"las acciones son mucho mas sinceras que las palabras"..... ( Scuderi)
2 de abril de 2014
Minar ideas misóginas para romper el techo de cristal.
El “techo de cristal” hace referencia a una superficie invisible pero implícita –basada en prejuicios, ideas o normas morales– en la carrera laboral de las mujeres, que es difícil de traspasar y que impide su avance en la política, la educación, la ciencia o la academia.
Aunque es persistente, hay mujeres que históricamente se han esforzado por romper esta barrera; pese a las críticas, obstáculos o limitaciones que han enfrentado algunas de ellas lograron traspasarla y al mismo tiempo dejar huella para que mujeres de otras generaciones no cedan en el intento.
Patricia Galeana, doctora en Estudios Latinoamericanos por la UNAM y directora del Museo de la Mujer, recopila estas luchas, propuestas y avances de las mujeres al traspasar estas barreras en el libro “Rompiendo el techo de cristal. Las mujeres en la ciencia, en la educación y en la independencia financiera”.
Galeana también hace uso de cifras, estadísticas y comparativos nacionales sobre la desigualdad en el acceso al ámbito educativo, así como a los puestos de representación y toma de decisiones para exponer la realidad, que pese a los avances, las mexicanas continúan padeciendo.
La publicación está compuesta por 16 textos de académicas o investigadoras destacadas, entre las que se encuentran Esther Orozco, ex rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; las investigadoras en Economía Alicia Girón y Eugenia Correa; la física y especialista en mecánica cuántica Ana María Cetto, o la doctora y fundadora del grupo Mujer y Ciencia, Elia Martha Pérez Armendáriz.
Divididos en tres capítulos, los textos hacen un recorrido por las conceptualizaciones históricas del papel de las mujeres en la sociedad o la educación; las historias de éxito de investigadoras y de políticas que quedaron invisibles ante la historia oficial, y las propuestas para romper los prejuicios que fortalecen el techo de cristal.
Resultado de la serie de coloquios que la Federación Internacional de Mujeres Universitarias (IFUW, por sus siglas en inglés) organizó a través de sus federaciones y asociaciones nacionales, para analizar las causas del techo de cristal en los respectivos países y buscar soluciones, el libro busca romper con ideas discriminatorias o misóginas como que las mujeres no logran avanzar en su carrera universitaria por una supuesta autoimposición, o porque “optan por trabajar menos horas que los hombres para poder pasar más tiempo con su familia”.
En la primera parte “Educación para el empoderamiento de las mujeres” se encuentran textos como el de María Elena Tovar González, ex rectora de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, que hace un repaso histórico por el ingreso de las mujeres en la educación, y plantea que invertir en la materia es una forma de acabar con la pobreza en México.
En ese apartado, Candita Victoria Gil Jiménez, ex rectora de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, sostiene que al hablar del techo de cristal también “hablamos de siglos de esfuerzo para tener derecho a aprender y a enseñar, para ser licenciadas, maestras, doctoras, especialistas, funcionarias y rectoras, para ser reconocidas social y profesionalmente por nuestro esfuerzo, saberes y desempeño”.
En la segunda parte (“Las mujeres en la ciencia”) está la voz de Luz Fernanda Azuela, doctora en Geografía y docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, quien destaca que siempre ha existido una presencia constante de las mujeres en actividades científicas “como sanadoras, enfermeras, curanderas y parteras, pero los hombres se apropiaron del quehacer femenino ancestral” y menospreciaron estos esfuerzos.
También está la voz de Elina Elfi Coral Castilla, rectora de la Universidad de Quintana Roo, que recuerda que la educación es un derecho humano elemental y “el mejor instrumento para la equidad, no sólo de género, sino también socioeconómica”, y no obstante en las esferas técnicas y profesionales persisten estereotipos de género.
