13 de diciembre de 2011

Un nuevo cáncer llamado indiferencia…

El fin de semana vi, en una muestra de cine, la película "indiferencia" que me dejó pensando acerca de nuestra sociedad y lo que está pasando (al parecer) en muchas partes del planeta. A grandes rasgos describe lo que se vive en una escuela americana, los encuentros y desencuentros que tienen profesores y alumnos, incluso los padres de esos jóvenes en formación; nada alejado de lo que tenemos en nuestras aulas, en nuestra propia universidad…
¿Dónde quedaron las esperanzas?, ¿dónde quedaron los proyectos? ¿dónde quedaron las ganas de luchar por algo? ¿En qué momento la indiferencia se convirtió en una forma de vida?
El film inicia cuando un maestro sustituto llega a un salón, se presenta y les dice que los que quieran irse lo hagan; como siempre, el fanfarrón del salón hace un comentario peyorativo hacia una compañera, siendo expulsado automáticamente del salón; otro joven reta al profesor aventando su portafolio, como para ver quién puede más, a ver quién es más fuerte... En diferentes escenas esto se repite: jóvenes que reaccionan constantemente, donde atacan al recibir una orden, donde agreden a un maestro que los reprende por no entregar los deberes y que incluso, amenazan con matarlos. Una agresión sin motivo, una conducta que pareciera una forma de vida, pero ¿qué tipo de vida se debe tener para que sin provocación haya una respuesta agresiva? ¿Una conducta aprendida?, ¿respuesta a un estímulo constante?
En otra escena, una orientadora intenta hablar con una joven acerca de su futuro: la chica escucha, en total y absoluta apatía, refiere planes y proyectos irreales, respondiendo agresivamente cuando la orientadora le hace ver la realidad. ¿En qué momento se perdió la capacidad de desear o de buscar un camino? o como muy frecuentemente escuchamos en nuestros alumnos, de buscar alternativas; de ver más allá de lo que se tiene enfrente. ¿Dónde quedó la capacidad de crearse un lugar y no esperar a que otros se lo den? ¿En qué momento llegamos a esto como sociedad, donde andamos sin camino, sin razón?
Una mujer frente al televisor, un hijo abstraído en la computadora, un padre que llega y no recibe ningún saludo; pareciera que nadie se da cuenta de que llegó... Una habitación llena y al mismo tiempo tan vacía, viviendo sin ser visto en este hogar, en este mundo…
¿Cómo vivir sin ser vistos, sin ser escuchados, sin ser amados, solos? Pensemos ¿qué huellas dejaron los primeros lazos, la base de las relaciones que se establecieron con los demás?, ¿de qué se asieron? ¿si no hubo alguien/algo que los guiara, que los acompañara, quién los enseñó hacia dónde dirigirse?… el suicidio aparece entonces como una posibilidad…
¿Para qué vivir si nadie está a mi lado? ¿Para qué vivir si los demás me oyen, pero no me escuchan?, no les intereso, no valgo la pena… ¿Cuántas veces hemos escuchado eso?... La indiferencia es ver sin actuar; es saber que muchas cosas no funcionan y quedarse sin hacer nada; es ver a otro sufrir y no ayudar; es dejar de desear, de vivir, de disfrutar… es dejar que otros tomen las decisiones por ti, es permitir que alguien te agreda… si no hay nada que perder, ¿por qué no arriesgar? ¿por qué no elegir un camino propio?
Aún no es tiempo de rendirse… si la vida no te da la oportunidad, dátela tú… si la indiferencia de alrededor te quiere alcanzar, la puedes confrontar…
Psic. Adriana García Aguilar.
Supervisora de la Línea UAM.
www.lineauam.uam.mx
http://blogs.eluniversal.com.mx/wweblogs_detalle.php?p_fecha=2011-11-29&p_id_blog=82&p_id_tema=15274

Los golpeadores de mujeres.

Invariablemente todos los días nos enteramos por diversos medios de mujeres muertas, heridas o violentadas física y emocionalmente por sus parejas. No hay semana que no se presenten estos casos, por lo que momento a momento se incrementan las estadísticas de manera drástica.

