12 de enero de 2012

Preocupación por situación y derechos de las mujeres en Irán.

La ley islámica impone a las mujeres iraníes fuertes restricciones en cuestiones de vestuario: deben tener su cabello y cuello cubiertos y usar abrigos anchos y largos más abajo de las caderas. Si no lo hacen corren el riesgo de ser detenidas por la "policía de la moda": oficiales que les llaman la atención por su vestimenta inapropiada.

Algunas funcionarias que acompañaron a Rafael Correa a ese país, en el 2008, pasaron malos ratos cuando oficiales de la seguridad presidencial les indicaron que sus abrigos no tenían el largo correcto.

En esa cultura, las mujeres están subordinadas a los hombres; de ahí que a las funcionarias ecuatorianas se quejaban de que sus pares iraníes no hacían caso a sus solicitudes de información o apoyo logístico para la visita de Correa. Y un miembro del equipo de Comunicación contaba que, durante un paseo por Teherán, intentaron ayudar a una mujer que había tropezado y caído al piso. Asustada, ella les pidió a señas que no la tocaran.

La situación de los derechos de las mujeres bajo el régimen teocrático iraní, regido por el líder supremo Ayatollah Sayed Ali Khamenei y el presidente Mahmoud Ahmadineyad preocupa a organizaciones internacionales y a grupos feministas y defensores de derechos humanos en general.

Para la Premio Nobel de la Paz en el 2003, la abogada iraní Shirin Ebadi, que tras las elecciones en las que ganó Ahmadineyad (2009) vive en Europa por temor a ser apresada si vuelve a su país: "La situación de los derechos humanos empeoró mucho", dijo hace pocos meses a la prensa brasileña. Cuenta que la situación de la mujer es insoportable desde la revolución islámica. En ese país se dan contrastes enormes como que el 65% de los estudiantes en las universidades son mujeres, pero las leyes del país establecen que "la vida de una mujer vale solo la mitad de la de un hombre".

Instituciones como la lapidación, el uso obligatorio del hiyab (código de vestimenta femenina que establece cubrirse todo el cuerpo), un sistema patriarcal extremo, son parte de esta estructura.

Para Solanda Goyes, del Colectivo Nosotras, en el Medio Oriente se viven situaciones de profunda desigualdad para las mujeres. Si bien en todo el mundo subsiste la discriminación, en países como Irán es mucho más marcada. Todo el tiempo llegan noticias sobre mujeres juzgadas conforme a una práctica patriarcal e interviene en su vida privada. Esto aun cuando hayan garantías constitucionales.

Ve necesario hacer llegar a los líderes internacionales el mensaje de que "las mujeres del mundo estamos pendientes sobre la situación de nuestras hermanas de Irán" y pedir que se adopten y respeten decisiones a nivel internacional que tienden a garantizar sus derechos.

Detalles: Derechos humanos
Lapidación
Un informe de Amnistía Internacional dice que en el 2009 en Irán fueron ejecutadas 388 mujeres, 14 de ellas públicamente y una por lapidación. Al menos 7 mujeres y 3 hombres siguen en riesgo de ser lapidados. Desde el 2002, al menos 6 han muerto de esa manera acusadas de adulterio.

Reclamo
Rocío Rosero, de la Comisión de Coordinación de la Plataforma de los Derechos de las Mujeres en Ecuador, dijo que en el 2008 un movimiento de mujeres islámicas presentó un reclamo en Naciones Unidas por las lapidaciones y la defensa de los derechos de las mujeres y una vida sin violencia.

 

http://www.eluniverso.com/2012/01/12/1/1355/preocupacion-situacion-derechos-mujeres-iran.html

11 de enero de 2012

Recuerde: Niños Sordos. Sordera algo de que hablar.

Adoración Juárez es la autora del libro Algo que decir. Es también fundadora y directora del Colegio Tres Olivos para el desarrollo e integración de niños sordos que constituyen un 10% del alumnado. Algo que decir es un magnífico libro donde se expone con claridad la problemática de los niños sordos de 0 a 5 años. Está orientado a los padres pero es recomendable para todos aquellos que tienen relación con los sordos y en general para los que tengan curiosidad sobre esta condición. Lo que sigue es un resumen de dicho libro que pretende aclarar alguno de los frecuentes malentendidos acerca de la sordera.