Finalmente, en la tercera parte “Autofinanciamiento para la independencia económica de las mujeres” se exponen temas como el feminismo, la crisis económica y su impacto en las mujeres, las pensiones de viudez en la nueva Ley del ISSSTE, así como las satisfacciones laborales de las empresarias tamaulipecas en el sector rural.
Por ejemplo, en su trabajo la investigadora Eugenia Correa expone que la fuerza más importante que sostiene el techo de cristal es la condición de marginación y pobreza tan generalizada que impide que un buen número de mujeres “obtengan condiciones para desarrollar todas sus capacidades” y avancen hacia una vida plena y libre”.
Por: Anaiz Zamora Márquez
http://www.cimacnoticias.com.mx/node/66057
12 de marzo de 2014
La Mujer y la Tierra son una sola .
No hablaré de cifras sobre la situación de la mujer ni de sus dolores, o algo por el estilo que parezca académico. Por mucho tiempo he reflexionado sobre por qué en la lengua Awajún se dice a la mujer "nuwa", a la tierra "nugka" y a la madre de la tierra "nugkui". ¿Es una explicación de la relación holística de la mujer con la tierra o es una mera coincidencia lingüística? Yo diría que no es una coincidencia lingüística sino una expresión de conexión de la mujer con el mundo real. Me explico. En la historia del pueblo Awajún, la agricultura llega en manos de la mujer y Nugkui es su principal fuente proveedora de conocimiento en la materia.
Por Gil Inoach Shawit*, es indígena del pueblo Awajún, ocupó el cargo de presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) de 1996 al 2002.
http://servindi.org/actualidad/102643?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Servindi+%28Servicio+de+Informaci%C3%B3n+Indigena%29
¿Cuál es la psicología de Alicia en el País de las Maravillas?
El cuento de Lewis Carroll está lleno de alusiones a la educación y las costumbres de su época. Mezcla fantasía y realidad, y ha influido a literatos, músicos, cineastas y científicos.
Caída angustiosa. El descenso de Alicia por la madriguera que parece no tener fin recuerda la pesadilla tan recurrente en muchas personas de caer y caer, hasta que la sensación de angustia creciente les hace despertar. Carroll usa esa imagen para describir la entrada en lo inconsciente.
Las prisas. El Conejo Blanco mira su reloj y va siempre apresurado diciendo "¡Dios mío, voy a llegar tarde!". Refleja la ansiedad, la conducta paranoica y la exigencia a veces exagerada que los mayores imponen a los niños.
Fuera rutinas. Los adultos viven atados a la costumbre, como el Sombrerero y su eterno té de las seis. Carroll critica los comportamientos asumidos que nunca son cuestionados. Alicia, a lo largo del libro, se acostumbra a la libertad y a la aventura, y, al despertar del sueño, encuentra "aburrido y estúpido que la vida siguiera su curso normal".
Números. La condición de matemático de Lewis Carroll se nota en la obra, llena de guiños al álgebra, la teoría de números y la lógica. La caída interminable de Alicia recuerda al concepto de límite. En el capítulo 5, la paloma dice que las niñas pequeñas son un tipo de serpiente, ya que las dos comen huevo. Esta deducción alude al cambio de variables.
Crisis de identidad. La incertidumbre propia de la adolescencia aparece cuando Alicia se encuentra a la Oruga Azul sentada fumando con un narguile. Esta pregunta con prepotencia a la niña por su identidad, a lo que ella responde llena de dudas, pues al haber cambiado varias veces de estatura ya no sabe bien quién es. La Oruga Azul es la lógica racional, las dudas y la paciencia como madre de la ciencia.
Vitalidad. El Gato de Cheshire destaca por su sonrisa. Representa el sentido vital: "Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante".
Estira y encoge. En el libro, la protagonista aumenta y disminuye de tamaño varias veces. Eso ha dado lugar al término micropsia o síndrome de Alicia en el País de las Maravillas para definir un trastorno neurológico que afecta a la visión. El sujeto que lo padece percibe los objetos mucho más pequeños y alejados de lo que están en realidad. También se llama visión o alucinación liliputiense.