Hay que decir que el golpeador es un sujeto que tiene una relación directa con la víctima y que tales montos de violencia, se llevan a cabo centralmente en el hogar. En la intimidación que ejercen los hombres hacia las mujeres, definitivamente está explicitado un sentido de poder, dominio y jerarquía. En la mayoría de los casos, es falso el referente que indica que la mujer no sabía que su pareja fuera un hombre violento y agresivo cuando lo conoció. Con base en nuestra experiencia clínica, sabemos que en un alto porcentaje de casos, las mujeres ya tenían antecedentes del agresor con quien tienen una relación emocional pero que, por diferentes razones, se negaron a reconocer tal hecho. Esta negación forma parte del difícil entramado de complicidad emocional que se presenta en las parejas en las que subsiste la violencia.

El agresor ejerce un dominio y poder manifestado desde la descalificación total hacia la pareja, en la cual no existe distinción de edad, nivel socioeconómico o educación, tanto en los golpeadores como para sus víctimas. Ella, vive cotidianamente la violencia doméstica – intrafamiliar; nada como este espacio privado para que ésta se presente.

Una de las motivaciones, no reconocidas por el agresor de mujeres, está justamente en la sexualidad; mediante el cuerpo, el hombre emplea los más diversos recursos para lograr su satisfacción; aquí no importa si la mujer tiene o no deseos e interés sino que se impone el inaplazable deseo del hombre para ejercer de manera forzada el acto sexual, como un hecho de control y autoridad. Acto en el que despliega la mayor presión física y psicológica. El hombre se asume, insistimos, sin que él lo reconozca, como LA AUTORIDAD. Es él quien asume la decisión y tal iniciativa. En gran número de casos, no puede ser pospuesta ya que los agresores presentan un bajísimo umbral de tolerancia. Esto nos remite a un hombre que usualmente tiene serios trastornos depresivos, en los cuales su propia imagen y forma de valorarse suele ser mínima o inexistente.

Si bien la violencia se lleva a cabo por una sorprendente cantidad de hombres, de todas las clases sociales, ésta es encubierta literalmente por la cultura que impone y obliga el silencio de las mujeres, mediante el miedo, la ignorancia, los prejuicios, el dolor, la baja autoestima, las creencias, hábitos y costumbres sociales y grupales que indican erróneamente que los ataques a las mujeres se consideran, piensan y viven como "hechos normales" y que son "parte de la vida de toda mujer".

Reflexionemos sobre el tema y no permitamos que exista una próxima agresión.
Línea UAM, www.lineauam.uam.mx
http://blogs.eluniversal.com.mx/wweblogs_detalle.php?p_fecha=2011-12-06&p_id_blog=82&p_id_tema=15327

12 de diciembre de 2011

Dolores Cacuango, mujer quichua del pueblo kayampi, Ecuador.


 

Mujer quichua del pueblo kayampi que nació el 26 de octubre de 1881, contrajo matrimonio con Rafael Catucuamba el 15 de agosto de 1905, a la edad de veinticuatro años, tuvo nueve hijos, de los cuales solamente tres sobrevivieron; murió el 23 de abril de 1971.

Su padre, Juan Cacuango, y su madre, Andrea Quilo, eran gañanes en San Pablo urco, una parcialidad de la hacienda de Pesillo, (Rodas:23:2005), la más importante propiedad de los frailes mercedarios.

La hacienda y su entorno comunitario fueron el espacio en el cual Dolores Cacuango formó y construyó su pensamiento, su lucha. De la comunidad heredó los referentes culturales, la identidad, la lengua la tradición quichua, el acumulado histórico de las vivencias de sus antepasados que, con seguridad, llegaban a oídos de Dolores.

En su historia de vida, las pocas fotografías que se han logrado recopilar presentan la imagen de una mujer que conserva su indumentaria: sombreros, fachalinas, fajas, polleras de lana y camisas de algodón, elementos que identifican y caracterizan el ser indígena, acción de por sí valiente en épocas y sociedades en donde ser indígena implicaba ser víctima de discriminación, despojo, explotación y abuso. Similar situación ocurría con el conocimiento y uso del idioma, y que en el caso de Dolores, era su principal instrumento de comunicación con sus compañeros de comunidad a quienes guiaba y motivaba a liberarse.