El niño oyente y el lenguaje

El lenguaje es consustancial a la condición humana. El lenguaje nos permite comunicarnos. También estructura el pensamiento.

La adquisición del lenguaje tiene dos requisitos. Un cerebro predispuesto y un ambiente en el que exista el lenguaje. Ambos se dan en la mayoría de los seres humanos: salvo anomalías el cerebro está preparado para adquirir y usar el lenguaje y el ambiente que rodea al niño constituye una inmersión permanente en el lenguaje, está entre personas que hablan y le hablan.

Las enormes complejidades del lenguaje no constituyen ningún problema para un niño. Entre los 0 y los 5 años aprende sin dificultad el lenguaje al que está expuesto. Aunque la plasticidad del cerebro se conserva de por vida, no es siempre igual. Existen unas ventanas de aprendizaje o momentos críticos en los que el aprendizaje es más efectivo. De 0 a 2 años se aprende mejor la fonología, el conjunto de sonidos de la lengua. De 2 a 4 años el vocabulario crece de forma acelerada. De 2 a 5 años se adquieren las estructuras gramaticales.

Después de las ventanas de aprendizaje todo es más difícil o incluso imposible. Cualquiera que haya intentado aprender una segunda lengua entiende la dificultad que conlleva. Reconocemos a un no nativo de nuestra lengua apenas haya pronunciado dos frases, aunque lleve años aprendiendo.

El niño sordo

Llevado al extremo, un niño sordo sin ninguna atención especial, así como en los raros casos reportados de niños salvajes, no recibirá información auditiva. Por lo tanto, no adquirirá ningún lenguaje. Y su estructura mental no se desarrollará por completo. Probablemente su capacidad mental general se verá alterada sin remedio. Acciones posteriores no permitirán su recuperación ya que ha superado las ventanas de aprendizaje.

Lo cierto es que un niño sordo, salvo que concurran otras anomalías, es un niño con unas capacidades mentales normales. Solo que no oye. El objetivo de la educación de un niño sordo es que aprenda a comunicarse y que logre la mayor autonomía posible.

Se llama sordo pre-locutivo a aquel que tiene una pérdida auditiva antes de haber aprendido a hablar: por una sordera congénita o ocurrida antes de los 2 años de edad.

Los niños sordos adecuadamente tratados no tienen por qué tener ninguna merma intelectual. Sí es posible que tengan un cambio sociocultural, se relacionen más con otros sordos y se integren en la llamada cultura sorda.

Un sordo oye poco y oye mal. Producir sonidos correctos es muy difícil si no se ha oído nunca. La calidad del habla depende de la calidad de la audición durante los primeros años de vida (natural o ayudada por prótesis).

A pesar de todo es posible, incluso en niños sordos profundos, adquirir lo esencial del lenguaje oral sin que parezca que está trabajando.

Niveles de audición y prótesis

Niveles de audición
Audición normal. Se reconoce cualquier palabra, incluso inventada
Audición funcional. Se pueden reconocer y entender mensajes previamente conocidos.
Audición residual. No se puede reconocer un mensaje exclusivamente por la audición, pero ésta mejora la comprensión de la lectura labial.

Las prótesis existentes son:
Audífono. Amplifica el sonido. Actualmente es muy usado también en la madurez.
Implante coclear. Consiste en la implantación de un haz de electrodos en la parte del oído interno llamada cóclea unido a un dispositivo externo que cumple la función de la cóclea. No amplifica la señal acústica sino que la decodifica en señal eléctrica. Ha supuesto un cambio radical en la vida de los niños y adultos con sordera profunda porque les proporciona una audición funcional. En la actualidad supone una gran esperanza en múltiples situaciones. Sin embargo no es recomendable en todos los casos. Es útil en los sordos postlocutivos, poco útil los sordos prelocutivos y muy útil cuando su uso es precoz debido a la plasticidad del cerebro.

En sorderas medias y severas, la prótesis puede devolver también ese nivel de audición funcional. Niños con sordera profunda, implantados precozmente y debidamente estimulados alcanzan en la actualidad buenos niveles de comprensión y expresión oral.

Pero no hay que olvidar que un niño sordo aún con una buena prótesis sigue siendo un niño sordo.

La importancia de la comunicación. La vista, la audición y la escritura

El objetivo prioritario en la educación de un niño sordo es favorecer la comunicación. Esto va a requerir el uso intensivo de la vista. En este sentido hay que recalcar que un niño sordo, al principio, solo recibe mensajes si puede ver y quiere mirar.

