se separó, la religión logró reafirmarse, lo que se ve en el florecimiento de las madrasas, las escuelas religiosas islámicas.
“Existen problemas para las mujeres aquí, pero no se deben a la religión sino a… la cultura somalí”, subrayó Khadar Husein, director de la oficina de la organización Transparency Solutions, con sede en Hargeisa.
“El hombre es principalmente dominante en la sociedad somalí. Cosas como la violencia doméstica tienen su raíz en esa cultura, pero no en el Islam. El que la sociedad se torne más religiosa significa la eliminación de esos problemas culturales”, afirmó.
Pero la religión no parece haber disminuido las restricciones que padece la mujer en la vida política de Somalilandia.
“Sin una cuota femenina no creo que vaya a haber más mujeres en el parlamento”, comentó Baar Saed Farah, la única diputada entre los 82 legisladores de la cámara baja, en referencia a la iniciativa para que se reserven 30 escaños exclusivamente para mujeres en las próximas elecciones, en 2017. En la cámara superior, también con 82 integrantes, no se permiten mujeres.
“En el empleo normal no hay diferenciación entre los géneros, pero cuando se trata de la participación política se hace muy difícil para las mujeres debido a que la cultura favorece a los hombres”, según Farah.
Somalia sigue siendo una sociedad muy dominada por los hombres. La poliginia, por la cual el hombre puede tener varias esposas, es tolerada y común. Los matrimonios suelen arreglarse entre el novio y la familia de la novia, sin el consentimiento de esta, y los hombres tienen más facilidades para iniciar el divorcio. La mutilación genital femenina afecta a 95 por ciento de las niñas en toda Somalia, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Y las mujeres de Somalilandia todavía padecen muchos límites a sus oportunidades económicas.
“Solo dirigen pequeñas empresas. No encontrará muchas empresarias ricas aquí”, destacó Nafisa Yusuf Mohamed, directora de la red feminista Nagaad, de Hargeisa. “Por ahora no hay muchas alternativas, pero esto podría cambiar a medida que la matrícula en la educación superior mejore”, agregó.
La expansión de la educación femenina también afecta al aumento de la religiosidad de Somalilandia, explica Mohamed, ya que las mujeres jóvenes de hoy comprenden el Corán mejor que sus madres, lo que las hace más devotas.
Mohamed observó como las jóvenes, como su hija de 17 años – que recientemente comenzó a usar el niqab por su propia voluntad -, utilizan los medios sociales para discutir y aprender más sobre el Islam una vez que concluyen sus estudios en las madrasas.
Algunas mujeres se ponen el niqab porque son tímidas, quieren proteger su piel del sol o desean encajar con sus amigas que también los usan, señalan los observadores.
Otros hechos también ilustran el aumento de la religiosidad en Somalilandia, como el grado en que el tiempo de oración en las mezquitas afecta el horario de trabajo, la mayor proporción de adultos que rezan cinco veces al día, y el creciente número de mezquitas construidas.
Estos cambios son también una respuesta a los acontecimientos regionales e internacionales que han afectado al mundo musulmán, y en particular, la creciente percepción de que la vida en el mundo occidental es cada vez más hostil a los musulmanes”, manifestó Omaar.
Por James Jeffrey
http://www.ipsnoticias.net/2016/06/la-situacion-de-las-mujeres-en-somalilandia/
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