De la comunidad quichua aprendió el conocimiento que manejan los mayores con respecto a la serenidad y el pragmatismo, como elementos claves para garantizar la permanencia y continuidad de la comunidad; aprendió que las personas somos hijos de la Madre Tierra, y en consecuencia nadie tiene derecho a aprovecharse de la tierra, mucho menos abusar de ella, porque hacerlo significa acabar con su fecundidad y con los alimentos que generosamente nos brinda; aprendió sobre la importancia y el valor de la palabra, que debe ser vista como un acto sagrado, como un compromiso que se debe respetar y cumplir, por eso la palabra de Dolores tenía y tiene un alto valor por los mensajes y la energía que logró imprimir en cada una de ellas.

Dolores Cacuango, esa extraordinaria mujer campesina que, "dotada de un juicio y una lucidez moral extraordinarias, se afirma en el camino de su existencia de tal forma que su espíritu por ser incorruptible es casi perfecto, pues establece ante su propia conciencia un juicio claro y definitivo de lo que es la justicia y lucha por llegar a ella como la meta final de su existencia".

Dolores Cacuango ha sido reconocida por el sistema, a pesar de aquellos falsos historiadores que han querido borrar su imagen y el valor de su lucha junto a los campesinos ecuatorianos, para lograr su redención. Dolores Cacuango ha sido calificada por el sistema como Dolores la revoltosa, Dolores la hereje, Dolores la Comunista, Dolores la mujer perseguida, que asistió, en l 931, rodeada de sus tres tiernos hijos, al incendio de su choza, que los patrones lo decidieron, pensando que el fuego podía destruir ese fuego que animaba la lucha del movimiento indígena, que nacía al comienzo de los años treinta, precisamente liderado por esta heroica mujer indígena.

Esta valerosa dirigente nació el 26 de octubre de 1881, en San Pablo Urco, una parcialidad de la hacienda Moyurco, que los frailes mercedarios tenían en el Cantón Cayambe, de la Provincia de Pichincha, junto a otros feudos vecinos que pertenecían a los curas jesuitas y dominicanos; fue hija de Andrea Quilo y de Juan Cacuango, peones conciertos, ella tenía catorce años cuando triunfó la Revolución Liberal. Dolores provenía de los antiguos caciques de la zona y su apellido paterno le daba un ascendiente de prestigio, sin embargo, dos siglos y medio después, debido a las condiciones de trabajo y esclavitud a que habían sido sometidas las familias indígenas, ubicaron a la familia de Dolores Cacuango entre la gente que vivía en extrema pobreza, como todos los peones conciertos de la hacienda agrícola de la Sierra.

El liderazgo de Dolores Cacuango fue indiscutible. Y sus palabras, más que un discurso político, fueron un ariete contra la injusticia y el maltrato a los indígenas. Su liderazgo se impuso sin ninguna duda, manejaba un discurso sencillo y claro, puesto que debía exponer razones y defender planteamientos, ya que llevaba la voz de su pueblo y lo hacía con profundidad, belleza y elocuencia, aquí un ejemplo: "Nosotros somos como los granos de quinua: si estamos solos, el viento nos lleva lejos, pero si estamos unidos en un costal, nada hace el viento, bamboleará, pero no nos hará caer".

Dolores Cacuango siguió una línea de vida intachable, incorruptible, libre de ambiciones personales. Ceder, congraciarse con los patrones, significaba retroceder, entregar la lucha a los enemigos de siempre. Significaba dejar de ser un dique para ellos, para sus futuros y nefastos propósitos.

Las retaliaciones no lograron amedrentarla. Al contrario, templaron más su espíritu rebelde, su fe en la lucha, necesaria para los pueblos indígenas.

