"las acciones son mucho mas sinceras que las palabras"..... ( Scuderi)
2 de mayo de 2018
India dispuesta a luchar contra la trata y el tráfico humano
El gabinete de India aprobó el proyecto de ley sobre Tráfico de Personas, que propone penas que pueden ir de 10 años de cárcel a cadena perpetua por trata y tráfico humano con el fin de mendicidad, prostitución, trabajo forzado o matrimonio, entre otras.
Luego queda la aprobación de las dos cámaras del parlamento para su promulgación.
Pero la iniciativa trasciende el ámbito punitivo y apuesta a la rehabilitación. El proyecto prevé la protección inmediata de las víctimas, otorgándoles asistencia interina durante 30 días.
Hay artículos especiales de la norma dedicados a atender los traumas físicos y psicológicos de las víctimas, la educación, el desarrollo de capacidades, la atención médica, así como la asistencia legal y un alojamiento seguro.
La Agencia Nacional de Investigación, encargada de combatir el terrorismo, hará de oficina de combate a la trata y el tráfico humano.
También se crea el Fondo de Rehabilitación para ofrecer asistencia a las personas afectadas, independientemente del procesamiento penal de los responsables o del resultado de este.
“Es un triunfo de las 1,2 millones de personas que participaron en la Bharat Yatra (marcha de India) de 11.000 kilómetros”, destacó el premio Nobel, Kailash Satyarthi, refiriéndose a la marcha de un mes promovida por él promovió en 2017.
Las investigaciones revelan que la trata de personas, el tercer mayor delito del crimen organizado que viola los derechos humanos.
El Índice Mundial de Esclavitud de la Fundación Walk Free, con sede en Australia, revela que India concentra el mayor número de adultos y menores víctimas de esclavitud moderna con la enorme cantidad de 18,35 millones de personas.
Miles de mujeres, niñas y niños son víctimas de trata en India, además de traficados a los vecinos Nepal y Bangladesh. A algunos los seducen de pueblos y ciudades pequeñas con la falsa promesa de otorgarles empleos lucrativos en las grandes ciudades, pero a una gran cantidad los secuestran y los trasladan a la fuerza a otro país.
Como el tráfico humano es un delito que requiere de una gran organización, que incluye delincuentes de varios países, el proyecto de ley propone una unidad contra el tráfico, con una policía y audiencias designadas para juicios rápidos.
El proyecto de ley divide varios delitos en “trata” y “trata agravada”.
La primera categoría implica penas de siete a 10 de prisión, mientras que la segunda prevé 10 años pasibles de extenderse a cadena perpetua.
Los delitos agravados incluyen la trata con el fin de realizar trabajos forzados y mendigar, el suministro de sustancias químicas u hormonas para acelerar la madurez sexual y entregar niñas en matrimonio o con este pretexto de casarlas.
El proyecto también propone tres años de cárcel por apoyar, promover o asistir en la trata y el tráfico de personas.
También hay un artículo para un juicio con tiempo limitado y la repatriación de las víctimas, con un plazo de un año desde que se conoce el delito.
Según la Oficina Nacional de Registro de Delitos, 8.100 casos de tráfico se registraron en India en 2016, con 23.000 víctimas rescatadas en 2017.
Pero los especialistas señalan que los números no reflejan la verdadera magnitud de este problema.
El estado de Bengala Occidental, que comparte frontera porosa con Bangladesh y Nepal y es conocido por ser un centro de trata y tráfico, concentró más de una tercera parte de las víctimas de 2016.
Estas también fueron traficadas para someterlas a esclavitud doméstica, matrimonio forzado, mendicidad, venta de drogas y extracción de órganos, según datos de la Oficina Nacional de Registro de Delitos.
La creciente demanda del sector servicios empeora la situación en India, donde se contratan personas secuestradas sin un buen sistema de investigación, se lamentan especialistas.
“Si se implementa, la ley puede lograr beneficios de largo alcance, como disminuir el trabajo informal y garantizar que se paguen salarios justos”, destacó el abogado del Tribunal Supremo, Aarti Kukreja.
La Fundación Walk Free estima que 45,8 millones de personas, entre ellas millones de niñas y niños, están sometidas a alguna forma de esclavitud moderna, por encima de las 35,8 millones de personas en 2014, una preocupación que afecta a grandes regiones de Asia meridional, donde todavía no hay leyes para combatir el flagelo.
“Las leyes existentes trataban a traficantes y traficados como delincuentes”, observó la activista social Vrinda Thakur,
“Es raro. Impedía que las víctimas denunciaran el delito. Pero, con la nueva ley, la primera de ese tipo en India, las víctimas recibirán asistencia y protección”, destacó Thakur.
Aparte, el gobierno ya implementó medidas contra la trata y el tráfico. Se creó una plataforma en Internet para rastrear niños desaparecidos. Además, Nueva Delhi suscribió acuerdos con Bangladesh y Baréin para luchar contra este problema.
Las autoridades también colaboran con organizaciones de la sociedad civil para capacitar oficiales de la policía.
Kukreja explicó que el proyecto de ley cuenta con un mecanismo para evitar las normas anticuadas y burocráticas que complican el cumplimiento de la nueva ley, la que “unificará las leyes existentes, priorizará las necesidades de sobrevivientes y proveerá tribunales especiales para acelerar los casos”, precisó.