Intolerancia. La Reina de Corazones gobierna despóticamente el País de las Maravillas. Narcisista, rígida y controladora, resuelve los problemas, pequeños y grandes, mandando decapitar a todo el que ose ofenderla.
http://www.muyinteresante.es/cultura/preguntas-respuestas/cual-es-la-psicologia-de-alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-511394618716
9 de marzo de 2014
El empoderamiento de la mujer en el trabajo contribuye al fin a la pobreza.
Invertir en el empoderamiento económico de las mujeres contribuye directamente a la igualdad de género, la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico inclusivo. Las mujeres contribuyen de manera muy significativa a las economías, ya sea en empresas, granjas, como emprendedoras o empleadas o trabajando como cuidadoras domésticas no remuneradas.
Por otro lado, siguen sufriendo de manera desproporcionada la pobreza, la discriminación y la explotación. La discriminación de género implica que a menudo las mujeres acaban desempeñando trabajos no seguros y mal pagados, y siguen siendo una pequeña minoría en puestos directivos. La discriminación también reduce el acceso a bienes económicos como la tierra y los préstamos y limita su participación en el diseño de políticas sociales y económicas. Otro aspecto a considerar es que el grueso de las tareas domésticas recae en las mujeres, por lo que suelen tener poco tiempo libre para aprovechar oportunidades económicas.
Un nuevo informe del Grupo del Banco Mundial se destaca la necesidad de adoptar medidas audaces y coordinadas que fomenten la igualdad de oportunidades para la mujer en el entorno laboral, entre ellas abordar desde un principio los prejuicios de género, ampliar el acceso de la mujer a la propiedad y las finanzas, y elevar la edad jubilatoria, lo que traerá beneficios considerables en la lucha contra la pobreza.
Según la publicación Gender at Work (Cuestiones de género en el trabajo), prácticamente todas las mediciones a nivel mundial indican que las mujeres se ven más afectadas por la exclusión económica que los hombres. Las tendencias sugieren que en los últimos 20 años la participación de la mujer en la fuerza de trabajo se ha estancado y se ha reducido del 57% al 55% a nivel mundial. Esto es así a pesar de la creciente evidencia de que el empleo beneficia a las mujeres, las familias, las empresas y las comunidades.
"Sabemos que si se reducen las disparidades de género en el entorno laboral se pueden generar importantes beneficios en materia de desarrollo: se puede mejorar la salud y la educación de los niños, contribuir a la reducción de la pobreza y fomentar la productividad", señaló Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial. "Se trata de una cuestión urgente. No actuar equivale a perder una gran oportunidad. Hasta el momento, se ha avanzado muy poco y con demasiada lentitud".
"Hoy en día, muchas más niñas asisten a la escuela y tienen una vida más larga y saludable que hace 30 o incluso 10 años. Pero esto no se ha traducido en mayores beneficios", afirmó Kim. "Aún hay demasiadas mujeres que carecen de libertades y oportunidades, y enfrentan enormes desigualdades en el mundo laboral".
Medidas progresivas, generales y coordinadas
De acuerdo con el informe, dado que, desde temprano y a lo largo de toda su vida, las mujeres deben enfrentar diversas limitaciones en el ámbito laboral, para reducir la disparidades de género es necesario tomar medidas progresivas, generales y coordinadas. En el documento, que complementa el Informe sobre el desarrollo mundial 2013, dedicado al empleo, se señala que las opciones deberían ser, entre otras, incorporar la igualdad de género en las estrategias de empleo y crecimiento, reformar los sistemas jurídicos, y comprometer la participación del sector privado en la búsqueda de soluciones innovadoras destinadas a promover la igualdad de género.