Por eso solía decir, tocándose en la mitad del pecho: "Yo, aunque pongan la bala aquí, aunque pongan fusil aquí, tengo que reclamar donde quiera. Tengo que seguir luchando. Para vivir siquiera libertad en esta vida."


http://www.educarecuador.ec/_upload/dolores%20cacuango.pdf

http://www.voltairenet.org/Dolores-Cacuango-pionera-en-la

http://mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com/2009/06/siglo-xix-dolores-cacuango.html

http://ecuarunari.org/portal/vernoticias?page=8

http://heroinas.blogspot.com/2011/12/dolores-cacuango-de-ecuador.html?spref=fb

Exigencias del patriarcado en Occidente: "Ser delgada".



 



 

Los modelos culturales que trasmitimos a nuestras adolescentes antes de darles las herramientas para afrontarlos producen estos resultados:

Anorexia Nerviosa : Cerca del 95 % de los enfermos son mujeres

Isabelle Caro (Marsella, 9 de septiembre de 1982 – París, 17 de noviembre de 2010) fue una modelo y actriz francesa que llegó a ser conocida después de ser fotografiada para una controvertida campaña publicitaria llamada "No anorexia".

Sufría de anorexia nerviosa desde los 13 años de edad. Según Isabelle, su enfermedad se debía a una infancia problemática. Cuando apareció en The Insider de CBS, reveló que en el peor momento de sutrastorno alimentario, su peso era de tan sólo 25 kg (55 lb) con una estatura de 1,65 metros (5 pies 5 pulgadas); su peso más reciente fue de 33 kg (73 lb). Su curriculum profesional sostiene que medía 168 cm y pesaba 42 kg en septiembre de 2009.

Fue hospitalizada por primera vez a los 20 años. En 2006 entró en coma, con un peso de sólo 25 kg (55 lb). En esa ocasión el médico dijo que no sobreviviría.

En 2007 protagonizó la campaña de Nolita "No anorexia". Estas imágenes, capturadas por el fotógrafo Oliviero Toscani, que mostraban a Isabelle desnuda, con los huesos de su cara y columna vertebral muy notorios bajo su piel y en general claramente afectada por este trastorno alimentario dieron la vuelta al mundo y se convirtieron en un ícono de estos desórdenes y la lucha de quienes los padecen.

En el programa Supersize vs Superskinny el cual salió al aire el 11 de marzo de 2008, ella admitió su anorexia ante la periodista Anna Richardson.

También fue entrevistada en el segundo episodio de la serie-documental de televisión, El Precio de la Belleza, en la que Jessica Simpson, Ken Pavés y Cobb CaCee, viajan por el mundo para explorar el verdadero significado de la belleza. Caro habló de cómo se convirtió en anoréxica y advirtió a otras chicas acerca de esta aflicción a lo que Jessica respondió: «Lo que estás haciendo en este momento te hace más hermosa y espero que las mujeres de todo el mundo conozcan esta historia y lo importante que es saber que lo delgada que estás no es lo que te hace hermosa».

Origen De La Anorexia
Su causa es desconocida, pero hay una serie de factores causantes de la anorexia que son una combinación de elementos biológicos (predisposición genética y biológica), psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias y expectativas sociales). La pérdida de peso conduce a la malnutrición, que a su vez contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente y perpetúa el círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia nerviosa.




La vulnerabilidad biológica de la adolescencia y los problemas familiares y sociales pueden combinarse con un clima social determinado para originar la conducta alimentaria típica de los anoréxicos. La sociedad occidental está muy influenciada por la noción de que la obesidad es insana y poco atractiva, mientras que se percibe la delgadez como algo deseable.

La mayoría de los niños prepúberes tiene conciencia de esta actitud social, y se calcula que cerca del 50 % de la niñas prepúberes siguen una dieta o adoptan medidas de control de su peso. Cerca del 95 % de los enfermos son mujeres. En zonas donde existe escasez de alimentos es prácticamente desconocida.

Consiste en una alteración grave de la percepción de la propia imagen, con un temor morboso a la obesidad, lo que condiciona una alteración.

Las principales características de la anorexia nerviosa son el rechazo a mantener un peso corporal mínimo, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa de la percepción del cuerpo. Las mujeres afectadas por este trastorno sufren, además, amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquía (primera regla).

Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos. Existen otras formas de perder peso, como la utilización de purgas, vómitos provocados o ejercicio físico excesivo.

En la anorexia nerviosa se distinguen dos subtipos:

el tipo restrictivo

el compulsivo purgativo.

El primero describe cuadros clínicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso, mientras que el segundo se utiliza para identificar al individuo que recurre regularmente a atracones o purgas.

En el tipo restrictivo los pacientes con anorexia nerviosa no recurren a atracones ni purgas, mientras que en el compulsivo purgativo algunos no presentan atracones pero si recurren a purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.

http://es.wikipedia.org/wiki/Isabelle_Caro

http://www.tuotromedico.com/temas/anorexia.htm

http://vistiendote.com/noticias/la-muerte-de-isabelle-caro-y-la-triste-problematica-de-la-anorexia-y-la-moda/
http://pa-fuera-telaranas.blogspot.com/2008/10/ana-carolina-reston-otra-victima.html

http://mujerdelmediterraneo.blogspot.com/2011/12/estar-delgada-12-exigencias-del.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+MujerDelMediterraneo+%28mujer+del+mediterraneo%29

10 de diciembre de 2011

Los Derechos humanos y las mujeres.

En la historia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos hay un nombre propio: el de Eleanor Roosevelt, feminista y activista social. Presidió, el comité que aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, fue su máxima impulsora. Se la considera una de las mujeres más influyentes del Siglo XX. Eleanor Roosevelt y Minerva Bernardino lograron que la Declaración Universal de Derechos del Hombre fuera Derechos Humanos en 1948.

Los Derechos Humanos y las mujeres

¿Qué habría sido de la aplicación de los Derechos Humanos a todos los seres humanos, sin la influencia y la lucha de los movimientos feministas? Gran parte de las modificaciones sobrevenidas en las costumbres sociales y la evolución política de las sociedades no habrían tenido lugar sin el despliegue de esfuerzos, reflexión y reivindicación de las mujeres a lo largo de la historia.

Como lo demuestran los acontecimientos de la Historia, el hecho de hablar de Derechos Humanos ha sido fuertemente ligado al concepto de varón, como paradigma de lo humano.

El lenguaje utilizado en los distintos documentos, las ideas, valores y costumbres que éstos reflejan, consolida un modelo de sociedad patriarcal en el que se ignora la manera de sentir y de pensar o de situar los valores de la otra parte de la humanidad, haciéndola invisible: la mirada de las mujeres.

Los movimientos feministas intentarán quebrar esta situación de desigualdad a través de su lucha por los derechos... a la integridad física al trabajo a la educación a la cultura al acceso al poder a una vida sexual y reproductiva plena y sana a conservar nuestros ingresos a acceder al derecho de propiedad y a los créditos bancarios a ser tratadas con dignidad

… que nos permitirán gozar, en igualdad de condiciones y oportunidades, de los mismos derechos de los que gozan los hombres, por el simple hecho de serlo.

Los distintos movimientos de mujeres a nivel mundial han continuado la labor de promoción y vigencia efectiva de nuestros derechos y libertades fundamentales, luchando por una reformulación global de los Derechos Humanos con perspectiva de género

Si bien es cierto que el reconocimiento de los derechos humanos comprende de manera general al hombre y a la mujer, no menos cierto es que la realidad práctica evidencia que los instrumentos internacionales y los mecanismos de derechos humanos invisibilizan las necesidades, deseos y demandas de las mujeres, ya que tales instrumentos no toman en cuenta sus especificidades porque sus derechos son sistemáticamente violados: además de ser victimizadas por ser mujeres, deben encajar las injusticias sin que sean consideradas una violación de sus derechos.

¿Qué habría sido de la aplicación de los Derechos Humanos a todos los seres humanos, sin la influencia y la lucha de los movimientos feministas? Gran parte de las modificaciones sobrevenidas en las costumbres sociales y la evolución política de las sociedades no habrían tenido lugar sin el despliegue de esfuerzos, reflexión y reivindicación de las mujeres a lo largo de la historia

La perspectiva de género de los Derechos Humanos

La perspectiva de género nace de esa percepción diferente de la realidad, cuando exige que se tengan en cuenta las necesidades específicas del 50% de la población que representan las mujeres.