Un niño oyente está permanentemente inmerso en el lenguaje. Esto no es cierto en el caso de un niño sordo. Existe un empobrecimiento de las situaciones en las que aprender el lenguaje: solo cuando alguien está enfrente y le mira (el niño oyente oye siempre aunque no le hablen). Solo se aprende por comunicación directa. Hay que aprovechar todas las oportunidades de comunicación (cuando el niño está atento o quiere algo), de audición (cualquier ruido que el niño perciba) o de expresión (cualquier sonido que el niño emita).

La comunicación debe ser siempre explícita, mirando al niño y que este nos vea. De ahí la importancia de estar en línea. Por otro lado, se les debe de integrar en el mundo de los sordos y de los oyentes (mixto).

Todo esto, así como el aprendizaje de las distintas modalidades de comunicación puede suponer un enorme esfuerzo para los padres ya que el 90% de los padres de niños sordos son oyentes.

Sea cual sea el nivel de audición de los niños, hay que estimularla lo más posible. Las características del habla del niño dependen de su audición. Si pronuncia mal es que no oye bien.

En el aprendizaje de la comunicación es importante lo cualitativo: que hable y entienda bien. Lo cuantitativo, el nº de palabras y expresiones irá creciendo con el tiempo.

El lenguaje oral es el lenguaje universal, por ello habrá que estimular su adquisición en la medida de lo posible (y es posible en la mayoría de los casos). El objetivo es conseguir que el niño sordo tenga la mayor autonomía posible.

Pero existen otros códigos que pueden permitir la comunicación y apoyar el desarrollo del lenguaje oral; signos, palabra complementada y gestos de apoyo.

La última gran ayuda es la escritura. El lenguaje escrito es fundamental para los sordos, más aún que para los oyentes. El niño debe de aprender a hablar y escribir bien. Puede empezar a hacerlo desde los 3 años.

Lenguas que usan los sordos

Existe una gran controversia sobre la lengua que debe utilizar un niño sordo: la lengua oral, la lengua de signos o ambas. Depende de cada niño así como de su grado de sordera. Todos los educadores son oralistas en objetivo, aunque no siempre sea posible conseguirlo. En el pasado, un oralismo estricto supuso una gran desventaja para todos aquellos niños que no podían adquirir la lengua oral. Por el contrario, el uso exclusivo de la lengua de signos hace que el niño vea efectivamente reducido el entorno en el que se desenvuelve. En la actualidad tiene gran auge el neo-oralismo que utiliza el lenguaje oral como prioritario pero no excluyente y usa ayudas aumentativas
Lengua oral. Es la lengua mayoritaria en la comunidad. En nuestro caso es el español. El oralismo estricto puede ser adecuado para sorderas moderadas. pero quizá no para las severas o profundas.
Lengua de Signos. Es una lengua distinta de la lengua oral. La lengua de signos española no es una traducción a los signos del español. Tiene su propia gramática y vocabulario. Es también distinta de otras lenguas de signos: hay una lengua de signos americana, otra española, otra catalana y todas son diferentes. Los niños sordos aprenden la lengua de signos sin esfuerzo, como lengua materna, del mismo modo que los oyentes aprenden el español y está especialmente diseñada para su uso visual-gestual. Una persona que maneje el castellano y la lengua de signos española es por tanto bilingue. Los padres oyentes de niños sordos aprenden la lengua de signos como una segunda lengua, con las dificultades que ello conlleva.
Lectura labial. Interpreta los fonemas por la forma de los labios. Pero no es posible leer todos los fonemas. Hay varios que tienen la misma forma en la boca (n y l, b y m…) y otros que no se ven (c, g, j). La lectura labial exige un esfuerzo muy grande y se reconoce unicamente lo que ya se conoce.
Palabra complementada. Consiste en la lectura labial apoyada en claves gestuales que ayudan a identificar sonidos no visibles en los labios. Se habla por lo tanto en español lo que es de gran ayuda a los padres y de gran proyección a los niños. Un niño sordo de 3 años puede repetir una palabra nueva que nunca ha conocido antes. Permite conocer la gramática del castellano (preposiciones, adverbios…). Sin embargo, no permite al niño saber como se pronuncia. La logopedia es esencial y los implantes ayudan mucho (la lengua de trapo dura más tiempo).
Español signado. Es una combinación de lenguaje oral que se acompaña con signos que significan palabras. Se habla en español. Es por tanto distinto de la lengua de signos. También lo es de la palabra complementada con la que se puede combinar.