Asimismo, se afirma que las normas sociales pueden exacerbar las privaciones y limitaciones que enfrentan las mujeres. Casi cuatro de cada 10 personas a nivel mundial —casi la mitad en los países en desarrollo— están de acuerdo en que, cuando los empleos escasean, los hombres tienen más derecho al trabajo que las mujeres. Las limitaciones más comunes que enfrentan las mujeres más desfavorecidas incluyen la falta de movilidad, tiempo y aptitudes, la exposición a la violencia, y la ausencia de derechos básicos.
"Las mujeres pobres en particular son propensas a sufrir múltiples limitaciones en varios niveles", señaló el director de Género y Desarrollo del Grupo del Banco Mundial, Jeni Klugman, coautor del informe con Matthew Morton. "La creación de condiciones equitativas para ese grupo y el aprovechamiento de su potencial económico podrían ser decisivos para combatir la pobreza extrema".
Fuerza femenina
En América Latina y el Caribe, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo ha aumentado un 35% desde 1990. En el análisis realizado por el Grupo del Banco Mundial se concluyó que en 2010 los niveles de pobreza extrema y de desigualdad de ingreso promedio habrían sido un 30% y un 28% más elevados, respectivamente, si no hubiera sido por el aumento de los ingresos de las mujeres generado por el incremento de los ingresos laborales, el acceso a beneficios jubilatorios y la participación en la fuerza de trabajo entre 2000 y 2010.
Según el informe, los estudios de diagnóstico en los países son esenciales para ayudar a los Gobiernos a determinar cuáles son las mejores políticas y resulta imprescindible contar con una mayor participación del sector privado, que es, con mucho, la principal fuente de empleo. El sector privado puede marcar el rumbo creando un entorno de trabajo y políticas que tengan en cuenta las condiciones familiares, incentivando a las mujeres a familiarizarse con puestos y sectores no tradicionales, y revisando las políticas y los sistemas de recursos humanos destinados a abordar la discriminación y el acoso. Asimismo, es necesario realizar más inversiones para subsanar las deficiencias principales en materia de datos y conocimientos.
Para promover la igualdad de género en el trabajo, en el informe se recomienda a los Gobiernos la adopción de medidas específicas que abarquen el ciclo de vida de la mujer y se señala que las intervenciones destinadas únicamente a las mujeres en edad reproductiva comienzan demasiado tarde y terminan demasiado pronto. Los sesgos pueden comenzar en las primeras etapas de la vida, en ocasiones de manera sutil, lo que hace que en última instancia resulte difícil y costoso resolver el problema de la desigualdad.
Recomendaciones a los gobiernos
En Gender at Work se recomiendan diversas políticas que los Gobiernos pueden aplicar a lo largo de la vida de una mujer:
* Durante la infancia y la juventud, se pueden aplicar políticas orientadas a combatir la desigualdad a través de la educación y la capacitación, por ejemplo brindando incentivos para que las niñas asistan a la escuela.
* En el caso de las mujeres en edad reproductiva, las medidas a tener en cuenta incluyen eliminar las restricciones al trabajo y el empleo, permitir y alentar la propiedad y la titularidad conjunta de tierras, y aplicar leyes equitativas en materia de sucesiones. Otras estrategias incluyen políticas de flexibilidad y licencias adaptadas a las condiciones familiares, programas de atención infantil accesible y desarrollo en la primera infancia, y el desarrollo de infraestructura para aligerar las tareas que realiza la mujer cuando se dedica al cuidado del hogar y de la familia. Es imprescindible contar con acceso equitativo a los activos y a los servicios financieros. Abordar las limitaciones fuera del sector formal reviste particular importancia en los países de ingreso bajo, dado que la mayoría de las personas —sobre todo las mujeres— no percibe sueldos ni salarios por su trabajo.
* En el caso de las mujeres de mayor edad, los Gobiernos pueden apoyar la elaboración de normas laborales equitativas para la vejez, combinadas con programas de protección social adecuados. La edad jubilatoria debería ser la misma para los hombres y las mujeres. Por otra parte, mediante programas específicos se puede mejorar la capacidad de las mujeres de mayor edad que puedan y quieran trabajar, y a través de las políticas previsionales se puede brindar protección sin desalentar el trabajo de la mujer.