Por Neeta Lal
Traducción: Verónica Firme
http://www.ipsnoticias.net/2018/04/india-dispuesta-luchar-la-trata-trafico-humano/
1 de mayo de 2018
1º de Mayo Tiempo de ganar igualdad .
Las luchas de las mujeres son luchas de clase. La lucha feminista es lucha de clase. Es, además, una lucha básica del género humano: la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres. Las luchas de las mujeres son luchas de clase, pero, también, son luchas por el empoderamiento personal y soridario; por eso estas luchas suelen ser reprimidas con más saña, en la empresa, en los movimientos sociales, en el interior de los hogares.
No es casual que los derechos de las mujeres en el mundo del trabajo sigan marcados por la precariedad o, directamente, por la violación de derechos humanos básicos como la vida, la integridad o la dignidad. La reivindicación de igualdad en el mercado de trabajo entre mujeres y hombres es de las más importantes y urgentes a las que nos enfrentamos. La brecha de derechos sólo se combate desde la prioridad a los derechos de las mujeres. «El lugar de las mujeres en cada sociedad marca el nivel de civilización de esta sociedad», decía Elisabeth Cady Stanton.
No es casual que el mercado de trabajo, a las puertas del 1 de mayo, siga caracterizado por la precariedad en los sectores feminizados. Según los últimos datos de la EPA, la pérdida de ocupación afecta, casi totalmente, a las mujeres, que pierden 11.500 trabajadoras, mientras que en los hombres supone una pérdida de 900 trabajadores. Una muestra más de la debilidad y la precariedad extrema del empleo de las mujeres que está sometido a una inaceptable volatilidad. Nueve de cada diez ocupaciones perdidas en Alicante han sido de mujeres: claro y transparente un mercado laboral machista.
Las luchas de las obreras son luchas contra el abuso patronal y legal, pero, además, son luchas contra la masculinidad hegemónica en la clase obrera. De ahí que cada minuto sea más necesario, más urgente, que las mujeres tomemos los sindicatos, los partidos, las entidades sociales? y los convirtamos en reales y efectivos instrumentos feministas de lucha de clase. Camareras de piso, empleadas del hogar, producción textil, calzado, limpiadoras? son sectores que ven pisoteados los más elementales derechos y dignidad. Es el momento de seguir reivindicando. Es el momento de esforzarnos en desarrollar una verdadera corresponsabilidad que permita el mismo grado de libertad para conseguir una participación igualitaria en los espacios sociales, sindicales, políticos que cada una y uno quiera. Es el momento de reforzar el reconocimiento de la acción de las mujeres, de nuestra autoridad. Es el momento de poner en valor el trabajo por la igualdad real y efectiva que llevamos haciendo desde hace mucho, mucho tiempo. Es el momento, además, de remover los obstáculos necesarios para tener unas instituciones sanas e igualitarias, un sistema judicial que sea justo y que no siga dictando sentencias que criminalizan a las mujeres, no protegiéndolas y dando cancha a la violencia patriarcal.
María Candelas Sanchiz
http://www.diarioinformacion.com/opinion/2018/05/01/tiempo-ganar-igualdad-1-mayo/2015529.html
30 de abril de 2018
Reformatorios franquistas de mujeres: adoctrinamiento y esclavitud.
Encierros, violaciones, humillaciones públicas, torturas y robo de bebés a mujeres republicanas o consideradas "caídas" del régimen. La organización Women’s Link pide a los tribunales argentinos la investigación de crímenes contra mujeres durante la dictadura
Ser republicana o hija de republicanos, pensar diferente o no obedecer con el modelo de mujer que exigía el régimen franquista fue durante muchos años un factor de alto riesgo. Las menores de edad que no cumplían con el rol impuesto por las instituciones podían ser consideradas mujeres “caídas” o en “riesgo de caer”. Miles fueron castigadas y encerradas en reformatorios y preventorios donde sufrieron malos tratos, vejaciones y torturas. También miles de mujeres fueron obligadas a trabajar en condiciones de esclavitud para grandes empresas sin recibir ningún tipo de remuneración. Y todo ello bajo disciplina militar.
Así se desprende de la primera querella presentada por Women’s Link ante la justicia argentina que denuncia los crímenes de género cometidos durante la dictadura. La organización pide a la jueza María Servini, encargada de investigar crímenes franquistas, que amplíe la causa e investigue también estos delitos. “Los tribunales españoles no están juzgando ninguna causa de los represaliados del franquismo, se archivan todas las causas”, asegura Carmen Miguel, directora legal regional de Women’s Links.
Entre los delitos que sufrieron estas mujeres durante el franquismo figuran la violencia sexual, el robo de bebés, los abortos forzados, las purgas con aceite de ricino, humillaciones públicas y castigos y encierros en reformatorios y preventivos. “El régimen estableció que el ideal de mujer era sumisa, madre y esposa cuyo único objetivo vital era la maternidad”, declara Carmen Miguel.