El uso de la lengua oral con ayudas aumentativas como la palabra complementada o el español signado se llama comunicación bimodal. No se usan a la vez el español y la lengua de signos española ya que esto es bilingüismo (no se habla a la vez en español e inglés).

La escritura. Para conocer la escritura hay que conocer la lengua oral. Es una traducción fonema a letra. Abre a los niños un universo nuevo de comunicación. Además se retroalimenta y ayuda a comprender y mejorar el habla.

Un mundo complejo el de los sordos. Afortunadamente, el apoyo de la sociedad y las nuevas tecnologías abren un futuro esperanzador.

 

http://alt1040.com/2012/01/sobre-la-sordera-algo-que-decir

Visa para los Derechos : El Factor Género en la Inmigración.

Desde la perspectiva del desarrollo humano, la capacidad de desplazarse es una dimensión de la libertad que forma parte del desarrollo. Así, la migración voluntaria se presenta como un medio para el desarrollo de las capacidades de las personas. Pero la migración tiene otras caras. A menudo la decisión de migrar se debe a la limitación de oportunidades y a la violación de los derechos fundamentales de las personas en los países de origen: Derecho al empleo y a una remuneración digna, a la salud y la educación, a la protección contra la discriminación y la violencia de género, etc. Por tanto el fenómeno puede leerse como una restricción de la libertad. Esto evidencia que el equilibrio y moderación de los flujos migratorios sólo podrá darse a través de la reducción de las desigualdades entre las zonas de origen y destino.

Según el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, CELADE, el número de migrantes de América Latina y el Caribe se incrementó notablemente en los últimos años, llegando a poco más de 21 millones en 2000 y a casi 25 millones de personas en 2005. Estas cifras representan el 13% de los migrantes internacionales en el mundo, e indican que cerca del 4% de la población de la región es emigrante, aunque algunas naciones caribeñas tienen más de un 20% de su población en el exterior. Según la Cepal, Estados Unidos es el destino preferente de la mayoría de los emigrantes de la región, y a la fecha alberga a 18 millones, más de la mitad del total de personas que han emigrado a ese país.

Entender el fenómeno de la migración desde un enfoque de género consiste en asumir que las relaciones de género tienen un efecto directo en quienes migran, en por qué y en cómo lo hacen y en las diferentes posibilidades que encuentran en el lugar de destino mujeres y hombres. Los procesos migratorios tienen la capacidad de modificar los roles de género, especialmente en el caso de las mujeres migrantes que se convierten en proveedoras económicas del hogar y adquieren mayor autonomía. Pero al mismo tiempo, la división sexual del trabajo hace que las mujeres ocupen empleos tradicionales en los países de destino, perpetuando así su condición de género. La pregunta ahora es ¿hasta qué punto el fenómeno de la migración transforma las relaciones de género y reduce o profundiza las desigualdades?

Varios estudios señalan que desde 1960 se han producido varios cambios en la tendencia global migratoria, que han dado lugar a la "feminización de la migración". Así, el porcentaje de mujeres migrantes en América Latina pasó del 44,7% en 1960 al 50,5% en el año 2000 (CELADE, 2003). Pero además del aumento del número de mujeres migrantes, se han producido otras variaciones en los patrones migratorios de gran trascendencia: el aumento sostenido en la proporción de mujeres que migran de forma independiente en búsqueda de empleo, en vez de hacerlo como "dependientes familiares" que viajan con sus esposos o se reunifican con ellos en el exterior, y que asumen el rol de proveedoras económicas (INSTRAW, 2008).

En general, hombres y mujeres abandonan sus países en busca de mejores condiciones económicas que amplíen las oportunidades de desarrollo para sí y sus familias. Sin embargo, detrás de la migración femenina aguardan otras causas no monetarias, como la discriminación por razones de género, que pueden influir directa o indirectamente en la decisión de las mujeres. Así, las disparidades en el acceso a la educación, la salud, el empleo y salarios dignos, la violencia de género, el control de la sexualidad, etc. son algunas de las causas que desencadenan la migración femenina. Además, las familias a menudo deciden apoyar la migración de la mujer en base a la experiencia de que las mujeres están dispuestas a realizar mayores sacrificios personales que los hombres para garantizar el bienestar familiar, remiten una mayor proporción de sus ingresos, gastan menos en sí mismas y aceptan peores condiciones de vida.