En el informe se advierte que el envejecimiento de la población en el mundo en desarrollo revestirá cada vez más importancia para los Gobiernos. Se espera que de aquí a 2050 la tasa de dependencia de las personas mayores en los países en desarrollo aumente un 144% y que en ese mismo período la tasa de dependencia de los niños disminuya un 20%, lo que alterará la naturaleza de la carga de los cuidados en las familias y las sociedades.
"Hoy en día, se aprovecha apenas la mitad del potencial productivo de las mujeres a nivel mundial. Esto es un desperdicio, dado que la igualdad de género en el entorno laboral es sumamente beneficiosa tanto en el ámbito del desarrollo como de la actividad empresarial. El compromiso debe comenzar con la tarea de fomentar las capacidades y aspiraciones de los niños y las niñas en igual medida desde los primeros años, de manera de generar un efecto lo suficientemente duradero para que ellos y las futuras generaciones vivan en un mundo más equitativo y próspero", manifestó Klugman.
La Organización Internacional del Trabajo estima que se desaprovecha casi la mitad del potencial de las mujeres en edad reproductiva, en comparación con el 22% en el caso de los hombres. La reducción de estas disparidades podría reportar enormes beneficios para el desarrollo. En un estudio realizado por Goldman Sachs se concluye que si se redujeran las disparidades de género en el trabajo se podría incrementar en hasta un 14%, para 2020, el ingreso per cápita en los mercados emergentes.
http://www.unwomen.org/es/what-we-do/economic-empowerment
http://www.wim-network.org/2014/03/el-empoderamiento-de-la-mujer-en-el-trabajo-contribuye-al-fin-a-la-pobreza/
7 de marzo de 2014
La mujer y el cómic .
El mundo del cómic es una realidad relativamente joven. Aun así, en su apenas siglo de vida el noveno arte ha sufrido grandes transformaciones. Una de ellas ha sido la evolución del papel de la mujer, que ha pasado en poco tiempo de extraña a parte fundamental de la industria.
Históricamente, la mujer ha sido en gran medida ajena a aquellas formas de expresión que a finales del siglo XIX originaron el cómic (surgido como incentivo para la venta de periódicos, dirigidos sobre todo a los varones), lo que implicó que quedara excluida, en parte, de los grandes circuitos artísticos. Esto no quita que el sector femenino infantil -y más tarde el juvenil- ganaran en importancia como potenciales consumidores, sobre todo a partir de mediados del siglo pasado, reclamando personajes con los que poder identificarse. Por ello, debemos distinguir dos perspectivas: la mujer creadora y la mujer como personaje de cómic.
En los cómics, los personajes femeninos comenzaron siendo simples acompañantes para los héroes masculinos; intereses amorosos, damiselas en apuros o femmes fatales que complicaban su existencia. El auge de las historietas de aventuras traerá poderosos héroes seguidos ocasionalmente por chicas que añaden un contrapunto exótico y romántico a sus historias. Por el contrario, las villanas se caracterizarán sobre todo por ser sensuales y proactivas (como Catwoman), habitualmente tratando de conquistar al héroe mediante el juego sucio, resultando inesperadamente más atractivas para la audiencia, lo que a la larga será crucial para la evolución de los personajes femeninos. Aun así, sólo en contadas excepciones podremos ver a una mujer siendo el centro de la acción. Ejemplos de ello son Krazy Kat, de las tiras cómicas del mismo nombre creadas por George Herriman en 1915 y sobretodo, Winnie Winkle the Breadwinner (Winnie Winkle, el sostén de la casa), un cómic creado en 1920 por Martin Branner y que se siguió editando hasta los años noventa. Trataba de los avatares de una joven que trabajaba para mantener a sus padres y a su hermano pequeño, reflejo de cómo los tiempos cambiaban tras la masiva incorporación de la mujer al mercado laboral durante la I Guerra Mundial. Poco a poco, el cómic cambiaría también.