Cárceles ocultas
Los reformatorios, gestionados por Carmen Polo y el Patronato de la Mujer, funcionaron desde los años cuarenta hasta mediados de los años ochenta. Eran cárceles ocultas para mujeres que ingresaban siendo menores de edad y permanecían retenidas hasta los 25 años, asegura el escrito. “Estaban sometidas a una reeducación férrea basada en el nacional catolicismo. Les daban la mínima comida posible y solo podían beber una vez al día, dormían en lugares sin calefacción. Las mujeres que han pasado por estos centros a día de hoy no han superado el trauma”, explica Carmen Miguel.
Era sencillo entrar, pero casi imposible salir. Según explica el escrito, las jóvenes eran obligadas a ingresar en estos centros, repartidos por todo el país, a causa de denuncias y redadas. A partir de ese momento su patria potestad quedaba en manos del Patronato. “Ha habido empresas importantes de este país que durante esa época que se han servido del trabajo gratuito de estas mujeres”, añade Carmen Miguel.
Pero además de los reformatorios, el Patronato también puso en marcha los preventorios entre los años 1945 y 1975. Camuflados como colonias infantiles para menores de bajos recursos para “recibir vacunas, comer bien y hacer ejercicio al aire libre” y así prevenir enfermedades, el régimen instauró centros donde los niños sufrieron malos tratos. “Era un régimen militar; nos quitaban todas nuestras referencias de identidad; pertenencias personales (…) y a partir de ahí empezaba lo que era la pretensión de esta gente (…) de formar una población general, una ciudadanía que no tuviese esa consideración y esa autovaloración como ciudadano, en obediencia, en resignación y en el terror (…) todo esto acompañado de insultos, vejaciones, malos tratos, abusos continuos”, dice Ángela Fernández. Un testimonio recogido en la querella.
La abogada explica que las víctimas han vivido estos hechos como una “experiencia vergonzosa” puesto que “se las estaba encerrando porque supuestamente estaban haciendo algo mal y no estaban haciendo nada mal”. “A todas las que tenían una aspiración diferente se las castigaba”, apunta la portavoz de Women’s Link.
Bebés robados
Además de los reformatorios y los preventorios, el Patronato de la Mujer ejerció una “práctica totalmente planificada de manera sistemática”: el robo de bebés. “Son niños que eran separados de sus madres mientras las madres cumplían pena de prisión. También hijos de madres que fueron robados y desaparecidos en hospitales públicos y niños desaparecidos en los reformatorios y en los preventorios”, afirma Carmen Miguel.
Según relata el escrito, en 1942 cerca de 9.000 niños estaban tutelados por el Estado, bien en escuelas religiosas o en establecimientos públicos dirigidos por las instituciones franquistas. Un año después la cifra ascendió a 12.042 menores. Entre 1944 y 1954 el Patronato de San Pablo se ocupó de distribuir en sus centros a más de 30.000 niños. Vallejo Néjara, psiquiatra de la órbita del régimen, elaboró estudios en los que trataba a los republicanos como “infra-personas, enfermos mentales o seres de una raza inferior”, explica la querella. “Contribuyó a justificar y alentar esta práctica. El robo se realizaba con la finalidad de entregar a los recién nacidos a familias afectas al régimen que no podían tener descendencia”, dice el escrito. Es más, un decreto impulsado en el año 1940 permitió que la pérdida de tutela a favor del Estado fuera un “trámite sencillo y arbitrario”. “Fue una práctica institucionalizada”, apunta Carmen Miguel.
Desde Women’s Link consideran que “ninguna causa que investigue las violaciones de derechos humanos” puede estar completa “si no se contempla los crímenes que se cometieron contra las mujeres por el hecho de serlo”.
https://www.estrelladigital.es/articulo/reporteros/reformatorios-franquistas-mujeres-adoctrinamiento-y-esclavitud
18 de abril de 2018
Estigmas sin fronteras.
Las mujeres son expulsadas de sus casas durante la menstruación en zonas de Nepal
El mundo está plagado de mitos que estigmatizan la menstruación y que dificultan la vida de las mujeres y de las niñas. "En India es habitual que las mujeres no puedan entrar en la cocina o comer con la familia durante su menstruación, por ejemplo, debido a la creencia de que una mujer con la regla puede agriar la comida", explica Ina Jurga, de la organización especializada Wash United. En muchos lugares, las mujeres con regla tampoco pueden entrar en los templos religiosos.
"El resultado de esos tabúes y del silencio se traduce en una falta de conocimiento que no siempre es fácil de combatir", lamenta Jurga. En India, por ejemplo, el 50% de las niñas desconocía qué era la regla cuando les llegó por primera vez.
A estas complicaciones, ya de por sí graves, en los países económicamente menos desarrollados se suman los problemas económicos para acceder a compresas desechables o tampones (si es que estos últimos están disponibles), según explica Jurga. "Son demasiado caros", cuenta la experta, "y las adolescentes y las niñas tampoco disponen de las instalaciones sanitarias más básicas en las escuelas. Esto provoca que tengan que quedarse en casa si tienen la regla".
En los países más desarrollados, por su parte, se están empezando a dejar atrás los tabúes, el silencio y la vergüenza que rodean la regla. Cada vez se habla más abiertamente. En Reino Unido, por ejemplo, una intensa campaña pública colocó la menstruación en el debate político cuando cientos de mujeres salieron a la calle con pancartas y compresas simuladas para reclamar que se dejen de tasar estos productos de higiene (la llamada tampon tax, el impuesto más machista).