Las condiciones laborales de mujeres y hombres en los países de destino también muestran diferencias en base al género, que actúan como principio organizador del mercado laboral, reproduciendo y reforzando los roles tradicionales. Mientras los hombres predominan en el sector de la agricultura y la construcción, las mujeres presentan mayor concentración laboral en los servicios personales, como trabajo doméstico, cuidado de niños y ancianos, y trabajo sexual. Se calcula que en Francia, Italia y España la proporción de mujeres migrantes que trabajan como domésticas supera el 50%. Además, los sectores feminizados son especialmente proclives a la irregularidad, baja remuneración, flexibilidad, escaso reconocimiento social e insuficiente protección legal (INSTRAW, 2008).

Otra fuente de desigualdad de género en el empleo, es la que deviene de la situación legal de las mujeres. Generalmente, la proporción de mujeres trabajadoras en condición irregular es mayor que la de hombres, debido a que los países receptores suelen asignar sus cuotas de reclutamiento a sectores de empleo mayoritariamente masculino, marginando a los sectores con mayor demanda de mano de obra femenina, y porque son precisamente estos sectores los más precarios y desregularizados. Además, las leyes migratorias tienden a privilegiar a los hombres en la asignación de permisos de residencia, de forma que muchas migrantes calificadas ingresan a los países de destino como dependientes de sus maridos, lo que limita sus posibilidades de obtener permiso de trabajo o residencia (INSTRAW, 2008).

El aumento de las restricciones legales a la migración en los países de destino genera una serie de riesgos para el bienestar de las personas y especialmente de las mujeres. Las crecientes dificultades para ingresar al país de destino exponen a las mujeres a riesgos específicos durante el viaje migratorio, como la violencia sexual o física por parte de transportistas, compañeros de viaje o guardias en las fronteras, o la explotación sexual comercial. Y la irregularidad y la discriminación alimentan la espiral de vulnerabilidad respecto a la protección social del país del destino, a la que no pueden acceder por miedo a ser deportadas.

Hace unos días, el Instituto de la Mujer de México pidió la derogación del artículo 93 de la Ley de Migración, que permite que sus parejas las acusen penalmente ante el Instituto Nacional de Migración por comisión de delitos, cuando ellas se atreven a denunciar que son víctimas de violencia. La feminización de la inmigración debería tener un efecto de acción positiva para asegurar los derechos de las mujeres inmigrantes y sus hijos, así como garantizar su protección y seguridad; por otro lado, es necesario coordinar esfuerzos entre los países involucrados en los fenómenos migratorios para acelerar la regularización de los inmigrantes ilegales y su incorporación rápida a la nueva sociedad, así como también es importante sensibilizar a la población de países receptores respecto a la realidad de la inmigración como una decisión compulsiva, basada en la necesidad y asumida con riesgo. El surgimiento de la mujer inmigrante como proveedora y sostenedora financiera de personas en su país de origen, también es un factor a considerar a la hora de agilizar los procesos de residencia y ciudadanía.

http://nasreenamina1.wordpress.com/
http://nasreenamina1.wordpress.com/2012/01/09/visa-para-los-derechos-el-factor-genero-en-la-inmigracion/

9 de enero de 2012

La situación de las mujeres en el mundo .

La discriminación contra las mujeres tiene una característica distintiva, la desigualdad entre los sexos goza de tal grado de naturalización que deviene en cotidiana e invisible. Por eso, referirse a las mujeres y su posición en la sociedad requiere justificar su inclusión entre los colectivos vulnerables y discriminados a través de cifras que por su magnitud establecen de manera incuestionable que las mujeres han sido y son en la actualidad expropiadas de los medios básicos para ejercer su autonomía.

Sin lugar a dudas, el último siglo ha sido testigo de importantes avances en la condición de las mujeres y su estatus social que han sido promovidos y sostenidos por el movimiento de mujeres y feminista. Sin embargo, las cifras indican que las transformaciones en el estatus jurídico de las mujeres y su integración en el trabajo remunerado no han generado un cambio real en su posición social.