El logro más visible del género femenino es el de haber colocado lo referente a la mujer y sus necesidades específicas en la agenda de las grandes conferencias mundiales.

Los derechos de la mujer están teóricamente y formalmente recogidos en el concepto general de Derechos Humanos y sin embargo, a pesar de que muchos Estados hayan firmado los acuerdos, convenios y tratados en pro de la igualdad, las cuestiones específicas relacionadas con las mujeres reciben una consideración distinta, un tratamiento inferior y marginal.

Es importante destacar la necesidad de hablar de los derechos de la mujer desde una perspectiva feminista de la historia.

Para comprender esto mejor, basta señalar por ejemplo, que la Declaración de los Derechos Humanos proclamada en 1948, para definir los derechos humanos de la persona, tomó como base el término genérico "hombre" que si bien incluye a la mujer, no la define como ser distinto con necesidades específicas

Fue en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena en 1993, cuando la comunidad internacional declaró que los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los Derechos Humanos universales. También empezaron a utilizarse los términos de "indivisibilidad" de los derechos, y "universalización absoluta" de los mismos, no sólo desde una perspectiva jurídica sino también desde un concepto moral y político, como objetivo a alcanzar a largo plazo.

La evolución de las mentalidades ha sido lenta por el simple hecho de que los documentos, tratados y convenios fueran elaborados en foros constituidos mayoritariamente por hombres, representantes de un modelo ideológico patriarcal muy alejado de nuestras forma de vivir y de representar el mundo.

Derechos Humanos, mujer y violencia, conceptos estrechamente vinculados

Ha sido la presión de los grupos de mujeres organizadas la que ha logrado situar a la violencia contra la mujer, históricamente considerada como un hecho de ámbito privado, entre los puntos fundamentales de denuncia en relación a la violación de los derechos de las mujeres y uno de los ejes de debate prioritarios en numerosas conferencias internacionales.

El reconocimiento de que han prevalecido los modelos masculinos de poder ha hecho aflorar la "otra mirada": la mirada femenina, capaz de equilibrar la representación del mundo, hasta ahora determinada por los varones.

http://www.escueladefeminismo.org/spip.php?article465

http://heroinas.blogspot.com/2011/03/eleanor-roosevelt-heroina-de-estados.html?spref=fb

6 de diciembre de 2011

Las beguinas: libertad en relación.