Miles de mujeres y niñas son expulsadas de sus casas cada mes por tener la regla. Son relegadas al campo, al patio o a los cobertizos destinados a los animales. Es el chaupadi —el aislamiento para menstruar—, una practica hindú que las obliga a abandonar el hogar y que es habitual en algunas comunidades del oeste de Nepal. Creen que si no alejan a las mujeres con la regla, el pueblo y la comunidad sufrirá una desgracia.
El Parlamento de Nepal ha tipificado este año como delito el aislamiento del chaupadi, que, pese a que la justicia nepalí lo prohibió en 2005, aún seguía dándose. Quien obligue a practicarlo puede ser castigado con una multa y pena de cárcel de hasta tres meses. Según el chaupadi, además, las mujeres tienen vetado tocar a los hombres o siquiera compartir su espacio. Tampoco pueden consumir lácteos. La superstición afirma que se cortarían con su solo contacto.
El aislamiento y la discriminación ha llevado a algunas mujeres hasta la muerte. En julio, una adolescente de 19 años de Dailek falleció tras ser mordida por una serpiente cuando estaba en el cobertizo para animales de su familia. Tenía la regla y se había visto obligada a pasar allí esos días. El año pasado, otra mujer falleció asfixiada porque la ausencia de ventilación en la caseta a la que había sido desterrada.
La práctica totalidad de los chefs de sushi son hombres. A la tradicional sociedad patriarcal y la pervivencia de los roles de género se suma en Japón una superstición relacionada con la regla. Son muchos los que todavía creen que la menstruación —enorme tabú también en el país asiático— influye en la preparación de alimentos.
El reputado chef Yoshikazu Ono, hijo y hermano de cocineros, lo explicó así en 2011 en una entrevista en The Wall Street Journal: "Ser profesional significa tener un sabor constante en la comida, pero debido al ciclo menstrual, las mujeres tienen un desequilibrio en su gusto, y es por eso que las mujeres no pueden ser sushi chefs". No es el único mito que mantiene a las mujeres alejadas de la profesión de itamae (chef de sushi): la creencia popular dice que las mujeres tienen las manos demasiado calientes. Por suerte, cada vez son más las mujeres que desafían estas creencias y se dedican a la cocina.
Japón, curiosamente, es uno de los pocos países que dispone de un permiso laboral por tener la menstruación. Se implantó en 1947, pero apenas se utiliza. Las japonesas afirman que usarlo las estigmatiza y empeora su posición en la empresa. Algunas ni siquiera saben que tienen ese derecho. En Corea del Sur existe un derecho similar que permite tomar un día libre, aunque las mujeres tampoco se sienten cómodas a la hora de solicitarlo a la dirección, en un porcentaje altísimo compuesta por hombres.
En Malawi las madres y los padres no hablan a sus hijos sobre la regla. Menstruar es allí top secret. Son las tías quienes, en todo caso, explican a las niñas cómo hacer compresas caseras, las instruyen para no hablar de la regla en público y no acercarse a los chicos, según cuenta Unicef. En Malawi, como en muchos lugares de África y Asia, las mujeres y niñas suelen usar compresas caseras, elaboradas con tela, ropas viejas o incluso hojas, debido al alto precio de las almohadillas industriales —alrededor de un euro por paquete, lo que las convierte en un producto de lujo en una de las economías más pobres del mundo— y a que no es tan fácil conseguirlas.
En los últimos tiempos, sin embargo, han empezado a surgir grupos con trabajadoras sanitarias que, como si fuera una actividad extraescolar más, enseñan a las niñas a hacer compresas caseras adecuadas y a mantener una correcta higiene reproductiva. Así, poco a poco, se van rompiendo los dañinos tabúes, explica la Agencia de Población y Desarrollo (Unfpa). Patricia Chabuka, profesora en una escuela del distrito de Salima, explica que enseñan a las niñas a utilizar las máquinas de coser para elaborar las almohadillas sanitarias más adecuadas. También las animan a no faltar a clase cuando tienen la regla.
En Ghana y otros muchos países africanos y asiáticos la falta de baños adecuados en las escuelas —y en algunos centros de trabajo—, así como el alto precio de las almohadillas desechables, obliga a las niñas a quedarse en casa cuando tienen la regla. Según Unicef, sólo el 23% de las escuelas en Ghana tiene una red de baños adecuada. Y lo mismo ocurre en Kenia, donde las compresas desechables, como en Malawi, son un producto prohibitivo. Un estudio de la Universidad de Duke estima que las niñas pierden en Kenia una media de tres días de clase por tener la regla, lo que se traduce en un perjuicio para su futuro y muchas veces termina por conducir al abandono escolar. En Ghana, Kenia y otros países, organizaciones como Femme International tienen programas para repartir copas menstruales, más accesibles económicamente y más sencillas de utilizar.
En muchas zonas de Afganistán se cree que lavarse la zona vaginal durante la menstruación puede causar infertilidad. Este mito, sumado a las dificultades para permitirse compresas y a la ausencia de materiales adecuados para elaborar almohadillas sanitarias en casa, genera importantes problemas de salud reproductiva, según alerta la Unfpa. En este país, como en muchos otros, la menstruación es un secreto vergonzoso, lo que agrava aún más el problema de las niñas y adolescentes que acaban de empezar con la regla y que no saben cómo desenvolverse.