Una breve revisión de diferentes dimensiones servirá para establecer que la discriminación hacia las mujeres no es un asunto extemporáneo ni superado, por el contrario, las estructuras de la dominación masculina siguen presentes y requieren esfuerzos y medidas concretas para ser desmanteladas.

La dominación masculina, como denomina Bourdieu al sistema de poder que legitima la diferencia social entre los sexos, es decir, aquellas que superan lo biológico, justificando y reproduciendo la jerarquía de los varones sobre las mujeres, es uno de los modelos o paradigmas de la exclusión social y la discriminación. En otras palabras, sobre la diferencia sexual se establece una forma de dominación social básica y primaria que luego se aplica a otras categorías sociales como la clase social o la etnia, en la cual siempre el grupo subordinado es feminizado simbólicamente.

Al observar el panorama mundial queda claro que la discriminación contra las mujeres no es exclusiva de los países en vías de desarrollo. Evidentemente en aquellas sociedades con mayor vulnerabilidad socioeconómica o inestabilidad política estos se exacerban, es decir, en contextos en que los derechos de toda la población están restringidos las mujeres, debido a su rol y estatus subordinado, se llevan la peor parte. Sin embargo, ningún país en el mundo ha logrado la igualdad entre hombres y mujeres, incluso los países nórdicos que exhiben los mejores índices de inclusión mantienen significativas brechas de género

Autoras

PAULA SALVO DEL CANTO

MARIELA INFANTE ERAZ

http://www.2015ymas.org/IMG/pdf/MUJERES_INTERIOR_v4.pdf

http://mujerdelmediterraneo.blogspot.com/

Complejo de histocompatibilidad y las relaciones amorosas.

Dos personas tienen más probabilidades de volverse amantes si sus genes tienen poco en común, revela un estudio según el cual existe un posible mecanismo biológico que controla la atracción sexual entre hombres y mujeres.

Los hombres y mujeres heterosexuales con genes disímiles tienen más probabilidades de formar pareja que las personas de herencia genética similar. Los hallazgos indican que ciertos genes controlan algunos de los deseos subconscientes que subyacen en la elección de pareja, como forma de prevenir la reproducción dentro de la misma familia y de fomentar las defensas inmunes en un niño.

Investigadores estudiaron los genes de 90 parejas casadas y descubrieron que el ADN en una región clave de sus cromosomas era significativamente diferente de la misma franja de ADN en 152 parejas elegidas al azar entre la población y que no tenían relación amorosa ni sexual entre sí.

Los genes, conocidos como complejo mayor de histocompatibilidad (MHC, por sus siglas en inglés), forman parte del sistema inmune. Es la primera investigación de su tipo que muestra que pueden tener un papel significativo en la probabilidad de que una pareja se relacione amorosamente.

Si los genes MHC no hubieran tenido influencia en la elección de pareja, los científicos esperarían encontrar diferencias similares entre ambos grupos de parejas: las casadas y las que no tenían relación. Sin embargo, la diferencia estadísticamente significativa sugiere que los genes MHC disímiles influyeron en que los hombres y mujeres se atrajesen.

 

El Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH) o MHC en inglés, es un conjunto de genes cuya importancia en la resistencia genética a ciertas infecciones por virus o bacterias es fundamental, por el rol que cumplen las moléculas que estos genes codifican. En los humanos el estudio de estos genes tomó mucha importancia con el desarrollo de los transplantes, ya que estas moléculas son guardianes del sistema de defensa al diferenciar cuáles son las células propias del organismo de las ajenas.

Si bien es tentador pensar que los humanos escogen a sus parejas a causa de sus similitudes, nuestra investigación ha mostrado con claridad que las diferencias son las que propician una reproducción exitosa, y que el impulso subconsciente hacia tener hijos saludables es importante al elegir pareja, comentó la profesora Maria da Graca Bicalho, de la Universidad de Paraná, en Brasil.

Aspecto evolutivo

"Esperamos encontrar que los aspectos culturales tienen un papel importante en la elección de pareja, y en definitiva no adscribimos la teoría de que si una persona porta una variante genética particular ello determinará su conducta –añadió–, pero también creemos que no se debe pasar por alto el aspecto evolutivo subconsciente en la elección de pareja. Éste tiene un papel importante en el logro de una reproducción sana, al contribuir a que los niños nazcan con un fuerte sistema inmune y con mayor capacidad de hacer frente a la infección."