Entre los siglos XI y XIV el occidente medieval vivió toda una serie de transformaciones de carácter sociocultural, económico y espiritual que nos permiten connotar este período de apasionante. Dentro del ámbito de la espiritualidad estas transformaciones tuvieron como protagonistas a laicos y laicas de todos los estratos sociales. Ellos y ellas protagonizaron una auténtica rebelión contra el poder establecido y, por tanto, contra la Iglesia a la cual acusaban de tener un gran poder temporal, alejándose de los ideales evangélicos, y de excluirlos "a priori", precisamente por su condición laica, de la vida\"religiosa", reduciéndolos a un universo puramente material. Una lucha que se enmarca en un contexto religioso y cristiano porque religiosa y cristiana es la sociedad occidental medieval. Buscaron formas de vida que les permitieran conciliar una doble exigencia: la de una vida consagrada al servicio de Dios y la de cristianas y cristianos que viven en el siglo al margen de la estructura eclesiástica.
Esta actitud, que dio lugar a una gran proliferación de movimientos de renovación espiritual, dentro y fuera de la ortodoxia, comportó una ruptura con el orden establecido por la Iglesia; una ruptura que para las mujeres fue doble: en tanto que laicas y en tanto que mujeres. En tanto que mujeres porque desde el punto de vista teológico –pero también desde el médico y científico- eran consideradas fisiológica y espiritualmente débiles, defectivas en cuerpo y fortaleza moral e incapaces –salvo muy pocas excepciones- de elevarse a la consideración de la realidad espiritual. A pesar de estas opiniones la presencia de las mujeres prevaleció en todos estos movimientos e, incluso, crearon una corriente de espiritualidad desde ellas y para ellas, con una total autonomía respecto a los hombres. Una corriente de espiritualidad que ellas dotaron de tanta fuerza y potencia que influyeron, no solamente la mística de su tiempo, sino la de siglos posteriores: nos estamos refiriendo a las beguinas.
El de las beguinas es un movimiento que nace a finales del siglo XII en un ámbito geográfico concreto, Flandes –Brabante– Renania, que se extiende con rapidez hacia el norte y el sur de Europa, y en cuyo seno encontramos mujeres de todo el espectro social cuyo deseo es el de llevar una vida de espiritualidad intensa, pero no de forma claustral, como estaba sancionado socialmente, sino plenamente incardinadas en las ciudades entonces emergentes.
La necesidad de un espacio específicamente femenino, creado y definido por las mismas mujeres, fue sentida y expresada literariamente por Cristina de Pizán a principios del siglo XV en "El libro de la Ciudad Damas", en el cual ella imagina la construcción de una ciudad, sólida e inexpugnable, habitada sólo por mujeres. Pero pocos siglos antes las mujeres llamadas beguinas habían materializado ya la existencia de un espacio similar al imaginado por Cristina.
Reclusión, beguinato o beaterio son algunos de los nombres que designan este espacio material en el que habitan las beguinas o reclusas (con ambos nombres son conocidas estas mujeres en Cataluña) y que puede adoptar formas y dimensiones diversas, ya que puede tratarse de una celda, una casa, un conjunto de casas o una auténtica ciudad dentro de la ciudad, como los grandes beguinatos flamencos, declarados Patrimonio de la Humanidad el año 1998.
Todos ellos, sin embargo, representan una misma realidad: un espacio que no es doméstico, ni claustral, ni heterosexual. Es una espacio que las mujeres comparten al margen del sistema de parentesco patriarcal, en el que se ha superado la fragmentación espacial y comunicativa y que se mantiene abierto a la realidad social que las rodea, en la cual y sobre la cual actúan, diluyendo la división secular y jerarquizada entre público y privado y que, por tanto, se convierte en abierto y cerrado a la vez. Un espacio de transgresión a los límites, tácitos o escritos, impuestos a las mujeres, no mediatizado por ningún tipo de dependencia ni subordinación, en el que actúan como agentes generadores de unas formas nuevas y propias de relación y de una autoridad femenina. Un espacio que deviene simbólico al erigirse como punto de referencia, como modelo, en definitiva, para otras mujeres.

El fenómeno de laicización de la religión, que se produjo a partir del siglo XII, hizo que los clérigos dejaran de detentar el monopolio del papel de intermediarios con lo divino. Un papel que empiezan a compartir con aquellas personas seglares a las que la sociedad reconoce una especial autoridad.
En toda Europa, las beguinas recibieron numerosos legados testamentarios para que cumplieran una serie de tareas relacionadas con la muerte y con el tránsito del alma hacia el Más Allá. Así, ellas rezaban por la salvación del donante, participaban en los funerales y acompañaban el cuerpo del difunto al cementerio. Pero también tenían cuidado del cuerpo del moribundo, lo velaban y amortajaban. Esta mediación en la muerte se convirtió en una de sus principales actividades y les otorgó una función social que las convertía en imprescindibles.
El cuidado del cuerpo de enfermos y moribundos que las beguinas realizan constituye una práctica espiritual que está íntimamente vinculada a la compasión y a la solidaridad.
Las beguinas encarnan una de las experiencias de vida femenina más libre de la historia. Laicas y religiosas a la vez, vivieron con una total independencia del control masculino –familiar i/o eclesiástico- y la libertad de que gozaban es inseparable de la red de relaciones que establecen: de forma primaria entre ellas, con Dios "sine medio", y con el resto de mujeres y hombres de las ciudades donde vivían.
La forma de vivir y entender el mundo de estas mujeres se extendió con rapidez por toda Europa occidental hasta convertirse en un auténtico movimiento, tanto por el número de mujeres que se adhirieron a él como por el amplio espectro social al que pertenecían. Un movimiento que se movió siempre en los tenues límites que a menudo separan la ortodoxia de la heterodoxia.
El espacio de libertad que ellas representan las sitúa en un "más allá" del orden socio-simbólico patriarcal en su forma medieval, trascendiendo su estructuración binaria y jerarquizada. Generan algo nuevo y, en consecuencia, no previsto en la cultura de la época. Original, porque ellas son el origen. Un espacio que se radica materialmente en las casas que habitan, inmersas en el tejido de la ciudad, con el que interaccionan de forma constante, ofreciendo tanto en la vida como en la muerte, su mediación.