Un informe de Unicef y el Ministerio de Educación afgano señala que más del 70% de las adolescentes afganas no se ducha cuando menstrúa y alrededor del 50% no sabía qué era la regla antes de tenerla por primera vez. "Las chicas no son capaces de tener la regla con dignidad, privacidad y seguridad", dice el informe, que cuenta, por ejemplo, que las adolescentes ni siquiera son capaces de vencer el tabú para pedir medicamentos contra el dolor menstrual.
Una creencia popular en algunas regiones de la Bolivia rural dicta que la sangre menstrual no puede mezclarse con otros residuos. Si se hace, puede provocar enfermedades o incluso cáncer a toda la comunidad. Es por eso, cuenta Unicef, que ha dedicado un proyecto especial al problema, que muchas niñas se guardan las almohadillas sanitarias durante todo el día en sus bolsos para tirarlas cuando llegan a casa. A pesar de los programas especializados, la falta de dispositivos especiales para dejar las compresas usadas hace que esta costumbre sea muy difícil de erradicar. Es por esto, y también porque la regla todavía está rodeada de un halo de vergüenza, que, en muchas ocasiones, se autoexcluyen de la escuela cuando están menstruando.
elpais.com/elpais/2017/11/09/actualidad/1510240864_380514.html
MARÍA R. SAHUQUILLO
14 de abril de 2018
Mitos sobre las estadísticas de la economía informal.
Los mitos abundan en el campo de las estadísticas de la economía informal y van desde nociones de “no hay estadística alguna”, hasta “las estadísticas no nos dicen nada”. Aquí hay respuestas para los mitos más comunes.
Mito #1: No hay estadísticas sobre la economía informal
Las estadísticas sobre la economía informal son un área relativamente nueva en la recolección de datos por parte de los institutos nacionales de estadística. Sin embargo, ha habido avances sustanciales en el desarrollo de estas estadísticas desde que en 1993 la Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo (CIET) recomendóara una definición estadística del “sector informal”, y que en 2003, agregó una definición estadística de “empleo informal” que cubría al empleo tanto dentro como fuera del sector informal.
Los institutos nacionales de estadísticas están incluyendo la recolección de datos sobre empleo informal, definido como tal, en sus encuestas sobre la fuerza de trabajo, y lo hacen con el objetivo de informar el desarrollo de políticas. Tal vez el caso más notorio es el de México, que ha publicado información sobre empleo informal y su contribución regular al PIB, como un indicador económico clave. En 2011, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y WIEGO prepararon una base de datos sobre el empleo informal y el empleo en el sector informal incluyendo a alrededor de 50 países. Los datos sobre el empleo informal y el sector informal también están disponibles para esos y otros países a través de los institutos nacionales de estadística. La OIT y WIEGO han publicado conjuntamente dos ediciones (2002 y 2013) de Women and Men in the Informal Economy: A Statistical Picture, que reportan estas estadísticas; WIEGO también ha publicado un documento de trabajo con datos regionales actualizados.
Para asistir a los países en la planificación de encuestas sobre empleo informal, la OIT, el Grupo Internacional de Expertos sobre las Estadísticas del Sector Informal (conocido como el Grupo de Delhi) y WIEGO publicaron un manual, La medición de la informalidad: Manual estadístico sobre el sector informal y el empleo informal.
Mito #2: El “sector informal” se refiere a empleo que no es formal
Según la definición estadística internacional, el sector informal es sólo una parte del empleo que no es formal; la otra es el empleo informal fuera del sector informal.
La definición del sector informal de 1993 de la CIET captura un tipo de empleo informal: el que tiene lugar en empresas no incorporadas, que no están registradas o que son pequeñas. Sin embargo, también hay empleo informal fuera de las empresas del sector informal: en particular, todas las personas que no están cubiertas por la seguridad social a través de su trabajo, incluyendo a empleados de empresas formales, así como muchas trabajadoras del hogar, jornaleros ocasionales y todos los trabajadores familiares auxiliares no remunerados. La definición de la CIET de 2003 incluye al empleo asalariado informal fuera de las empresas informales, así como el empleo en el sector informal. Este concepto más amplio es denominado empleo informal y abarca todo el empleo que no es formal.
Mito #3: Las actividades económicas informales son tan diversas y varían tanto entre los países, que es imposible tener una definición estadística aplicable a todas
Los estándares y las definiciones internacionales descritos arriba reflejan la diversidad de situaciones en los diferentes países. Por un lado, son lo suficientemente amplios como para cubrir a todos los países; por el otro, dan flexibilidad al uso de las definiciones en diferentes contextos nacionales. Estas definiciones han sido aplicadas exitosamente en muchos países en desarrollo y ahora se intenta aplicarlas en los países desarrollados (vea Mito #5). Es importante que los investigadores usen estas definiciones acordadas internacionalmente para su trabajo, en lugar de formulaciones ad hoc. Sólo con la adopción extendida de las definiciones se producirá un cuerpo estadístico comprensivo de datos internacionales.