El cómic de aventuras da paso al de superhéroes, al tiempo que la mujer debe de nuevo incorporarse al trabajo para sustituir a los soldados en el frente durante la II Guerra Mundial. Esto permite a algunas mujeres entrar por primera vez a trabajar en las editoriales. Como forma de propaganda, los superhéroes volverán también su mirada a la mujer. Por aquel entonces, las superheroínas eran simples contrapartidas femeninas de héroes anteriores, pero por primera vez se mostraba en el cómic a mujeres fuertes y capaces de realizar trabajos hasta entonces masculinos. Wonder Woman, revolucionario personaje creado por William Moulton en 1941, brillará por encima de todas las demás. Dedicada a combatir a los nazis, no será contraparte de ningún superhéroe, y a pesar de tener un novio, se desliga del rol tradicional de género negándose a casar para seguir luchando contra el mal. Gracias a su atractivo, el personaje se volvió muy popular entre los hombres, pero algunas mujeres trabajadoras vieron en ella un modelo de conducta a seguir, lo que la convirtió en el referente del feminismo que es hoy en día. Sin embargo, a pesar de estos avances, tras la guerra el papel de la mujer vuelve a retrotraerse.
A partir de mediados del siglo XX la audiencia femenina se encuentra ya entre los objetivos de la industria, pero se afrontará casi exclusivamente desde la perspectiva del cómic romántico y adolescente. Patty’s World (conocido en España como Esther y su mundo) es un buen ejemplo de ello, además de ser obra de una mujer, la dibujante Purita Campos, y del guionista británico Phillip Douglas, en 1971. Antes ya había habido numerosos casos de mujeres dibujantes, las cuales trataron en ocasiones de orientar sus creaciones más hacia el costumbrismo que al romanticismo que trataba de imponerse a la audiencia desde las editoriales, responsable de dar paso tras la II Guerra Mundial a tendencias que buscaban recuperar a la mujer hogareña y amable de antaño frente a personajes como Wonder Woman que habían revolucionado el panorama de la época. Es el caso de La pequeña Lulú, creada por Marjorie Henderson Buell, alias Marge, una tira cómica sobre las travesuras cotidianas de una niña pequeña y sus amigos. Décadas más tarde, con el movimiento underground la mujer encontrará un nicho no sólo para protagonizar historias de cualquier género, si no para su propia reivindicación.
En Oriente, el manga japonés ha seguido una trayectoria completamente distinta hasta nuestros días. La cultura japonesa ha sido históricamente muy patriarcal, aunque en un sentido diferente al que podría aplicarse a la sociedad occidental del pasado. Tras el final de la II Guerra Mundial, se produce un fenómeno de hibridación radical en su cultura milenaria que mezcló el rechazo al imperialismo anterior y la aceptación de la ocupación y los valores americanos. Esto provocó una rapidísima emancipación de la mujer que no vino acompañada de un cambio de mentalidad –mentalidad que de hecho se retrotrajo aún más-, por lo que se produce un extraño fenómeno en que la mujer se "descosifica" en un sentido mientras que se sexualiza en el otro. Muy pronto aparecen los primeros personajes femeninos fuertes (La princesa Caballero, de Osamu Tezuka, o Sazae-san de Machito Hasegawa) en cuanto a que por un lado se reivindica su papel, y por el otro se busca ofrecer productos atractivos para consumidoras cada vez más independientes; pero con frecuencia, este desarrollo y protagonismo van unidos a cierto fetiche sexual. El manga se caracteriza por presentar personajes tipo, cuyas personalidades se repiten continuamente de una obra a otra, mientras que es en el desarrollo de esas personalidades donde está la originalidad. De esta forma, surgen clichés que representan diferentes tipos de actitudes, muchos de ellos existentes en la sociedad nipona. En lo referente a la mujer, podemos encontrar –a grandes rasgos- dos tipos opuestos: mujeres sumisas, ingenuas y serviciales (moe o lolitas, principalmente), o féminas fuertes, profundas, de mentalidad activa, e incluso violentas (tsundere, yandere o kūdere, entre otras). Habitualmente, se ha criticado la extrema sexualización de estos caracteres, muchas veces orientados al fanservice o al fetiche de los propios dibujantes, y que ha contribuido a popularizar su imitación entre las aficionadas. La mujer está casi plenamente introducida en la industria del cómic japonesa, por lo que aunque en los cómics creados por y para mujeres estos estereotipos son también habituales, su tratamiento normalmente huye de esta dependencia sexual, sustituyéndola por un fuerte componente romántico (presente también, por otra parte, en muchas obras de varones).