http://www.ub.edu/duoda/diferencia/html/es/secundario1.html
Elena Botinas Montero y Julia Cabaleiro Manzanedo.

5 de diciembre de 2011

Los derechos humanos, son respetados?

Los Derechos Humanos son derechos inalienables y pertenecientes a todos los seres humanos. Estos derechos son necesarios para asegurar la libertad y el mantenimiento de una calidad de vida digna, y están garantizados a todas las personas en todo momento y lugar."

Dada la naturaleza del ser humano, todos deberíamos ser iguales y disfrutar de los bienes, servicios, recursos y gozar de los derechos humanos en igualdad de condiciones.

Sin embargo, aspectos como la fuerza, la inteligencia, la capacidad económica, la habilidad política, los valores etc. ha originado distintos grados de poder, lo que en el transcurso del tiempo se ha ido polarizando hasta llegar a las sociedades actuales, en las que esas diferencias son más evidentes y lesivas respecto de quienes no detentan el poder.

Los Derechos Humanos son aquellos que cada hombre y cada mujer tiene, por el solo hecho de serlo. Por ende cada ser humano en virtud de su dignidad posee una serie de de derechos fundamentales inherentes a su calidad humana, que le son universalmente conocidos.

Derechos Humano de Primera Generación: Destinados a garantizar la integridad física del cuerpo: Derecho a la Vida, la prohibición de la tortura, de la esclavitud, la condena al apartheid y de cualquier tipo de discriminación etc.

Los Derechos Humanos surgen con la Revolución francesa como rebelión contra el absolutismo del monarca. Imponen al Estado el deber de respetar siempre los derechos fundamentales del ser humano:

- A la vida

- A la integridad física y moral

- A la seguridad personal

- A la igualdad ante la ley

- A la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

- A la libertad de expresión y de opinión.

- De residencia e inviolabilidad del domicilio.

- A la justicia

- A una nacionalidad

- A contraer matrimonio y fundar una familiar

- A participar en la dirección de asuntos políticos

- A elegir y ser elegido a cargos públicos.

- A formar un partido o afiliarse a alguno.

- A participar en elecciones democráticas.

Derechos Humanos de Segunda Generación: Relacionados con la integridad y manifestación del espíritu: La libertad del pensamiento, de conciencia, de opinión, de reunión, de religión, de expresión, a la educación, a la igualdad, la protección de las minorías, el libre acceso a la cultura.

Ø Derechos Económicos:

- A la propiedad

- A la seguridad económica.

Ø Derechos Sociales:

- A la alimentación,

- al trabajo,

- a la seguridad social,

- a la salud,

- a la vivienda,

- a la educación.

Ø Derechos Culturales:

- A participar en la vida cultural del país,

- a gozar de los beneficios de la ciencia,

- a la investigación científica, literaria y artística.

Derechos Humanos de Tercera Generación: Derecho a disponer de medios para poner en práctica los anteriores: Igualdad ante la ley, la irretroactividad en materia penal, el derecho a participar directa e indirectamente en el gobierno, a acceder en condiciones de igualdad a las funciones públicas, a votar y ser elegido.

- A la paz

- Al desarrollo económico

- A la autodeterminación

- A un ambiente sano

- A beneficiarse del patrimonio común de la humanidad

- A la solidaridad

http://mujerdelmediterraneo.blogspot.com/2011/11/derechos-humanos.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+MujerDelMediterraneo+%28mujer+del+mediterraneo%29