Mito #4: Las estadísticas nacionales sobre el empleo no incluyen a las personas que realizan trabajo en el hogar, a domicilio, en la venta ambulante o como recicladores de residuos
Las estadísticas sobre el empleo (por ejemplo, el número de mujeres en la fuerza total de trabajo) sí recogen información sobre la gente que trabaja en el hogar, a domicilio, en la venta ambulante y como recicladores, aunque a menudo de manera subestimada. El desafío estadístico no es tanto capturar a estos trabajadores como empleados, sino identificar la categoría específica de trabajo en la que laboran. Sólo una de estas ocupaciones ‒trabajadoras del hogar‒ es rutinariamente identificada como una categoría ocupacional en las estadísticas oficiales nacionales, y este grupo es a menudo subestimado y erróneamente clasificado.
En parte, el desafío se produce porque los arreglos de empleo informal generalmente son más difíciles de medir que los formales. Se requiere más de una pregunta, y los países pueden no estar incluyendo todas las preguntas necesarias. Por ejemplo, algunos países no incluyen preguntas sobre el lugar de trabajo, que es un indicador clave en la distinción de trabajadoras del hogar (“casa del empleador”), a domicilio (“en su propia casa”) y vendedores ambulantes (“espacios públicos”). También surgen desafíos de la necesidad de hacer suficientes preguntas y contar con suficientes categorías de respuestas para identificar a estos grupos. Las categorías de respuestas están basadas en clasificaciones nacionales e internacionales de industrias y ocupaciones que podrían no ser lo suficientemente detalladas como para especificar estas categorías. E incluso con una clasificación detallada, las tabulaciones producidas podrían no llegar al nivel de detalle requerido para especificar a estas categorías de trabajadores.
Dado que los países se ven presionados a producir datos con más frecuencia, o a realizar encuestas con fines múltiples en lugar de enfocarse exclusivamente en la fuerza de trabajo, los cuestionarios se acortan y el tamaño de la muestra se reduce. Esto limita aún más la posibilidad de tener datos sobre las categorías de trabajadores en la economía informal. Todos los usuarios y potenciales usuarios de estas estadísticas deberían presionar a los institutos nacionales de estadística para que produzcan estos datos.
Mito #5: La categoría empleo informal sólo aplica para los países en desarrollo
Inicialmente, la definición estadística de empleo informal se aplicaba sólo a los países en desarrollo. Sin embargo, de manera creciente se está reconociendo que existen arreglos de empleo en los países desarrollados que encajan en esta definición, y que serían identificados como empleo informal en los países en desarrollo. Una parte importante de la fuerza de trabajo en los países desarrollados labora en el marco de arreglos con beneficios reducidos y acceso limitado a la seguridad social: trabajadores autoempleados por cuenta propia, empleados temporales (o a tiempo determinado), incluyendo trabajos por medio de agencias de trabajo temporal, bajo pedido o por contrato; y algunas formas de trabajo a tiempo parcial.
Muchos países desarrollados están recolectando datos para entender mejor estos cambios en los arreglos de empleo y su impacto en los trabajadores. Sin embargo, hay diferencias enormes entre los países, en los tipos de arreglos de empleo que cubren las encuestas nacionales, y pocos países recogen datos sobre todo el espectro de arreglos de empleo. Para impulsar las estadísticas sobre el trabajo informal y entender los cambios en el empleo en el mundo es importante tener una perspectiva completa de los arreglos de empleo tanto de los países desarrollados como de aquellos en vías de desarrollo.
En 2008, WIEGO lanzó una iniciativa para la clasificación y el análisis de todo el espectro de situaciones de empleo en los países desarrollados y en desarrollo. WIEGO continúa su trabajo a través de la participación en el Grupo de Expertos sobre la Medición de la Calidad del Empleo de la OIT, y en el Grupo de Trabajadores de la OIT, para revisar la Clasificación Internacional de la Situación en el Empleo.
Mito #6: El empleo informal es tan improductivo que no hay mucha necesidad de medir su contribución al PIB
El concepto de sector informal es tan nuevo para el sector de estadísticas laborales, como lo es para el campo de las finanzas nacionales. Los manuales más recientes con lineamientos para la preparación de las cuentas nacionales, el Sistema de Cuentas Nacionales de 1993 y el de 2008, recomiendan que los países preparen estimaciones de la contribución del sector informal al Producto Interno Bruto (PIB) o al Valor Agregado Bruto (VAB). Muchos países lo hacen ahora.
Las siguientes estadísticas dan un ejemplo:
- La contribución más alta es en los países de África Occidental. Por ejemplo, en Benín, Níger y Togo, el sector informal (excluyendo la agricultura) aporta más del 50% del VAB no agrícola.
- En la India, la contribución del sector informal a la economía es del 46% del VAB no agrícola.
- En Guatemala y en Colombia, es superior al 30% del VAB no agrícola.
Recientemente, México estimó la contribución de la totalidad del empleo informal (tanto dentro como fuera del sector informal) a la economía nacional. En julio de 2014, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó las primeras estimaciones de la contribución de la economía informal a la economía mexicana para los años 2003-2012. Durante ese periodo, el porcentaje del VAB aportado por la economía informal cayó sutilmente de aproximadamente el 27% a un todavía significativo 25%.