Es posible que, además de ayudar al organismo a combatir enfermedades, los genes MHC tengan un sutil efecto en los aromas del cuerpo, o feromonas, que en los humanos podrían desempeñar una función en la decisión de si un hombre o mujer se considera subconscientemente atractiva para un individuo del sexo opuesto.

Las feromonas tienen un papel importante en la conducta social de los mamíferos.

Las feromonas –término que significa "transportadoras de exitación"- son sustancias químicas segregadas por distintos seres vivos y que sirven para comunicarse con otros de su misma especie. Existen diferentes tipos de feromonas con diferentes funciones, y en general se captan a través del olfato o de un órgano especializado, el órgano vomeronasal.

 

En los humanos esa función es más compleja, y preguntas como qué es lo que atrae unas personas a otras aún requieren mayores investigaciones y respuestas, indicó la profesora.

Por desgracia, el resultado de este estudio no significa que los científicos puedan predecir con certeza si un individuo se enamorará de otro.

 

Steve Connor

The Independent

Periódico La Jornada

6 de enero de 2012

Galeano fortalece campaña contra la violencia doméstica en América Latina.




"El lugar más inseguro para una mujer es su propia casa", dice uno de los integrantes del grupo musical No te va a gustar, quien grabó hace un año la canción de la campaña contra la violencia doméstica en Uruguay 'Nunca más a mi lado'. Esta campaña fue abanderada por el escritor Eduardo Galeano, por el número creciente de feminicidios en su país y dieron una serie de conciertos en diferentes ciudades de Suramérica. Sin embargo, el éxito de la campaña ha trascendido las fronteras geográficas y hoy se dirige a toda América Latina, calificándose de pandemia del 2011 la violencia contra las mujeres.

Galeano inicia el video con el siguiente fragmento:

"Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos, tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo".

Eduardo Galeano (1940), es uno de los escritores más destacados de América latina, y comprometido con los derechos humanos. Uno de sus últimos premios literarios fue septiembre de 2010, con el Stig Dagerman, uno de los más prestigiosos galardones literarios en Suecia. Galeano por estar "siempre y de forma inquebrantable del lado de los condenados".


http://www.losangelespress.org/galeano-fortalece-campana-contra-la-violencia-domestica-en-america-latina/

La Corte Penal Internacional con fallos en materia de género: Brigid Inder

Entrevista de Tressia Boukhors a la activista de género Brigid Inder

 

La violencia de género está incluida en la mayoría de los casos que llegan a la Corte Penal Internacional (CPI), pero ésta no logra garantizar un papel activo de las mujeres en los procesos que tramita, advierten defensores de los derechos humanos con perspectiva de género.

La organización no gubernamental Iniciativas de Mujeres por Justicia de Género lanzó su séptimo informe anual sobre la actuación de la CPI en materia de políticas, contratación y estadísticas de personal, y también hizo recomendaciones precisas para mejorar la igualdad y la competencia de género.

Entre los avances, se destaca que la gambiana Fatou Bensouda haya sido elegida para suceder como fiscal general a partir de junio de 2012 al argentino Luis Moreno Ocampo, de este tribunal instalado para juzgar casos de genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad.

"Es enormemente simbólico que haya sido elegida una mujer", dijo la directora ejecutiva de Iniciativas de Mujeres por Justicia de Género, Brigid Inder. "Es un hermoso momento histórico", señaló Inder, cuya organización aboga por la justicia de género a través de esta Corte, con sede en La Haya, y mecanismos nacionales en Uganda, República Democrática del Congo, Sudán, República Centroafricana, Kenia, Libia y Kirguistán.

Pero el acceso y la inclusión de las víctimas sigue siendo un desafío, apuntó. La CPI tiene un enorme retraso de unas 6 mil solicitudes de personas afectadas que no han sido procesadas, remarcó.

Tressia Broukhors: ¿Cuál es la relación entre la cantidad de mujeres en la CPI y el trato que dispensa a las cuestiones de género?

Brigid Inder: Hay dos asuntos, uno es equidad de género y el otro, competencia de género. De nuestro análisis y revisión del trabajo del tribunal podemos ver que el primero está bien en términos generales, pero cuando observamos los cargos ocupados por mujeres seguimos viendo diferencias. Tienden a estar agrupadas en puestos bajos y medianos y muy pocas ocupan cargos de decisión o de liderazgo superiores.

La equidad de género se trata del poder estructural dentro de la jerarquía, no sólo de la cantidad de mujeres.