Hoy en día, en occidente la mujer cada vez se encuentra más integrada en el mundo del cómic, gracias a la desaparición de antiguos roles que ha llevado a muchas mujeres a interesarse por temáticas antes reservadas solo a los hombres, o la apertura de las editoriales a las dibujantes, que han podido publicar en este medio sus propias reflexiones sobre su identidad: Maitena, famosa dibujante argentina y sus tiras sobre la mujer actual, o el célebre caso de Marjane Satrapi, cuyas obras como Persépolis reflexionan acerca de la mujer en su Irán natal y en el mundo. De hecho, la difusión del manga, su mezcla de géneros y el protagonismo que concede a la mujer, han provocado que muchas nuevas artistas decidan lanzarse al mundo del cómic desde este género, por lo que, aunque aún quede mucho camino por recorrer, cada día la mujer forma una mayor parte en el noveno arte.
El verdadero origen del Día Internacional de la Mujer .
http://www.lahuelladigital.com/el-verdadero-origen-del-dia-internacional-de-la-mujer/
4 de marzo de 2014
En Ghana las mujeres crean su propio banco.
Que los bancos den la espalda a las mujeres, sobre todo si son pobres y viven en zonas rurales, no es ninguna novedad. Pero sí es nuevo que esas mujeres se organicen y creen su propia cooperativa bancaria, como está ocurriendo en el norte de Ghana.
Dunwaa Soayare, una pequeña agricultora de 45 años, viuda y con cinco hijos, no podía obtener créditos en las instituciones bancarias de este país.
No contaba con cuenta bancaria ni garantía. No podía dar tres comidas diarias a sus hijos, y mucho menos pagarles sus estudios.
Pero su vida cambió radicalmente cuando se integró al Grupo de Mujeres Asong-taaba, una cooperativa situada en Denugu, en la norteña región Alta Oriental.
No solo pudo abandonar la choza de barro en la que vivía con su familia y mudarse a una casa de ladrillos que ella misma construyó, sino que también pudo asegurar una educación terciaria a sus hijos. Dos de ellos ya son maestros.
"Aparte de poder encargarme de la educación de mis hijos, amplié mis cultivos de media hectárea a dos. Ahora planto una hectárea de maíz, media de mijo y otra media de maní", dijo a IPS.
Soayare explicó que cosecha 15 sacos de 84 kilogramos por hectárea, que vende a 70.000 cedis (380 dólares), un muy bien precio.
La cooperativa creada en 2008 pudo juntar 5.000 dólares en 2013 gracias a la contribución semanal de sus 25 integrantes, casi todas agricultoras y encargadas de mantener a sus respectivas familias.
Cada lunes, las mujeres se reúnen bajo un árbol de karité y pagan sus aportes, que varían entre 50 centavos y cinco dólares. Como socias pueden solicitar un préstamo para financiar negocios alternativos si sus cultivos no dan los resultados esperados.
Soayare y su familia ya no son vulnerables en las épocas de escasez. La temporada de lluvias en la región Alta Oriental generalmente comienza en mayo y termina en octubre. Pero por los cambios del clima, las precipitaciones están llegando mucho más tarde.