Por : Joann Vanek
http://www.wiego.org/blog/seis-mitos-sobre-
31 de marzo de 2018
¿Que quieren las Mujeres? Pensamiento Magico

Uno de los misterios más profundos del comportamiento de las mujeres, desde temprana edad, la búsqueda del príncipe azul con caballo blanco y castillo, todo en combo.
Su exigente forma de concebir la realidad, la lleva a esperar siempre más de lo que se presenta, pero ¿por qué no alcanza a conformarse, a deleitarse y disfrutar de lo que la rodea?, bueno, este artículo intentará aportar una salida, que no solo ayudará a las féminas, sino a los hombres, ya sean niños, padres y parejas a comprender su mentalidad.
La mujer disfruta de un rico paisaje interior, sobre el cual no tiene explicación, pero está en su mente, ese mundo donde todo es perfecto, donde la vida funciona como una gran maquinaria aceitada, con los mejores aceites esenciales.
Cuando la mujer se asoma a la realidad, se produce la gran colisión.
No se ve en el espejo como se imagina, los zapatos que compró no lucen como pensaba, su marido no es como imaginaba cuando eran novios, los hijos no se comportan como en la adorable serie de la Familia Ingals.
Y el matrimonio, su carrera, su vida, parece una mala versión de la película original, de la que ella misma fue directora, actriz y productora.
Cuando un hombre va a comprar, tarda minutos en decidir (por lo general, claro), pero la mujer no se puede conformar con lo que se expone en la vidriera, ella supone que se oculta entre los miles de cajas apiladas, “ese par de zapatos” que está buscando, que no sabe bien cómo es, pero seguro existe y lo reconocerá al verlo.
Esto es pensamiento mágico.
Otra forma de pensamiento mágico es pretender que su pareja adivine sus gustos, parece que abandonara el control cuando dice: ”lo que quieras para mi está bien”, al elegir, por ejemplo, el destino de las vacaciones.
Pero en el fondo, espera que él conozca la mejor opción para ella, aunque ni ella ha podido decidirlo.
Ella desea controlar cada aspecto, porque solo así será posible la perfección, y aun cuando atienda hasta los mínimos detalles, el resultado no la satisface por completo.
¿Por qué? Porque la perfección no existe, y la tensión que esta exigencia implica, no puede llevar a un resultado feliz, no importa cuántos detalles se consideren, la tensión no nos dirige a la felicidad.
Ese estado de insatisfacción constante, no afecta solamente a la mujer, sino a los niños, que aprenderán a ser demasiado exigentes consigo mismos y con los demás, aprenderán a vivir en un ambiente de angustia por lo que no sale como se planeó, y sentirán la presión de cumplir con expectativas ajenas durante toda su vida.
También desorienta y agota al hombre que la acompaña.
Muchos hombres son desatentos, no se involucran demasiado en los temas femeninos, y son los menos afectados; pero otros, realmente se interesan por las necesidades de su compañera, se esfuerzan por comprenderla, son amables, recuerdan las fechas tan importantes para ella, comparten su tiempo libre en salidas y paseos.
Pero ocurre que nada la alegra lo suficiente, nada está muy bien, siempre faltó algo, o surgió algo que empañó la velada perfecta.
Chicas, observen a su alrededor, seguramente hay personas que las aman, y ustedes tan ocupadas con el orden, la apariencia y la aceptación… consideren que, para la mentalidad masculina, es un logro comprender nuestras constantes contradicciones, cambios de humor, berrinches y los profundísimos análisis que podemos hacer sobre cualquier tema.
No desalienten a su hombre, no se dejen llevar por la nave hormonal, simplifiquen, valoren, no se preocupen demasiado y sobre todo: disfruten, relájense, suelten el control.
Aprendamos a recibir lo que nos ofrecen con alegría, no esperemos a Brad Pitt, amemos a ese hombre con pancita, que descansa en el sofá, pensemos un poco qué necesita él, tal vez está cansado, como nosotras, tal vez tuvo un largo día también y no se queja, solo quiere estar ahí, en su hogar, con la mente en blanco haciendo zapping.
Ellos tienen la increíble capacidad de desconectarse de la realidad, mientras nosotras seguimos luchando por modificarla.
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27 de marzo de 2018
Romper con la servidumbre por deudas y los roles de género en Nepal.
La abolición de la servidumbre por deudas ha favorecido la igualdad de los sexos en Nepal. El Proyecto Bridge de la OIT favorece la transición de los trabajadores de la servidumbre por deudas al trabajo decente e imparte a las mujeres competencias en ámbitos profesionales tradicionalmente ocupados por los hombres.
Punam Rana, es una mujer Kamaiya liberada que se forma como carpintera. El sistema Kamaiya era una forma de servidumbre por deudas en la cual un trabajador y su familia suscriben un contrato informal con un propietario de tierras a fin de realizar tareas agrícolas a cambio de un pago en especias, como un pequeño porcentaje de la cosecha.
En épocas de escasez, los Kamaiyas tienen que endeudarse con el propietario pidiéndole un préstamo. La naturaleza informal del acuerdo y el desequilibrio de poder inherente a la relación entre los Kamaiyas y el propietario de las tierras dejan a los Kamaiyas vulnerables a las prácticas abusivas y a la explotación, enfrentando malas condiciones de trabajo y a la servidumbre por deudas a largo plazo, transmitida de una generación a otra.