También es la capacidad y la oportunidad que ellas tienen de contribuir en momentos clave de la toma de decisiones, como la identificación de casos, la construcción de hipótesis y la opinión sobre la elaboración de los cargos. Necesitamos más mejoras en estas áreas para aumentar la capacidad del tribunal de tratar cuestiones de género.

La segunda área contempla la competencia de género e involucra tanto a hombres como a mujeres. Se refiere en especial a la habilidad de identificar y comprender implicaciones y dimensiones de género en todo el trabajo realizado por la CPI y las diferentes formas en que las mujeres y los hombres, los niños y las niñas, se ven afectados por la violencia cometida en los conflictos.

Consideramos que se trata de una responsabilidad tanto de hombres como de mujeres. Cuando hablamos de la competencia de género del tribunal nos referimos a su capacidad de hacer justicia contemplando aspectos de género.

TB: ¿Sería una solución efectiva implementar una política de cuotas y acciones afirmativas?

BI: Una de las ventajas clave del Estatuto de Roma (el tratado de 1998 que creó la CPI) es que explícitamente identifica la necesidad de asesores legales en cuestiones de género y de contratar expertos en casos de violencia sexual, en especial la sufrida por mujeres, niños y niñas.

El propio Estatuto requiere que la pericia en esa materia forme parte del desarrollo de la institución. Creemos que esa opción puede ayudar en términos de mujeres contratadas, pero también hay un artículo general en el tratado que estipula una representación justa, geográfica, para que los Estados en parte estén igualmente representados en el personal de la CPI, pero también para que mujeres y hombres estén presentes por igual.

Hay un requisito estructural para que el tribunal atienda estas cuestiones y, creo, de forma positiva y útil. No se trata de una construcción falsa y forzada para crear condiciones especiales, sino que el reconocimiento del derecho de hombres y mujeres de ocupar esos cargos y también la necesidad de contar con la indispensable capacidad en materia de violencia sexual contra las mujeres y de ofrecer asistencia legal en cuestiones de género, un requisito del propio Estatuto.

TB: ¿Hay problemas en términos de la inclusión y el acceso de las mujeres víctimas?

Hay un desajuste entre las víctimas, los cargos en los casos procesados por la CPI y las personas que están dentro del alcance del tribunal. También vimos que son cada vez menos las mujeres que solicitan a la institución ser reconocidas como víctimas y que obtuvieron el reconocimiento formal para participar en los casos que atiende.

BI: En nuestro estudio vimos que las mujeres constituyen 29 por ciento de los participantes en las actividades de extensión de la CPI, menos de un tercio. Es una proporción muy baja. Y cuando se observan los casos presentados al tribunal, casi todos incluyen delitos de violencia de género.

 

Hay un vínculo directo entre la información, el alcance y el acceso. Parece que las mujeres necesitan estrategias que les permitan acceder a la información en forma directa.

TB: ¿El problema afecta más a los países menos desarrollados?

BI: Todas las situaciones conflictivas investigadas por el tribunal pueden describirse como de países en desarrollo. La CPI también trabaja en estados que tuvieron largos periodos de conflictos armados, que por lo general causaron desintegración de las instituciones e infraestructuras públicas.

La seguridad, incluida la policía, no suele funcionar. En muchos casos, el sistema judicial no es operativo o, cuando lo es, padece un importante grado de corrupción.

TB: ¿Cuán abierta se mostró la CPI a las recomendaciones presentadas por su organización desde 2005? ¿Se han logrado avances?

BI: Hemos visto avances en los siete años que llevamos haciendo el informe. El tribunal existe desde hace casi diez. Es una institución que sigue creciendo, desarrollándose y aprendiendo. Vemos que es cada más receptiva a nuestra contribución sobre investigaciones y procesamiento de delitos sexuales.

La CPI tiene buenos antecedentes sobre fallos en materia de delitos de género, respecto de otros tribunales internacionales. Su desafío ahora es la calidad de los cargos y la eficacia de las estrategias de procesamiento. En este aspecto estuvo lento para aprender algunas lecciones.

 



 

 

Reporte completo: (<http://www.iccwomen.org/documents/Gender- Report-Card-on-the-International-Criminal-Court-2011.pdf>)

http://www.losangelespress.org/la-corte-penal-internacional-con-fallos-en-materia-de-genero-