Cuando las lluvias demoran y los cultivos sufren, Soayare pide un prestado al grupo para fabricar jabones y comprar vegetales para su reventa.
"No sé qué habría hecho sin esta iniciativa de ahorros", señaló.
Asong-taaba es apenas uno de los 500 grupos de su clase en el distrito de Garu Tempane, que benefician en total a casi 12.000 personas.
Estas cooperativas nacieron gracias a la iniciativa de la organización Care International Asociación de Ahorro Mejorado y Crédito para la Erradicación de la Pobreza.
Soayare y otros miles de mujeres viven mejor gracias a estas cooperativas.
Una encuesta realizada por los Servicios Estadísticos de Ghana en 2011 concluyó que 31 por ciento de los hogares del país estaban encabezados por mujeres.
El director regional del Consejo Nacional de Población, Zangbalum-Bomahe Amadu, explicó que las costumbres polígamas en el norte de Ghana permiten que los hombres se desvinculen de la crianza de sus hijos, dejando toda la carga a las mujeres.
"La situación se complica si el hombre muere… La mayoría de las mujeres, que generalmente en las áreas rurales son analfabetas, deben esforzarse por cubrir todas las necesidades de sus hijos", dijo a IPS.
Musah Abubakari, vicedirector coordinador del distrito de Garu Tempane, dijo a IPS que las cooperativas han ayudado a reducir la pobreza.
Las mujeres "se dedican a diferentes formas de actividad económica. Muchas se preocupan por la educación de sus hijos, y por eso la matriculación escolar aumentó en los últimos tres años", destacó.
Collins Kyei Boafoh, experto en programas comunitarios de la organización Desarrollo Cooperativo Agrícola Internacional/Voluntarios en Asistencia Cooperativa en el Exterior (ACDI/VOCA, por sus siglas en inglés), dijo a IPS que el concepto de ahorro y préstamo en las aldeas fue clave para mejorar el sustento de las mujeres y sirvió como medida de adaptación al cambio climático.
"Es sabido por todos que, en los últimos cinco años, el cinturón de la sabana en Ghana, que abarca las regiones Septentrional, Alta Oriental y Alta Occidental, sigue sufriendo escasez de lluvias y largos periodos de sequías. Esto no ayuda a la agricultura, que da empleo a 80 por ciento de la población de la región", explicó.
Boafoh dijo que las cooperativas de mujeres ahora usan sus fondos para aventurarse en otras actividades, como el comercio minorista, para complementar sus ingresos.
"Después de los cortos periodos de cultivo, las mujeres reúnen el dinero de los ahorros comunitarios y se ofrecen mutuamente pequeños préstamos para comerciar y procesar (productos). Esto les da un ingreso sostenido y seguridad laboral", dijo.
Boafoh sugirió que el gobierno debería adoptar, modernizar y expandir la iniciativa para reducir la pobreza en las regiones Septentrional, Alta Oriental, Alta Occidental y Central.
Solomon Atinga, gerente de programas en la Estación Agrícola Presbiteriana en Garu Tempane, otra cooperativa de Care International, estima que la iniciativa se ha expandido a 100 comunidades del distrito y que ha tenido un impacto positivo en la vida de las mujeres, que ahora pueden cuidar a sus hijos y mantener a sus familias.
"De hecho, el nivel de vida de las mujeres mejoró enormemente", añadió.
"Se trata de un proyecto pequeño con un impacto grande. Aun siendo pobres, podemos ahorrar. Lo mínimo que recolecta un grupo asciende a fin de año a 2.000 dólares", dijo.
Por Albert Oppong-Ansah
http://www.ipsnoticias.net/2014/03/pequenos-ahorros-de-ghanesas-tienen-gran-impacto/
Por Albert Oppong-Ansah
http://www.ipsnoticias.net/2014/03/pequenos-ahorros-de-ghanesas-tienen-gran-impacto/
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