En 2002, bajo la creciente presión de los activistas, la comunidad de las ONG y los mismos trabajadores, el Gobierno de Nepal abolió el sistema Kamaiya, liberando a todas las familias y otorgándoles 2-5 kattha de tierra a cada uno (entre 679 y 1.690 metros cuadrados), suficiente para la construcción de una casa pequeña, pero no para garantizar una agricultura de subsistencia. La familia de Punam fue una de las que se benefició, actualmente posee una parcela de tres kattha.
Incorporar a los Kamaiyas en el mercado de trabajo.
La propiedad de la tierra es sólo el inicio del proceso de rehabilitación de los Kamaiyas. Los factores socioeconómicos que obligan a los trabajadores a aceptar las condiciones precarias del sistema Kamaiya con frecuencia persisten, y la disponibilidad limitada de oportunidades de empleo en las zonas rurales de Nepal ejercen una presión económica enorme sobre las ex familias Kamaiya.
Como numerosos ex Kamaiyas, el padre de Punam era un agricultor de subsistencia. Sin embargo, cuando resultó herido y no pudo seguir trabajando, la responsabilidad de mantener a su familia cayó sobre las espaldas de Punam, en cuanto la mayor de los hijos. A pesar de haber completado el undécimo año en la escuela, sin ninguna educación formal o formación, no logró encontrar trabajo.
Proveniente de una familia que estaba en régimen de servidumbre por deudas, Punam fu contactada por Bhim Kaini, un movilizador social de UCEP Nepal. Esta organización aspira a mejorar las condiciones de vida de los niños desfavorecidos y recientemente se asoció con la OIT a fin de ofrecer formación a los ex trabajadores forzosos como parte del proyecto Bridge de la OIT.
El proyecto Bridge , financiado por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, tiene el objetivo de ofrecer apoyo a los trabajadores liberados del régimen de esclavitud por deudas en los distritos de Kanchanpur y Bajura en el extremo oeste del país. Gracias a este proyecto, los trabajadores liberados reciben formación profesional a fin de mejorar su empleabilidad, después son puestos en contacto con el mercado laboral a través de períodos de prácticas en las empresas, o se les proporciona apoyo adicional para facilitar el trabajo por cuenta propia. La formación abarca 14 oficios en los sectores de la construcción la agricultura y el transporte. Para finales de 2018, el proyecto Bridge espera estima formado a 600 trabajadores en Kanchanpur y Bajura.
Como movilizador social que trabaja para el proyecto, Bhim Kaini tiene acceso a las comunidades de los trabajadores que estaban en régimen de servidumbre por deudas y referirlos a los servicios de empleo y medios de subsistencia de proyecto Bridge. Fue gracias a Bhim Kaini que Punam se enteró de la formación de dos meses de duración en carpintería, impartida por UCEP, a la cual actualmente participa. Una vez finalizada la formación, Punam hará una pasantía de tres meses, después de lo cual será contratada por la empresa. Además, ella tendrá la oportunidad de completar un segundo nivel de formación que la capacitará para trabajar como formadora de carpintería para complementar sus ingresos.
“Punam es una aprendiz muy dedicada y expresó su deseo de convertirse en una formadora principal en el futuro de manera que pueda compartir sus conocimientos con otras mujeres de la comunidad,” declaró Mahesh Katharia, formador principal de UCEP.
Superar los roles de género tradicionales.
Además de proporcionar un apoyo vital a la subsistencia de los ex trabajadores forzosos, el proyecto Bridge ofrece a las mujeres la oportunidad de desarrollar sus competencias en ámbitos tradicionalmente masculinos. Los informes preliminares sobre la formación impartida en Kanchanpur muestran una alta participación de las mujeres en ocupaciones no tradicionales como albañilería y carpintería. En algunos casos, la participación de las mujeres supera el 70 por ciento.
En estos sectores, los empleos han estado tradicionalmente reservados a los hombres debido a las expectativas de género sobre el tipo de trabajo que las mujeres deberían realizar, sobre todo en las comunidades rurales. No obstante, la situación está cambiando. Gracias a un mayor acceso a la educación y debido a que un número mayor de hombres dejan Nepal para buscar trabajo en el exterior, se están abriendo nuevas oportunidades de empleo para las mujeres.
Punam es optimista sobre los cambios que se están produciendo en su comunidad y en todo el país. “La Presidencia de la República, la Dirección de la Asamblea Constituyente y de la Corte Suprema, están ocupadas por mujeres. Si ellas pueden desempeñar esos cargos, ¿por qué no puedo yo trabajar como carpintera?,” señaló Punam.
Según las últimas estimaciones, entre las 40 millones de víctimas de la esclavitud moderna en el mundo, alrededor de 25 millones son víctimas del trabajo forzoso y las mujeres y las niñas están afectadas de manera desproporcionada. El Protocolo sobre trabajo forzoso de la Organización Internacional del Trabajo establece medidas dirigidas a prevenir el trabajo forzoso, proteger a las víctimas protección y garantizarles reparación y castigar a los autores, y trabajar en asociación con otros actores para poner fin al trabajo forzoso. Pero muchos países, incluido Nepal, todavía tienen que ratificado.
http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/features/WCMS_622397/lang--es/index.htm
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